Ecoaula

La nueva vuelta al cole

  • Esta crisis sanitaria nos ha obligado a recordar que somos seres sociales y que necesitamos el contacto con los demás
Madrid

Tradicionalmente la vuelta al cole es un momento muy especial para las familias. Los niños, después de haber disfrutado del verano en familia, de haber descansado y disfrutado de las vacaciones, y de haberse llegado incluso a aburrir, empiezan a echar de menos el colegio. Es un momento muy especial, llevan todo el verano sin ver a sus compañeros y después de dos meses y medio, les echan de menos.

Sin embargo, este año, debido al confinamiento, dos meses se han convertido en seis. Seis largos meses sin ir a clase, sin correr por los pasillos del colegio, sin jugar a la pelota en el recreo o sin disfrutar de las confidencias susurradas cuando el profe no mira. Seis meses también sin rutinas, sin horarios fijos, sin tantas normas.

Y este largo periodo sin clases está generando unas ganas enormes de volver a las aulas por parte de los más pequeños. Según el Estudio Choco Krispies 2020, claves para una vuelta al colegio especial de Kellogg, el 80% de los niños afronta con ilusión la vuelta al cole. Con más ilusión si cabe que años anteriores.

El ser humano es un animal gregario, necesita de otros para vivir, para desarrollarse y para ser feliz. Y los niños han acusado quizá aun más que los adultos el aislamiento social provocado por la pandemia. Han soportado un confinamiento más duro y más largo. Los adultos podíamos salir al supermercado, a la farmacia, incluso a hacer deporte. Ellos fueron los últimos en salir a correr, a jugar, y no hablemos ya de poder ver a sus amigos.

Por estas razones, no es de extrañar que lo que más les ilusione de la vuelta al cole al 90% de los niños que han participado en este estudio sea volver a ver a sus compañeros y jugar con ellos. Y, por ello, merecen más que nunca una vuelta al cole muy especial.

La incertidumbre, la nueva compañera de la vuelta al cole

Sin embargo, esta vuelta al cole está llena de incertidumbre, y las personas solemos tolerar mal la falta de control. Más los adultos que los niños, pues ellos están naturalmente situados en el presente, por lo que no tienen esa capacidad para angustiarse por eventos futuros; los adultos necesitamos tener el control de las cosas; anticiparnos y la falta de control y la incertidumbre nos producen angustia y ansiedad.

Pero si algo nos ha enseñado esta pandemia es que no tenemos el control de nada. Y respecto a la vuelta al cole sucede lo mismo: no sabemos a ciencia cierta qué va a suceder, cuánto va a durar el colegio presencial, o si vamos a tener que volver a las clases online, un tipo de clases a distancia que ha protagonizado nuestra rutina en los últimos meses del curso 2019-2020.

Respecto a este tema, es obvio que el colegio online no es lo mismo. Nuestros hijos necesitan el contacto social para desarrollarse en plenitud y lo saben la mayoría de padres: según el estudio de Choco Krispies, el 62% de los padres encuestados cree que es más efectivo un aprendizaje presencial tradicional, mientras que el 34% opina que podrían combinarse el aprendizaje presencial y online de forma efectiva.

Trucos para mejorar el regreso a las aulas

Debido a esta situación de cierta pérdida de control, es importante prepararnos para esta nueva vuelta al cole. En primer lugar, es recomendable prepararla con antelación. Nuestros hijos llevan meses sin horarios estrictos ni rutinas, por lo que la este año les costará más adaptarse a los ritmos del curso académico. Debemos ayudarles a regular el horario de sueño, y debemos restringirles poco a poco el uso de la tecnología para no quitársela de golpe al inicio del curso.

Por otro lado, debemos tratar de resolver todas sus dudas respecto a esta vuelta al cole anómala: estar informados de lo que pueden esperar al volver a las aulas minimizará su ansiedad. La clave está en darles información veraz, adaptada a su edad, sobre cómo será la nueva vuelta al cole: horarios, entrada escalonada, uso de la mascarilla o distancia de seguridad.

Además, es importante tratar de mantener las rutinas previas a la vuelta al cole de otros años. Comprar el material escolar, preparar su lugar de estudio o el uniforme, son pequeñas tareas que les llenan de ilusión y les ayudan a ir preparándose mentalmente para abandonar el modo "vacaciones". Para ello, es conveniente realizar juntos un collage o póster con las nuevas normas del cole. Les ayudará a interiorizarlas.

También es muy importante que seamos pacientes con el período de adaptación. Nuestros hijos van a necesitar más tiempo del habitual para retomar el ritmo del curso escolar. Han estado seis meses sin ir, por lo que es normal que necesiten unas semanas para adaptarse.

Pero lo más importante es no olvidar lo que nos ha hecho feliz durante la pandemia: jugar con nuestros hijos, desayunar en familia, cocinar comida saludable o dejar de lado las prisas. La vida nos ha dado la oportunidad de reconectar con lo verdaderamente importante y no debemos olvidar la lección.

Aprender en la adversidad

Y es que la pandemia no solo nos está dejando cosas malas, también nos está dejando aprendizajes. Estamos aprendiendo a ser resilientes, a adaptarnos a las circunstancias. A vivir más en el momento presente. Nos está enseñando que somos más fuertes de lo que pensábamos. Y que podemos adaptarnos a una gran variedad de situaciones.

También nos ha enseñado a valorar más las pequeñas cosas. El 63% de los padres que han participado en el estudio reconoce que ha pasado mucho más tiempo jugando con sus hijos durante el confinamiento y el 36% echará de menos algo tan placentero como desayunar en familia. Por otro lado, esta época está ayudando a que algunas buenas rutinas arraiguen en el día a día de las familias: son muchos los padres (37%) los que consideran que se han alimentado de forma más saludable durante el confinamiento.

El confinamiento nos ha hecho muchos regalos, solo tenemos que ser capaces de verlo. Y, sobre todo, aprender que nos ha sentado bajar el ritmo y los niveles de estrés. Que necesitamos pasar más tiempo en familia y que aprender a disfrutar de los pequeños momentos con nuestros seres queridos es un regalo. Nos ha permitido aprender que somos seres resilientes y hemos demostrado tener una gran capacidad de adaptación ante la adversidad.

Esta crisis sanitaria nos ha obligado a recordar que somos seres sociales y que necesitamos el contacto con los demás para sentirnos bien psicológicamente y que no tener el control de las cosas nos ha obligado a vivir más en el momento presente y, en muchos sentidos, eso ha estado bien.

En esta vuelta al cole tan atípica, en la que la mayor preocupación para el 72% de los encuestados es la posibilidad de rebrotes y contagios, la mejor opción es ser positivos, porque como decía Winston Churchill, "ser negativos no parece mucho mejor". Y aprendamos de nuestros hijos a vivir en el momento presente, disfrutando lo que tenemos hoy, que al fin y al cabo, es lo único que tenemos.

¡Feliz nueva vuelta al cole!

Elaborado por Úrsula Perona. Psicóloga especializada en Psicología clínica infanto-juvenil

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