Opinión

El empleo, indicador de salud económica

  • El año 2024 ha comenzado con un ritmo de creación de trabajo extraordinario
  • Cuatro de cada dies empleos creados el último año en la UE han sido en España
  • La reforma laboral ha tenido notables efectos positivos en el empleo femenino

Uno de los mejores indicadores de la salud económica de un país es, sin lugar a dudas, la creación de empleo y la situación del mercado de trabajo. España ha superado, por primera vez en la historia, la cifra récord de 21 millones de afiliados a la Seguridad Social en términos desestacionalizados. Una muestra de la capacidad como país de alcanzar ese objetivo marcado al inicio de la legislatura, de alcanzar el pleno empleo con una tasa de paro estructural del entorno del 8 por ciento.

El año 2024 ha comenzado con un ritmo de creación de empleo extraordinario, que continua con la tendencia positiva de 2023, en el que se crearon 525.400 empleos netos. Así, en los primeros meses del año, ya se han creado 189.725 nuevos empleos, que son una señal inequívoca del dinamismo de nuestra economía.

Solo en el mes de marzo se han creado más de 78.000 empleos que refuerzan ese incremento de puestos de trabajo, que suman ya 1,6 millones de afiliados a la Seguridad Social desde 2019, y 739.000 más que en 2022. Hablamos del segundo mejor mes de marzo de toda la serie histórica con un crecimiento interanual del empleo del 2,6 por ciento.

Esta fuerte creación de empleo sitúa a nuestro país al frente de la Unión Europea, donde en el último año, cuatro de cada diez empleos creados lo han hecho en España. Un dato, que confirma esa posición es la afiliación a la Seguridad Social, que ha crecido un 8,3 por ciento desde antes de la pandemia, frente al 5 por ciento en Francia; el 2,9 por ciento; en Italia; o el 1,5 por ciento en Alemania.

Si bien es cierto que nuestro país tiene una de las tasas de desempleo más altas de la Unión Europea en toda la serie histórica, llegando a alcanzar los más de seis millones de desempleados, y una tasa de paro del 26,5 por ciento en el primer trimestre de 2013 con el Gobierno de Mariano Rajoy. Diez años después, esa tasa esta en el entorno del 11,8 por ciento, quince puntos menos gracias a las políticas económicas y de empleo desplegadas en los últimos seis años.

También la tasa de paro registrado sigue reduciéndose y, en marzo, hay 33.400 personas en paro menos, que sitúan a nuestro país, con 2.727.000 desempleados, en la tasa de desempleo más baja desde marzo de 2008, es decir, desde hace 16 años, reduciéndose de forma significativa el paro femenino y juvenil.

Sí hay un sector sobre el que ese dinamismo, fruto de la reforma laboral, está teniendo más efectos positivos es el empleo femenino, con casi diez millones de mujeres afiliadas a la Seguridad Social. Una cifra récord que se traduce en el 47,35 por ciento del mercado de trabajo, un máximo histórico que marca a su vez que el empleo femenino representa ya casi la mitad del empleo en nuestro país.

Pero no solo se crea más empleo, sino que el empleo creado es también de mayor calidad como demuestra, por ejemplo, la caída de la tasa de temporalidad en el entorno del 13,2 por ciento, reduciéndose en seis años, desde 2019, en quince puntos y situándose en mínimos de la serie histórica. Una tasa de temporalidad que cae significativamente en sectores de alto valor añadido como el sector de las actividades científicas y técnicas, donde se sitúa en el entorno del 7,9 por ciento o de las actividades de la información y las comunicaciones en el entorno del 5 por ciento.

Así, también, solo en marzo el 45 por ciento de los contratos firmados son indefinidos y desde la aprobación de la reforma laboral hay más de 3,3 millones de nuevos trabajadores con un contrato indefinido y estable. Una reforma legislativa que demuestra, con el paso del tiempo, el despliegue de efectos cada vez más positivos sobre el mercado laboral, y que siempre es necesario recordar que salió adelante y fue aprobada en las Cortes Generales tras un amplio diálogo y acuerdo social con sindicatos y organizaciones empresariales. Y que, sin embargo, contó con el rechazo de la derecha que anunciaba cierres de empresas y aumento de la tasa de desempleo, y el tiempo ha demostrado con datos, que se ha producido todo lo contrario a lo que pronosticaban.

Todo ello, con una tasa de protección social del 73,8 por ciento y con una subida del salario mínimo interprofesional del 54 por ciento desde 2018, que lo sitúa en 1.134 euros al mes este 2024. Lo que implica, 400 euros más al mes de lo que los trabajadores que menos cobran recibían hace seis años con el anterior Gobierno.

Un contexto, junto a otros indicadores como el crecimiento económico, la inflación, el turismo, las exportaciones o la capacidad de financiación, todos ellos con datos muy positivos, que demuestra, que la situación económica española es favorable y que el empleo es un factor determinante para la estabilidad de los hogares. Como dato relevante para demostrarlo, la tasa de ahorro de las familias se elevó, con 108.139 millones de euros en 2023, al 11,7 por ciento de su renta disponible bruta anual, frente al 7,6 por ciento de 2022, lo que refuerza que el empleo es el mejor indicador de salud económica de un país.

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