Retail - Consumo

La moderación de precios eleva un 6% el gasto en consumo, pero el aceite de oliva sube un 76%

El aceite de oliva sigue ajeno a la moderación de precios en febrero de 2024.

El mes de febrero, en el que el IPC de los alimentos bajó del 7,4% al 5,3%, confirmó un descenso en el precio en varias categorías de alimentos y un incremento interanual del 6,2% en el gasto de los españoles en gran consumo.

Según los últimos datos de la consultora NIQ, el aumento del gasto vino impulsado por un crecimiento de la demanda interna del 4,1% y un precio promedio que registró una subida del 2%, las más baja en meses. Así, el gasto aumentó un 6,4% en alimentación, un 6,3% en bebidas y un 5,5% en droguería y perfumería, mientras que el incremento de la demanda fue del 3,1%, del 5,8% y del 4,3%, respectivamente.

Entre los productos que registran mayores bajadas de precios en febrero se encuentran los lácteos, con descensos destacados en el queso rallado (-8,1%), la mantequilla (-7%), los quesos blancos pasteurizados (-6,3%), el queso fundido (-3,5%), la leche líquida y bebidas vegetales (-2,3%) y los yogures (-1,6%).

Aparte de esta categoría, otros productos de gran consumo que bajaron de precio fueron los tratamientos faciales (-6,8%), las celulosas de hogar (-6,0%), la margarina (-5,8%), los dietéticos (-5,5%), los detergentes (-2,9%), los postres preparados (-2,6%), los platos preparados refrigerados (-2%), y la leche y bebidas vegetales (-2%), según NIQ.

El aceite no da tregua

Sin embargo, uno de los alimentos que más ha subido en los últimos años, el aceite, no dio tregua en febrero y anotó una subida del 30,3% que la convirtió en la categoría más inflacionista. Entre los aceites, los de oliva y oliva virgen se encarecieron un 76,7% y un 75,8%, respectivamente; mientras que el virgen extra elevó su precio un 66,2%, generando caídas en su volumen de demanda del 25,4%, el 10,6% y un 2,2%, respectivamente.

La incesante subida de precios del aceite de mayor consumo en nuestro país está derivando en un cambio de hábitos hacia alternativas más baratas como el de girasol, cuya demanda crece un 20% mientras que su precio se reduce 31,6%, e incluso al minoritario aceite de orujo, cuya demanda aumentó en febrero un 84,2%, a pesar de que su precio fue un 28,9% superior al de hace un año.

Otros productos que siguieron subiendo de precio el mes pasado fueron las aceitunas y encurtidos (13,4%), los zumos (10,8%), las verduras congeladas (10,7%), los chocolates (8,8%), el queso tradicional (8,7%) y los vinos espumosos (7,8%).

En este contexto, la consultora destaca que las ventas de las marcas del distribuidor vivieron un aumento en su valor de ventas del 9,8% y del 7,1% en volumen en febrero, frente al incremento del 3,5% y el 0,5%, respectivamente, en el caso de las enseñas del fabricante.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud