Opinión

El diseño como vector de progreso económico

Oficina Española de Patentes y Marcas. Diego Gómez

No es preciso salir a la calle para comprobar que el diseño forma parte de nuestra vida cotidiana. En mi opinión, estamos asistiendo a un momento muy importante para el diseño en general: cada vez hay una mayor sensibilización sobre la relevancia del diseño en nuestra vida diaria, y ello se refleja en las numerosas actividades relacionadas con el diseño (premios, exposiciones, publicaciones, etc.) y en las escuelas y centros de diseño que han surgido. La elección de Valencia como Capital Mundial del Diseño 2022 no es sino el reconocimiento internacional de todo ello.

Además del aspecto estético, hay otro aspecto no menos relevante que puede ir asociado al diseño: se trata del aspecto económico. En efecto, un diseño acertado y atractivo puede ser clave para diferenciarnos en el mercado de los productos de nuestros competidores y puede ser determinante en la decisión final del consumidor. También es importante destacar que las empresas que protegen sus activos inmateriales tienen un peso muy importante en la generación de puestos de trabajo en la Unión Europea.

En el mundo de la propiedad industrial existe una modalidad de protección (el diseño industrial) que constituye la principal herramienta para hacer frente a copias indeseadas de un diseño original. En Elzaburu somos conscientes de la importancia de una protección fuerte de los activos inmateriales y, más en concreto, de los relacionados con el diseño industrial.

Para ello, acompañamos a los diseñadores y a los solicitantes de diseños en todo el proceso registral de sus diseños tras su creación y también les asesoramos sobre cómo hacer valer sus derechos frente a posibles infractores. Hemos registrado diseños de importantes empresas y diseñadores, y, como anécdota, fuimos el despacho que presentó la primera solicitud de diseño industrial en España registrada de acuerdo con la actual Ley 20/2003 de Protección Jurídica del Diseño Industrial.

Entre otras importantes innovaciones a lo largo de nuestra historia hemos registrado las barajas de cartas de Heraclio Fournier, el teléfono de Graham Belll, los neumáticos de Dunlop, el mechero de Alfred Dunhill, las plumas de Parker, los primeros móviles de Ericsson, el tubo de pasta Colgate, el aire acondicionado de Westinghouse, los soportes de maquinilla de Gillette, o los dibujos de Popeye.

Son muchos los sectores industriales que hacen uso de la protección por diseño industrial: textil, calzado, mobiliario, juguetes, envases, joyería, alimentación, etc. La creciente globalización de los mercados hace necesario, además, el uso de sistemas internacionales de protección de los diseños, como el diseño comunitario en la Unión Europea o el diseño internacional.

En este contexto hemos reforzado el equipo de diseño en Elzaburu con la creación del Elzaburu Design Team, un equipo formado por cuatro personas: dos ingenieros de la oficina de Madrid y dos abogados de la oficina de Valencia, que está destinado a reforzar esta área preferente de actividad en Elzaburu.

Es de destacar, asimismo, que nos encontramos en un momento muy interesante desde el punto de vista legislativo, ya que la Comisión Europea está preparando un nuevo Reglamento y una nueva Directiva sobre los dibujos y modelos industriales en la Unión Europea. Esto permitirá actualizar el sistema de protección de los diseños, para hacerlo más atractivo y accesible, y superar los inconvenientes detectados en el sistema actual, basado en una Directiva que data de 1998 (Directiva 98/71/CE).

El diseño se ha convertido en un vector de progreso económico, ofreciendo soluciones originales que aportan valor añadido a la innovación. Y en lo que se refiere a nuestra actividad, el mundo del diseño industrial y su protección jurídica van a tener que afrontar retos importantes en los próximos años y desde nuestra firma nos estamos preparando para ello.

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