Opinión

La ventaja competitiva de la IA Generativa

El futuro de las empresa pasa por aplicar la IA

En el mundo hiperconectado en el que vivimos y en el que dominan los datos, la aparición de la inteligencia artificial generativa brinda capacidades prodigiosas para afrontar desafíos en todos los sectores, desde la salud hasta el transporte. El colofón de la carrera tecnológica que se ha desatado entre los países y las empresas son valiosas ventajas comparativas y un impacto transformador. Así, la adopción de la IA por parte de las empresas determinará su éxito durante la próxima década.

La generalización de la IA generativa tras la estela de ChatGPT también abre nuevos horizontes a los inversores. Si el 70% de las empresas adoptara alguna de sus formas de aquí a 2030, la IA podría aportar un 1,2% al PIB mundial cada año. Por el contrario, el S&P 500 caería este año un 2% sin la contribución de la IA y las empresas que se benefician de ella. Para el gestor de fondos estadounidense Paul Tudor Jones, el fuerte incremento de la productividad en la economía que está propiciando actualmente la IA apenas tiene precedentes en los últimos 75 años.

Hasta el momento, este acelerón en la carrera de la IA se traduce en bolsa en el despegue de empresas como Nvidia. Según las estimaciones, este líder mundial en procesadores gráficos, que acaba de superar el billón de dólares de capitalización bursátil, debería duplicar los ingresos en su segmento de centros de datos durante el próximo trimestre. Los primeros ganadores son las empresas de semiconductores: los clientes se abalanzan sobre las tarjetas gráficas para desarrollar nuevos algoritmos de IA y todo el sector se beneficia, lo que alumbra interesantes perspectivas de inversión en el conjunto de la cadena de valor.

En EEUU, por ejemplo, el sector de los semiconductores avanza un 32% en el acumulado anual, frente al 18% del sector del software. Cuando finalice esta frenética carrera, será el turno de las aplicaciones, sobre todo en el sector del software, que el próximo año debería registrar una fuerte mejora de las perspectivas de crecimiento a largo plazo.

La IA podría aportar un 1,2% al PIB mundial cada año

El volumen sin precedentes de datos disponibles y los progresos fulgurantes de la potencia de cálculo abren nuevas posibilidades de utilización de la IA generativa: biotecnología, telecomunicaciones, espacio, materiales inteligentes o fabricación en 3D. La convergencia y el impacto de estas tecnologías serán profundamente transformadores.

Así, por ejemplo, la biotecnológica alemana BioNTech ha anunciado la adquisición de InstaDeep, una start-up especializada en IA y aprendizaje automático, por una cifra superior a los 600 millones de euros. ¿Con qué objetivo? Crear un líder mundial combinando la investigación biofarmacéutica y la IA. El uso de la IA generativa para crear tratamientos inmunológicos personalizados, diseñar proteínas y nuevos fármacos contra el cáncer o incluso el Alzheimer no ha hecho más que comenzar.

La generalización de la IA conlleva inmensos retos estratégicos, económicos, financieros, científicos y éticos. Aunque la regulación es a todas luces necesaria -en el marco de la reunión del G7 el pasado mes de mayo en Hiroshima se creó un grupo de trabajo sobre la IA generativa y el uso responsable de la IA-, lo que está claro es que se abre una nueva era para la IA, que favorecerá a las empresas bien posicionadas y a los inversores que buscan innovación y crecimiento duradero.

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