Opinión

Aviso legítimo del Banco de España a cuenta del SMI

La presentación de los datos de paro de mayo quedó marcada por el reproche que la secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, dirigió al Banco de España. Ante unas cifras en líneas generales positivas, con muchos matices, Valdeolivas criticó al regulador por avisar de los posibles efectos nocivos de la subida del 22 por ciento en el salario mínimo y le instó a "pedir perdón" por ello. Tales palabras fueron mucho más allá de lo que sería propio de la crítica a un pronóstico (supuestamente) equivocado.

El Banco de España es una institución independiente, entre cuyas funciones se cuenta la de publicar cuantas evaluaciones económicas estime pertinentes. Su carácter autónomo otorga un valor añadido a esos análisis, ya que, como se ha demostrado, deben elaborarse con independencia de la conveniencia del Gobierno de turno. Eso no quiere decir que sean infalibles. Numerosos organismos han errado en sus pronósticos. Precisamente, la toma de conciencia de ese riesgo es lo que puede llevar a una institución a extremar la cautela respecto a un determinado fenómeno y a poner el acento sobre sus riesgos, cuando se juzgan potencialmente elevados. Pero además, en el caso del salario mínimo, es prematuro sentenciar que el Banco de España se equivocó. El alza del SMI solo lleva cinco meses en vigor y, posiblemente, sus efectos sobre la creación de empleo tarden en manifestarse o lo hagan de diferentes formas. Resulta posible que las empresas no destruyan ahora puestos de trabajo, pero sí estén dejando de hacer contrataciones (de hecho, la afiliación creció en mayo al ritmo más bajo en tres años). Nadie puede negar que un alza récord del SMI entraña peligros y es una responsabilidad irrenunciable del Banco de España avisar sobre ellos.

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