
La facturación del sector turístico español volverá a crecer este verano, pero a una tasa del 2,7%, la mitad que en 2024. Hay incluso actividades, como la hostelera, que ya dan por imposibles los avances del 5% previstos en el inicio de la temporada estival. Las cifras distan de ser dramáticas y deben interpretarse como un cambio de ciclo, más normalizado, en el que no es posible repetir las tasas récord que se repitieron, año tras año, tras el final de la pandemia. Ahora bien, no deben descartarse desaceleraciones más abruptas en el corto plazo debido no solo a las tensiones internacionales. También influyen unas alzas de precios que, a pesar de no encontrar aún su techo, ya desincentivan sobre todo los viajes de los españoles en su propio país.