Opinión

Un mundo de datos para tomar mejores decisiones

La información, aliada para retener el talento

La tecnología y la información se han convertido en las armas más poderosas en recursos humanos. Gracias a la innovación tecnológica, con herramientas como Inteligencia Artificial, machine learning o big data, las empresas y los directores de recursos humanos tienen a su alcance el mayor volumen de información de la historia. Haciendo un buen uso de este caudal de datos es posible tomar mejores decisiones. Tradicionalmente los departamentos de personas han decidido apoyándose en la intuición o en el buen hacer de las personas, lo que inevitablemente llega con un sesgo humano y subjetivo que ha provocado que las decisiones no fueran siempre las correctas o las más eficientes. Gracias al volumen y riqueza de los datos que las empresas pueden recabar en la actualidad, la toma de decisiones se ha vuelto mucho más objetiva al basarse en parámetros objetivos, universales cuantificables y tangibles.

Trabajar en una empresa hoy no es como trabajar hace unos años. Más aún si tenemos en cuenta que, con la digitalización acelerada que ha provocado la COVID-19, la mayoría de las empresas no han tenido más remedio que empezar a recoger y basarse en los datos para evaluar la productividad de sus empleados al haberse eliminado la presencialidad y el 'calentar la silla' en detrimento del teletrabajo. Hoy en día, gracias a las métricas que podemos obtener en el ambiente laboral, podemos evidenciar de manera real y objetiva el desarrollo de cada actividad que suceda dentro de la compañía.

La analítica de datos, que se bautizó en Estados Unidos como HR Analytics, se ha convertido en una herramienta indispensable para la toma de decisiones de la empresa con el objetivo de mejorar la eficiencia, el rendimiento, el bienestar de los empleados, y para disponer de un conocimiento acertado y empírico de la situación que viven los empleados de la organización.

Evaluaciones en frío

Gracias a estas analíticas es posible eliminar los sesgos que tradicionalmente han sido un hándicap para muchos empleados a lo largo de la historia. El ejemplo más claro siempre ha sido la de recibir una evaluación de un mánager en base a su percepción (altamente subjetiva) sobre el rendimiento y la productividad de esa persona. Hoy se pueden eliminar estas 'decisiones en caliente' gracias al dato. Ahora, el mismo mánager dispone de datos que ofrecen una evaluación de desempeño, entregables cumplidos, plazos, experiencia de cliente, etc. que permiten que la evaluación sea más sofisticada y fría.

Lo mismo sucede a la hora de promocionar o rotar el talento interno de la empresa. Tradicionalmente siempre han tenido más posibilidades aquellas personas con una personalidad más atractiva o social que han provocado siempre decisiones basadas en el feeling. Los modelos predictivos permiten a las empresas ofrecer información tangible para analizar la tasa de rotación y de abandono de la compañía. De esta manera las personas encargadas de la toma de decisiones pueden tener información fiable que les permita adelantarse a las necesidades de sus empleados y que les permitan tener margen de reacción para evitar o prevenir ciertos escenarios no deseados.

La tecnología, la innovación y la información deben ser las herramientas catalizadoras de un cambio de modelo en la toma de decisiones de las empresas. Cuanto más objetiva sea la toma de decisiones, mayor será la efectividad de las mismas. El dato nos proporciona un mapa de información que los recursos humanos son capaces de convertir, con las herramientas necesarias, en un mapa de talento y de futuro para las empresas con el que poder captar y retener el mejor talento posible. Y eso, en estos días, es una de las mayores ventajas competitivas con la que podemos contar.

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