Opinión

Servicios públicos para la recuperación

La obra pública, clave para impulsar la productividad

Vivimos tiempos inciertos y, además, cambiantes a una velocidad desconocida. Como desconocido es el futuro que nos aguarda. Desde hace unos meses, nuestro entorno ya no es el mismo. Estamos inmersos en una crisis transversal, que afecta al ámbito sanitario, pero también al económico y al social. Las hipótesis de partida han cambiado para toda la sociedad y, por tanto, también para nuestra profesión.

El liderazgo que la sociedad demanda encaja con muchas de nuestras capacidades. Nuestra misión ha estado centrada en la realización de obras públicas que han servido de elemento dinamizador esencial para la modernización, que en el presente y, sobre todo, en el futuro, debe servir para afrontar una misión aún más elevada, ética y responsable, esto es, configurar servicios esenciales en áreas vitales como el agua, la energía o la movilidad.

El escenario actual obliga a encontrar nuevos marcos en los que relanzar la innovación

Se trata en síntesis de que, sin perder de vista fuerza, audacia, vitalidad y capacidad de impulso constantes, podamos hacer posible un esquema en el que finalmente se avance hacia modelos de crecimiento y desarrollo. El diseño de las ciudades tiene que ser muy ambicioso para que puedan disponer de los servicios públicos básicos necesarios para garantizar la vida de la gente, su desarrollo en todos los sentidos. La ingeniería, en general, y los ingenieros de Caminos en particular somos parte del motor que hace funcionar dichos servicios. Tenemos una gran labor por delante como colectivo.

Esta voluntad de servicio a los ciudadanos nos lleva a los ingenieros de Caminos a estar empeñados en conocer a fondo los datos y la realidad de los sectores en los que nuestra profesión ejerce un papel de liderazgo y de servicio a la sociedad, cuya consecuencia ha sido y seguirá siendo la modernización del país. No solo de los sectores tradicionales en los que siempre hemos trabajado, sino especialmente en aquellas áreas de actividad en las que la innovación y la tecnología permiten el impulso de la transformación digital.

El escenario actual nos obliga de forma inteligente a encontrar nuevos marcos en los que relanzar la innovación y la tecnología. La realidad que analizamos se encuentra en permanente proceso de adaptación y mejora, por lo que, al mismo tiempo, nuestra misión consiste o debe consistir en anticipar el futuro y además hacerlo con acierto. Estamos viviendo una inmersión digital de la que nos sentimos muy orgullosos y que abre oportunidades, pero a la vez, podemos evitar los posibles efectos negativos si somos muy cuidadosos. Una vez más, la receta es conocimiento, talento y trabajo. Para esto sirve la ingeniería.

Es un momento clave para definir nuestro papel y aportar a la sociedad lo que nos demanda con generosidad –para aportar todo lo que tenemos– y valentía –para redefinir las capacidades a mejorar–. No sobreviven los más fuertes, si no los que tienen más capacidad de adaptación.

Con el informe Las obras y servicios públicos a examen. España, Informe 2019, elaborado por la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil, España conoce a fondo y con todo rigor la situación real de sectores estratégicos como las carreteras, los ferrocarriles, los puertos y aeropuertos, la evaluación del transporte público urbano y del ciclo del agua y es preciso conocer otros sectores esenciales ampliando ese informe.

Los que sobreviven no son los más fuertes sino los que tienen capacidad de adaptación

Las obras públicas y los servicios que prestan son esenciales para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, además de imprescindibles para el desarrollo económico y social: son el soporte básico para el transporte de personas y mercancías, permiten la captación, distribución y depuración del agua y suministran otros servicios y bienes esenciales, como la energía y las telecomunicaciones. Las Administraciones públicas deben asegurar la adecuada provisión de esas obras y servicios que resultan esenciales para la sociedad, su gestión eficiente y la correcta conservación y explotación; y para ello, es necesario realizar las adecuadas inversiones que satisfagan las demandas sociales. Por este motivo, tenemos que trabajar estrechamente con las instituciones, con los máximos responsables de las administraciones y con los líderes empresariales. Sabemos hacerlo, la biografía de nuestra profesión y el ejercicio profesional, ya curtido en todo el mundo, nos avalan.

Somos conscientes de la necesidad de la mejora continua de la seguridad de los servicios, que consideramos una prioridad, a la vez que la contratación pública debe abordarse según necesidades de adaptación tecnológica, ecológica y energética, de forma que considere de forma prioritaria la compra verde e innovadora.

La innovación es la única manera para abrirse camino en los sectores avanzados tecnológicamente, potentes en conocimiento y generadores de elevados valores añadidos, en los que España debe competir para mejorar su nivel de bienestar.anticipar el futuro y tomar hoy las decisiones que afectarán a nuestro mañana. Es decir, pensar en el crecimiento inteligente.

Los servicios públicos se convierten en una de las principales palancas impulsoras del avance de la productividad y, con ella, del crecimiento económico y del empleo y, por tanto, del bienestar del conjunto de los ciudadanos.

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