País Vasco

Energías renovables y redes inteligentes, claves en la recuperación verde

  • La severidad de la crisis ha llevado a la UE a lanzar un Plan de Recuperación sin precedentes
  • Busca promover una nueva economía más sostenible, en la que el País Vasco tiene mucho que aportar
  • La compañía Iberdrola invertirá 75.000 millones de euros hasta 2025 en renovables y redes
Parque eólico de Iberdrola.

El mundo vive inmerso en un profundo cambio en el paradigma energético hacia modelos más sostenibles, donde las fuentes de generación de energías limpias y renovables tengan un papel preponderante y donde la electrificación de la economía se imponga como la vía más rápida y eficiente hacia la descarbonización.

Bajo este marco, la crisis derivada de la covid-19 ha tenido profundas implicaciones en los ámbitos económico y social, incluido el sector de la energía. Sin embargo, Gobiernos y compañías de todas las geografías coinciden en que la situación generada puede percibirse también como una oportunidad para situar a la inversión verde como eje fundamental de la recuperación.

Por todo ello, en los últimos meses, Europa y sus países miembros han llegado a un consenso sobre la necesidad de dirigir las inversiones para acelerar las economías y crear empleo en sectores de futuro, en base a un nuevo modelo productivo, que promueva un sistema más sostenible, competitivo y resiliente. Asimismo, se ha incidido con paquetes de estímulo en la necesidad de alinear la acción climática con medidas para avanzar en la recuperación y forjar alianzas en torno al objetivo común de lograr un mundo climáticamente neutro en 2050.

Euskadi es una potencia industrial con tejido empresarial y con un alto nivel tecnológico que exporta al resto del mundo

En esta coyuntura, la Comisión Europea y los gobiernos nacionales y regionales, lejos de dudar de la idoneidad de mantener los objetivos de clima en este contexto, han identificado a la transición verde y la transformación digital como las áreas clave para relanzar y transformar la economía. 

La urgencia y severidad de la crisis provocada por la covid-19 ha llevado a Europa al lanzamiento de un Plan de Recuperación sin precedentes, que no busca solo sortear la crisis actual, sino también relanzar la industria y preparar la sociedad para la nueva economía. 

Consciente del potencial de las renovables y las redes eléctricas en la transición, Iberdrola ha presentado recientemente el mayor plan de inversiones de la historia de una empresa española: un total de 75.000 millones de euros hasta 2025 para promover la recuperación del tejido industrial y el empleo. La mitad de estas inversiones irán destinadas a las energías renovables, con las que la compañía duplicará su capacidad instalada hasta los 60.000 megavatios (MW) en 2025, después de llegar a los 44.000 MW de capacidad instalada en 2022.

Energía eólica

Esto supondrá duplicar su potencia actual, dando un gran impulso a la tecnología eólica marina, con 4.000 MW al final del periodo. La apuesta de Iberdrola le permitirá crecer también en solar fotovoltaica, con una previsión de 16.000 MW instalados al final del período y reforzar su liderazgo en eólica terrestre e hidroeléctrica, con 26.000 MW y 14.000 MW instalados en 2025, respectivamente.

Por su parte, el 40% de este volumen de inversión, más de 27.000 millones de euros, irá destinado a la actividad de redes eléctricas, un factor clave en la electrificación de la economía y la dinamización de los territorios. Así, Iberdrola podrá dar continuidad al despliegue de las redes, consolidar una sólida red de distribución y dotarla de flexibilidad, en base a un ambicioso proceso de digitalización como elemento clave para responder a las necesidades futuras del sistema eléctrico. 

Estas inversiones constituyen, además, una oportunidad para la recuperación en verde y el empleo, por el extraordinario efecto arrastre de esta actividad en el tejido industrial local. También permitirán impulsar proyectos de vanguardia en nuevas tecnologías a través de innovaciones globales que puedan atraer inversión y potenciar el crecimiento de las comunidades.

Potencial industrial y recursos naturales

Euskadi es una potencia industrial con tejido empresarial y con un alto nivel tecnológico y desarrollo que exporta al resto del mundo. Este ecosistema permite que toda la cadena de diseño, elaboración y producción de las energías renovables -en concreto de los parques eólicos- pueda llevarse a cabo en la región.

En los últimos meses, se han sucedido diferentes iniciativas que, además de aprovechar el potencial industrial de la región, permiten aprovechar mejor los recursos naturales en el territorio. Es el caso de Aixeindar, una sociedad conjunta de impulso de proyectos, constituida por Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía (EVE), con la que se realizarán inversiones en energías renovables en Euskadi. 

