Política

Casado ampara un pacto PSOE-Podemos, pero sin soberanistas

  • Descarta una abstención táctica, pero propiciará el apoyo de Navarra Suma
Pablo Casado y Pedro Sánchez. Foto: Reuters

Pedro Sánchez recogió ayer por la tarde el segundo no a su investidura como presidente del Gobierno, aunque este último con un sabor quizás menos amargo que el de la mañana con Unidas Podemos. De hecho, los populares están dispuestos a propiciar el apoyo de los dos escaños de Navarra Suma a Sánchez, si antes éste renuncia a forjar alianzas con EH-Bildu en Navarra y en Madrid, y a prescindir de la abstención de partidos separatistas como ERC o JxC.

El ofrecimiento del Partido Popular, del que ayer no obtuvo respuesta Pablo Casado a lo largo de más de una hora de reunión, se hizo en un marco institucional entre las dos primeras fuerzas políticas, donde el líder del PP manifestó que no optará en ningún caso por una abstención táctica, porque no sería de recibo apoyar a un Gobierno que en las autonomías está pactando con los independentistas y el brazo político de ETA, mientras en el Parlamento español pide la abstención de los constitucionalistas.

Asegura Casado que es Sánchez quien -además de "sacar de este bucle político" a los españoles- tiene que explicar por qué no se pone de acuerdo a nivel nacional con los que sí se pone de acuerdo a nivel autonómico. "Sánchez ya ha elegido a sus socios, y no nos parece lógico que un partido que pacta con Podemos, con nacionalistas y con los independentistas, pida que su principal adversario se abstenga", defiende entre sus argumentos. Así pues, por coherencia con los votantes del PP y por coherencia con su partido, Casado mantiene su no a la investidura, además de señalar al candidato socialista como el único responsable de la actual situación. 

Fuera de ya de los aspectos relativos a la investidura, y abanderando el liderazgo de la oposición, Pablo Casado también mencionó en la rueda de prensa posterior a la reunión con el candidato a la Presidencia del Gobierno, los 11 pactos de Estado que está dispuesto a negociar con Sánchez, si éste tiene a bien, entre otras medidas, bajar los impuestos, controlar el déficit y la deuda pública, mantener una política firme en Cataluña, impedir que EH-Bildu entre en las instituciones navarras, pactos de Estado para el agua, para las pensiones o para políticas de defensa.

Además, Casado volvió a plantear una reforma electoral, para que el partido ganador sume una prima de escaños.

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