Opinión

Financiación alternativa: una herramienta más pero no la única

Las empresas deben mirar más allá de la banca en la búsqueda de financiación

La financiación alternativa debería ser una de las herramientas que usan los directores financieros y tesoreros para tener acceso a fondos de forma diversificada, que apoye a la empresa en sus distintas necesidades, así como en los diferentes ciclos económicos que la empresa en particular y la economía en general van a tener.

Esto es algo que tienen claro la mayoría de las grandes compañías del IBEX, que acuden a todas las fuentes de financiación a su disposición: dinero de bancos españoles y extranjeros, en España y fuera, dinero de inversores a través de bonos públicos domésticos, europeos, americanos…, colocaciones privadas … pero no lo tienen claro en general las compañías medianas y pequeñas españolas.

¿Por qué? Las empresas medianas y pequeñas consideran solamente -o consideran, sobre todo- un factor cuando evalúan su pool financiero (antes denominado pool bancario): el precio. Pero se olvidan de otros factores que son incluso más importantes en un mundo tan cambiante y difícil como el actual. Esto es el intentar garantizarse el acceso a fondos cuando la empresa lo necesita.

¿Esto qué significa? Que la compañía puede tener que hacer un desembolso rápido para una inversión o para iniciar un contrato, o se queda corta de tesorería porque hay una serie de clientes en un mercado que no le pagan o le sube el coste de las materias primas, componentes y electricidad… y necesita más circulante, financiación adicional y muchas veces muy rápido.

Si la empresa solo tiene bancos, éstos pueden tardar en aprobarlo según sus procesos, o estar al límite de riesgo, y no le pueden aprobar nuevas líneas. O puede ocurrir que la empresa en el año 2020 tenga pérdidas debido al Covid, y los bancos le reduzcan las líneas o no renueven las existentes; y si no tiene otros financiadores que evalúen el riesgo de forma diferente, podría terminar en concurso.

Los anteriores son algunos ejemplos reales que le ocurren a las empresas. Por eso, los financiadores alternativos son un buen complemento a los bancos, ya que sus parámetros de aprobación y seguimiento de clientes no son iguales. Las experiencias anteriores han hecho que la financiación alternativa no haya parado de crecer desde la anterior crisis financiera del 2007. Es decir, la financiación alternativa no es un elemento tan nuevo en el mercado financiero. Ha crecido incluso durante la pandemia y a pesar de que la banca estaba activamente financiando a las empresas a través de los llamados préstamos ICO. Y es que, con tanta fusión bancaria, la financiación alternativa viene a complementar las necesidades de las empresas, y muchas veces cubre la necesidad de estas donde la banca no llega. Y esto es muy importante, porque casi siempre está codo con codo con la banca, sacando adelante este maravilloso entramado empresarial que tenemos en España.

Tampoco sería bueno que una empresa solo tuviera financiadores alternativos. Una combinación de proveedores financieros es lo mejor para las empresas, igual que ocurre con sus otros tipos de proveedores. Cada tipo de financiación tiene pros y contras, lo bueno es un equilibrio, que no tiene que estar en el centro, sino donde la dirección financiera de las empresas decida que es lo conveniente para su entidad según el momento.

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