Retail - Consumo

El gigante chino de los electrodomésticos Midea cierra la compra de Teka

Sede de Teka

El gigante chino Midea ha cerrado un acuerdo para la compra de Teka Industrial, la división de electrodomésticos del grupo, según ha confirmado la empresa española. Aunque el importe de la operación no ha trascendido, dada la delicada situación financiera de la compañía cántabra, apenas superará el coste de la deuda, que ronda los 100 millones de euros. De acuerdo con las fuentes consultadas, Midea se ha impuesto al fondo saudí Alat, cuya división de electrodomésticos está encabezada desde el año pasado por Stefan Hoetzl, hasta entonces consejero delegado precisamente de Teka.

El acuerdo está sujeto ahora tan solo a las aprobaciones de los reguladores y se espera que se la transacción se cierre de forma definitiva "en los próximos meses". Midea , que cuenta con una amplia presencia internacional y más de 126.000 empleados , se especializó en pequeños electrodomésticos y sistemas de aire acondicionado, aunque fue poco a poco ampliando su mercado. En 2023, la empresa asiática, que ha sido además ya proveedora de Teka en el pasado, alcanzó una facturación de 372.037 millones de yuanes (47.072 millones de euros al cambio actual), un 8,18% más. Su resultado después de impuestos aumentó además un 14%, hasta 33.719 millones de yuanes (4.266 millones de euros). Esta no es la primera vez que el grupo asiático hace un gran operación en Europa tras la adquisición en 2016 del fabricante de robots alemán Kuka y del fabricante italiano de aires acondicionados Clivet.

Mauro Correia, consejero delegado de Teka, ha asegurado hoy en el comunicado que "estamos muy satisfechos con el acuerdo alcanzado" porque, en su opinión, "formar parte de Midea asegurará un futuro prometedor para la empresa y sus marcas, además de mejorar la capacidad de innovación y fabricación, así como aprovechar sinergias geográficas para una mayor expansión internacional".

Santander y BBVA tuvieron que salir a finales del año pasado de nuevo al rescate de Teka ante las dificultades para mantener su viabilidad, a pesar de tener casi el 15% de cuota de mercado en España. Con más de 4.000 empleos y fábricas en Santander, Zaragoza y Granada, la empresa logró dos nuevos créditos por un importe total de 20 millones de euros para afrontar las necesidades de circulante y tener liquidez para el pago a proveedores.

Teka, propiedad del empresario alemán Maximiliam Brönner, aún no ha publicado las cuentas ni de 2022 ni de 2023, pero arrastra fuertes números rojos y se ha visto obligada a tener que pagar al contado ante las reticencias de sus proveedores a suministarle producto por las dudas sobre su capacidad de pago. Los nuevos créditos aprobados por la banca se sumaron a la refinanciación de la deuda en julio del año pasado, por un importe total de 96 millones de euros, extendiendo los vencimientos hasta el año 2028. Con el objetivo de facilitar la venta, Teka decidió trocear el año pasado su negocio. La empresa asegura que cerró el año pasado con una facturación bruta de 600 millones y un ebitda ajustado del 7%, "cifra particularmente positiva en una época de ajustes del mercado tras el Covid y los impactos en las cadenas de suministro".

Desinversiones

El grupo contrató a HSBC para la búsqueda de un comprador de su división de electrodomésticos -Ashurst ha actuado como asesor legal- y al banco estadounidense Lincoln International para traspasar sus filiales Strohm, especializada en grifería de baños, y Thielmann Portinox, un fabricante de barriles de cerveza. A la espera de que hagan públicos los datos de 2022, según las últimas cuentas publicadas, Teka cerró 2021 con unas pérdidas de 550.000 euros, frente a unos números rojos de casi 60 millones de euros en el año 2020.

En su informe de auditoría correspondiente a ese año, EY alertaba ya de la "existencia de una incertidumbre sobre la capacidad del grupo para seguir como empresa en funcionamiento" ante el previsible incumplimiento de los ratios financieros acordados con sus acreedores y las dificultades para hacer frente a los vencimientos de deuda, algo que se resolvió, al menos temporalmente, con la refinanciación y los nuevos préstamos para circulante. La situación, en cualquier caso, no es fácil y en los últimos años Teka se ha visto obligada ya, de hecho, a llevar a cabo varios procesos de refinanciación de la deuda.

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