País Vasco

Tubacex avisa que la huelga amenaza la viabilidad de las plantas alavesas

  • La plantilla rechaza el plan inversor y laboral propuesto por el grupo vasco
Material fabricado por Tubacex en una de sus fábricas. E.E.
Bilbao

Las plantas de Tubacex ubicadas en las localidades alavesas de Llodio y Amurrio tienen sus horas contadas, según el último comunicado de la dirección del grupo tubero vasco difundido por EuropaPress.

Tras más de tres meses en huelga indefinida por el ERE aplicado a 129 trabajadores, la compañía propuso un acuerdo al comité de empresa y a la plantilla para acabar con esta situación y poder asegurar el futuro y la competitividad de las fábricas TTI y Acerálava, así como sus empleos. Pero esta solución al conflicto, que buscaba la vuelta a la actividad antes del 1 de junio, ha sido rechazada.

Tubacex se comprometió, entre otras cosas, a mejorar la indemnización de las 129 personas afectadas por el expediente de regulación de empleo, ya que el proceso está en manos de los tribunales y no se prevé resolución antes de 2022.

Primas según objetivos

Además, el grupo aseguró que mantendría el volumen de empleo, así como los salarios hasta 2024, y que realizará una paga anual no consolidable en los ejercicios 2022-2024, equivalente al 1% del salario, cuando se alcanzaran los objetivos del plan de viabilidad en cada planta.

Por otra parte, Tubacex anunció inversiones en las fábricas de Llodio y Amurrio, enfocadas en la ampliación de productos premium, relativas a procesos de desarrollo del hidrógeno, así como de automatización y mejora de productividad. Ninguna de estas propuestas ha convencido a la representación de los trabajadores.

La dirección de Tubacex aseguró en el citado comunicado que "el rechazo a su propuesta puede tener efectos irreversibles" y pone en riesgo la viabilidad de estas plantas. Así, señaló que el "daño reputacional ocasionado por la huelga indefinida que se mantiene en los centros", junto a la situación de mercado, "amenaza seriamente la continuidad de estas plantas".

Sobre la "escasa cartera de pedidos" que tienen en la actualidad las plantas alavesas, el grupo recordó que desaparecerán por completo en el corto plazo, debido a la pérdida de clientes importantes.

Asimismo, apuntó la dirección de Tubacex que las penalizaciones por incumplimiento de contrato durante la huelga son "ya un hecho irreparable". A esto se añade que las circunstancias actuales hacen imposible captar nuevos pedidos para estas plantas, por la "incertidumbre" en la gestión de entregas y la evolución de la huelga.

Según Tubacex, el comité ha adoptado de modo unánime "decisiones trascendentales sin haberse consultado a la plantilla en la forma debida". "Sucedió con el rechazo a la oferta de negociar ajustes para evitar despidos, posteriormente con la convocatoria de la huelga indefinida y ahora con el rechazo a esta propuesta de futuro con garantías de empleo, inversiones y mejora de las condiciones de salida".

El grupo vasco apuntó también que el rechazo de la propuesta impedirá mantener los compromisos de futuro incluidos en la misma.

En medio de este conflicto, Álvaro Videgain, presidente de Tubacex durante 28 años, cederá su puesto en la próxima junta de accionistas -a celebrar este mes- a Francisco García Sanz,exvicepresidente de Volkswagen, a falta de confirmación oficial.

Pérdidas superiores a 16 millones

Las ventas de Tubacex durante el primer trimestre de 2021 ascendieron a 86,5 millones, un 43,7% menos que en el mismo periodo del año anterior, y su resultado fue de 16,4 millones en negativo. El grupo dispone de plantas de producción en España, Austria, Italia, Estados Unidos, India y Tailandia, además de Arabia Saudi, Dubai, Noruega, Canadá y Singapur, a través de Grupo NTS; centros de servicios y presencia comercial en 38 países. Los principales sectores de demanda de sus tubos son petróleo y gas, petroquímica, química y energía.

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forum Comentarios 1

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popino
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Da la impresión que algunos sindicalistas hacen más negocio con el cierre y despido de los trabajadores, por los juicios, comisiones y despidos, que con el buen funcionamiento de la fábrica. Debería existir un sistema democrático en las plantillas para secundar o no una huelga. De lo contrario podría considerarse coacción y vulnera el derecho al trabajo.

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