De este modo, Aixeindar ha arrancado sus primeras iniciativas para impulsar proyectos renovables, con la tramitación de cuatro parques eólicos a desarrollar en Álava. Los proyectos, con un total de 250 MW de capacidad eólica instalada, corresponden a Azazeta 40 MW, Montes de Iturrieta 75 MW, Arkamo 95 MW y Labraza 40 MW. La iniciativa permitirá casi triplicar la capacidad eólica instalada en el País Vasco, que en la actualidad alcanza los 153 MW, distribuidos en cinco parques eólicos. 

Meses antes, en junio, Iberdrola, Grupo Mondragon, la Diputación Foral de Álava y el EVE crearon una gran alianza público-privada vasca con el objetivo de construir la que será la mayor planta fotovoltaica de Euskadi: Ekienea.

Iberdrola invertirá 75.000 millones de euros hasta 2025 en renovables y redes

El proyecto, ubicado en la finca de Lacorzana, en el término municipal de Armiñón (Álava), cuenta con 100 MW de potencia instalada y representa una inversión cercana a los 70 millones de euros. La instalación renovable generará energía limpia para abastecer el consumo anual de más de 160.000 personas, la mitad de la población de Álava, y casi triplicará la actual capacidad de generación solar de Euskadi, cercana a los 60 MW. Además, con su producción se evitará la emisión a la atmósfera de 25.000 toneladas de dióxido de carbono al año. 

Asimismo, durante su construcción, operación y mantenimiento, Ekienea generará cientos de empleos, combinando así su contribución con la transición hacia una economía baja en carbono con el crecimiento sostenible. 

Tanto Aixeindar como Ekienea se alinean con los objetivos de la Estrategia Energética de Euskadi 2030, que insta a las instituciones a reforzar su apuesta por las renovables, así como la tramitación de un nuevo Plan Territorial Sectorial de Renovables que servirá, a futuro, de hoja de ruta a través de la elaboración de un mapa de referencia para las diferentes modalidades de renovables.

Asimismo, ambas iniciativas responden a los compromisos establecidos en el Acuerdo de París sobre emisiones y a las indicaciones marcadas por el paquete Energía limpia para todos los europeos de la Comisión Europea.

Redes inteligentes para un nuevo modelo energético

Las redes siguen considerándose por el grupo como factor clave en la electrificación de la economía y dinamización de los territorios. Y, así, junto a las renovables, el modelo y estrategia de Iberdrola continuarán dando peso a los activos regulados.

En este sentido, conviene destacar que en el proceso de transformación energético, las redes desempeñan un papel protagonista en el nuevo modelo. Además, su evolución hacia una infraestructura inteligente, más fiable y segura, sitúa a los consumidores en el centro de la actividad, dotándoles de mayor capacidad de decisión y conectividad.

Sede de Iberdrola en Bilbao.

Iberdrola ha logrado posicionarse como el operador de uno de los sistemas de distribución eléctrica más importantes del mundo: más de 1,1 millones de kilómetros de líneas eléctricas -270.258 kilómetros en España- y más de 4.400 subestaciones, que distribuyen electricidad a más de 34 millones de personas en el mundo -11 millones en España-. 

En relación con lo anterior, y para dar respuesta a los retos que plantea el nuevo modelo energético, así como para liderar la innovación en el ámbito de las redes, Iberdrola ha lanzado recientemente la iniciativa Global Smartgrid Innovation Hub, un centro que actuará como plataforma tractora de la innovación, combinando su capacidad tecnológica con la de proveedores, colaboradores y startups de todo el mundo.

La iniciativa agrupará el potencial innovador de más de 200 profesionales en el desarrollo de proyectos de I+D+i relacionados con los retos de las redes eléctricas de futuro, entre ellos, una mayor digitalización, el tratamiento de los datos que generan estas infraestructuras y la respuesta, en términos de solidez y flexibilidad, de la red eléctrica a nuevos modelos de consumo, como la movilidad eléctrica y el autoconsumo.

El hub de innovación arrancará en la primavera de 2021 y la compañía ya ha identificado más de 120 proyectos de innovación para su futuro desarrollo por valor de 110 millones de euros. Las líneas de trabajo, de ámbito internacional, permitirán el desarrollo y despliegue de soluciones innovadoras para la actividad de redes eléctricas de Iberdrola en el mundo.

Aerogenerador de Iberdrola.

El Global Smartgrid Innovation Hub cuenta con la colaboración de la Diputación de Bizkaia, que facilitará la interacción del ecosistema de Iberdrola con los mecanismos fiscales para la innovación desarrollados por la Institución Foral y los instrumentos para acelerar la consolidación de startups.

Además, el centro estará conectado directamente con la estrategia Biscay Startup Bay, ya que se convertirá también en un lugar de scaleup de las startups del sector energético que se instalen en el centro de emprendimiento de la Torre Bizkaia.

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