Opinión

La IA, una herramienta mucho más potente que los PCs

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Quienes vendieron en bolsa el mes de mayo pasado - por lo de "sell in may and go away" -, eligieron un mal día para vender. Como dijimos por aquel entonces, no se sale de la renta variable a las puertas de un ciclo de fuerte incremento de la productividad empresarial.

Cuando se habla de inteligencia artificial (IA), la gente piensa en videos surrealistas, "memes" falsos de políticos o robots. Los que tienen más cultura o formación lo asocian con Chat GPT. Pero los economistas y los inversores tenemos que ver un poco más allá: la IA es una herramienta increíble para el aumento de la productividad empresarial.

En el futuro tendremos algoritmos de IA para todo tipo de actividades. El ordenador personal fue una magnífica herramienta, pero la IA será mucho más potente. Hablamos de algo muy superior a una máquina. Es un asistente / becario / profesional "junior" con una capacidad de trabajo y manejo de datos casi ilimitada. Y en las actividades que requieran menos inteligencia emocional y sean tareas más repetitivas tendrá nivel de profesional "senior".

Nuestro nuevo becario primero y empleado "junior" después, en lo único que será inferior a una persona es en inteligencia emocional (que no es poco). La simpatía, la empatía, la intuición, la mano izquierda con los clientes, el "colmillo comercial", etc. seguirán siendo monopolio de las personas durante mucho tiempo. Pero, a partir de ahí, nuestro nuevo asistente se hará cargo de casi todo. Y cuando digo "primero becario y luego junior" no es por hacer un juego de palabras: una de las características de la inteligencia artificial generativa es su capacidad de aprender y de mejorar. De ahí viene el apellido "generativa".

Los algoritmos de IA actuales son capaces de aprender a jugar a la ajedrez por la mañana, ganar a la mayoría de los jugadores normales al mediodía y superar a los campeones esa misma noche. Y estamos ante los modelos equivalentes a los primeros PCs, aquellos enormes y con "disquetes" blandos: imagínense cómo serán las aplicaciones de IA dentro de unos años. Y las tareas que nos habrán quitado nuestros nuevos "asistentes" al cabo de unos meses de aprendizaje.

Esto también puede ser positivo desde el punto de vista humano. No se habla de ello y sólo se habla de los peligros de la IA, pero ocurrió lo mismo con los ordenadores: solo se hablaba de que iban a quitar el trabajo a la gente, cuando en realidad los países más informatizados son actualmente los que tienen menor desempleo.

La IA nos permitirá centrarnos en aquello que los humanos hacemos mejor que las máquinas, que parece bastante más atractivo que las cientos de tareas repetitivas y mecánicas que tenemos que realizar a lo largo de una jornada de trabajo. Y esa mejora incluirá a los becarios y a los empleados juniors.

Pero hay algo mucho más importante para las empresas: la implantación de algoritmos de IA generativa generará un aumento muy significativo en la productividad, porque cuando la gente se puede dedicar más a vender e innovar - y menos a tareas de menor valor añadido -, está siendo mucho más rentable.

Y cuando una persona puede producir más con las mismas horas de trabajo se está incrementando la productividad de esa persona. Y cuando eso llega a toda la empresa se dispara la productividad de la misma. Y cuando se produce más con el mismo coste - o incluso menor en este caso - se generan mayores beneficios. Y cuando se generan mayores beneficios, tarde o temprano se acaba reflejando en las cotizaciones bursátiles. Eligieron un mal día para vender quienes vendieron en mayo de 2023 o estén planeando vender ahora. No es momento de irse, es momento de quedarse y elegir bien como aprovechar el cambio de ciclo.

Porque se está iniciando un nuevo ciclo de mejora de la productividad. Y, en nuestra opinión, va a ser mayor incluso que el que trajeron los ordenadores personales. Si quieren saber a qué me refiero, observen la evolución del índice SP 500 a partir de mediados de los 80, que es cuando llegaron los primeros PCs. Descuenten luego lo que consideren que ya ha descontado el mercado en las cotizaciones. Puede que sea bastante en el caso de las empresas tecnológicas - aunque seguramente seguirán sacándole partido a esta nueva fase de la revolución digital -, pero desde luego no está descontado en otros sectores.

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