Opinión

La era de la IA: La ley sobre la Inteligencia Artificial de la UE, ¿nace obsoleta?

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A finales de año, la UE consensuó la primera normativa sobre la Inteligencia Artificial. La llamada IA Act, con la previsión de que se implemente plenamente en 2026, espera marcar un antes y un después. Pero surge una pregunta inmediata: ¿quedará obsoleta para entonces? Muchos expertos piensan que sí, puede que nazca obsoleta. Pero otros creen que por algo hay que empezar.

La IA Act busca crear un marco ético y legal para la IA, asegurando derechos fundamentales y priorizando seguridad y privacidad. Es un acuerdo para sentar las bases. La implementación y la concreción llegarán en unos años.

Puntos a tener en cuenta:

Etiquetas de peligrosidad: la normativa de la UE clasifica los sistemas de IA según su riesgo. Se dividen o etiquetan en "de riesgo inaceptable", "alto riesgo", "específicas de transparencia" y aquellas de " riesgo mínimo o inexistente". ¿Cuál es el problema? Si algo ha demostrado la IA es que su evolución y capacidad de sorprender es ilimitada. ¿Quién puede garantizar que una herramienta de IA calificada como de "riesgo inexistente" no puede evolucionar hacia "alto riesgo"? ¿Quién tendrá la legitimidad para controlarlo?


Un segundo ejemplo, la propiedad intelectual / derechos de autor. Se espera que la normativa concrete de forma clara los requisitos de transparencia para garantizar que se cumple la legislación de derechos de autor vigente. Se trata de que tanto el humano que maneja la máquina como la propia máquina cumplan las reglas y se respete a los legítimos tenedores de los derechos sobre el contenido "original". Actualmente ya es muy complejo discriminar entre contenido original y contenido generado por una máquina. ¿Qué nos deparará un lejano 2026? ¿Ganará el Nobel de Literatura una máquina?


Un tercer punto y muy relevante. La privacidad. La IA es sinónimo de gran capacidad de procesar datos, analizarlos, sacar conclusiones y predecir. La evolución en los sistemas de identificación biométrica asusta, y el uso que se pueda hacer de ellos aún más. La normativa quiere proteger la privacidad de los ciudadanos y establecer una línea roja en lo referente a la utilización de estos sistemas y qué tipo de características puede manejar (véase orientación sexual, política, raza o etnia, etc.).

Algunos expertos especulan con la posible combinación de imágenes de cámaras de seguridad y similares y la grandísima resolución de imágenes por satélite, junto al seguimiento y geolocalización vía dispositivos móviles. ¿Hasta dónde puede llegar el control sobre nuestra libertad?


Resumiendo. El objetivo de la normativa es proteger a los ciudadanos. Otra cosa es si se va a conseguir de forma efectiva viendo que a veces la IA supera a la inteligencia humana. El voto de confianza es arriesgado.

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