Opinión

El regreso a la oficina

La comunicación, más importante aún tras la pandemia

Si el fin de las vacaciones de Navidad marcan el año nuevo oficial, la vuelta a los colegios tras el verano es un segundo momento de arranque igualmente significativo. Este año, sin embargo, el vértigo parece ser mayor, ya que coincide con la segunda ola de la pandemia y ello hace que la crisis postvacacional nos dé más vértigo que nunca. El panorama podría parecer complicado para los empleadores, pero ¿podría ser también una ocasión perfecta sobre la que construir una nueva relación con los empleados? Sin duda, la respuesta es sí.

Para muchos empleados, septiembre es el momento de reencontrarse físicamente con su puesto de trabajo después cerca de seis meses. Según la encuesta llevada a cabo por Burson Cohn & Wolfe (BCW) junto con PSB a raíz de la pandemia, el 76% de los encuestados españoles admite que el Covid-19 le ha llevado a valorar más sus condiciones laborales actuales, muy por encima de países como Francia o Italia, donde estas cifras se sitúan en el 58% y el 65% respectivamente.

Es más, aquellos empleados que han podido teletrabajar desde sus hogares -especialmente aquellos que hasta el momento no lo habían hecho o al menos no con frecuencia- han experimentado una especie de epifanía, tanto que para un 46% de los trabajadores españoles encuestados tener la opción de trabajar en remoto es muy importante en estas circunstancias, muy por encima del 38% de la media de los países europeos.

Todos estos datos muestran cómo se da el caldo de cultivo fantástico para que las empresas puedan posicionarse como transformadoras no sólo de su negocio, sino también del entorno de sus empleados y del modelo que queremos como sociedad. Y ahí, la comunicación interna es un valor al alza que juega un rol determinante. La clave es construir sobre esa sensibilidad e invitar a los empleados a poner en valor esta realidad, animándolos a hacer propuestas en base a su experiencia personal de estos meses.

Si su empresa es de las que estaba barajando la idea de implementar o ampliar el teletrabajo, aproveche el momento. Son tiempos para dar un paso la frente y todas aquellas compañías que técnicamente estén preparadas y culturalmente abiertas al cambio tienen en sus manos una oportunidad única para posicionarse como una valiosa palanca de transformación social.

La clave para que todo ello funcione es la comunicación con su gente. Si su empresa no ha implementado una rutina de comunicaciones y una estrategia de contenidos para mantener abierta una conversación con sus empleados sobre los efectos de la pandemia, las medidas de seguridad o incluso los temores de cara al medio plazo, hágalo ya.

Eso sí, asegúrese de una buena cadencia, pues el mismo estudio muestra que, en los momentos más críticos de la pandemia, si bien en general los españoles percibieron la comunicación con sus empresas como buena (50%) o incluso muy buena (25%), el principal motivo de descontento de los insatisfechos fue que esta comunicación había sido insuficiente.

De la misma manera, esta comunicación no debe desaparecer pasados los momentos más difíciles: dé continuidad a los temas, a aquellos proyectos que se anunciaron, a la evolución de los casos reportados… comunique en qué punto se encuentra.

Y siempre, siempre, recuerde que el miedo es libre, y las circunstancias de cada compañía, diferentes. Por ello debe conocer las suyas a base de escuchar, hablar y entender a su equipo para comunicarse con ellos en consecuencia, abordando de frente aquellos aspectos que más les preocupan y respondiendo a ellos de forma directa, clara y evitando los extremos como el paternalismo, el dramatismo o restar importancia a la situación.

Sin duda las compañías que entiendan que la vuelta al lugar de trabajo no puede realizarse sin una perspectiva de comunicación interna renovada se verán en una posición mucho más sólida para crear una nueva relación con sus empleados que será, sin duda, clave para afrontar los nuevos desafíos que vendrán. Que ya tenemos aquí.

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