Opinión

Facebook versus Banco Central de China, Europa versus EEUU/China

Tecnologías como el blockchain lo cambiarán todo en los próximos años

Asistimos a una batalla interesante de cara al futuro económico, pero sobre todo político, de nuestra sociedad que se va a mover en dos ejes: el geográfico y el público/privado. ¡Qué más podemos pedir!

En cuanto al eje geográfico considero que EEUU han ganado la partida de interenet hasta la fecha. Alphabet/Google, Microsoft, Amazon, Facebook… si bien es cierto que China replica con interés Wechat, Alibaba…. La próxima partida será blockchain en la que los europeos tenemos una oportunidad para liderar y no volver a subordinar.

En cuanto a la partida público/privado y la creciente preeminencia de lo primero, el envite es formidable. También aquí blockchain será determinante y, al igual que brinda una oportunidad a los europeos, también lo hará con el mundo privado.

¿Pero…por qué esta relevancia de blockchain? Porque es una estabilidad espontánea, algo radicalmente nuevo, que no existía y ahora sí y que se quedará con nosotros para siempre. Es…¡un invento real! Como lo fue en su día el dinero, o la empresa, es de aplicación general y además es radicalmente contemporáneo, es cool como diría un anglosajón. Los cambios radicales que habilita se aplicarán a muchas actividades ordinarias de nuestra vida, por ejemplo registros públicos y privados, de la propiedad, mercantil, notarial, custodia y depósito de valores, o del comercio, de la cultura. Todo ello para una mejor eficiencia y seguridad con las grandes mejoras de productividad que esto comporta. Nos hará la vida más fácil, salvo uso público torticero para un mayor control, si cabe, que sí cabe, de los ciudadanos. Ha nacido un fantástico "libro mayor", privado como los intranet o público como internet, pero que es, como hemos dicho, por sí mismo, un cambio radical. De momento el impacto mayor puede venir del mundo financiero que se ha anticipado a otros sectores con fuerza. Veámoslo: la aparición de blockchain ha permitido el desarrollo, desigual por el momento, de tres tipos de activos.

El sector financiero se ha anticipado al resto en el aprovechamiento del 'blockchain'

Una nueva moneda/divisa que los bancos centrales podrán emitir en sustitución de nuestros actuales dólares, euros… y cuya novedad potencialmente más importante es que les permitirá de manera eficiente replicar el 100% de los servicios básicos que hoy ofrecen los bancos privados para particulares (depósitos, cuentas corrientes, domiciliaciones…). Pero también la aparición, ¡por fin!, de nuevas monedas internacionales en línea con la propuesta de Keynes y Reino Unido en Breton Woods, el Bancor, fracasada por la victoria del dólar de EEUU, la de Hayek, el Ducat, que también fue un fracaso al igual que otros intentos menos relevantes pero que ahora vuelven a ser factibles para todos gracias a blockchain y que ya cuentan con una primera propuesta, la Libra de Facebook. Como decíamos al principio, empieza un nuevo baile público/versus privado, y geografía y política de bloques versus moneda universal sin fronteras.

El segundo activo son las criptodivisas, también posibles gracias a su base operativa en blockchain. Son monedas que operan con independencia de los Bancos Centrales, sin más referencia de valor que su utilidad y el coste de su fabricación, la minería, pero sin activos reales o financieros que anclen, estabilicen y objetivicen el mismo. Volatilidad es su esencia monetaria, lo que les diferencia de proyectos como Libra que sería una moneda anclada en otras públicas que serían su subyacente, lo que permitiría objetivar las reglas de su valor y reducir la volatilidad por debajo de los citados subyacentes dólares, euros, etc. así como limitar su oferta y, en consecuencia, preservar su valor.

Los europeos nos jugamos mucho en la próxima lucha de poder que llega con las criptomonedas

El tercer activo son los Tokens, "fichas" como sustantivo y "simbólicos" como adjetivo. También al igual que pasa con las monedas que ya hemos comentado, son activos digitales gracias a la tecnología blockchain. Los primeros (utility Tokens) han sido iniciativas madrugadoras privadas, basadas en crowdfunding y cuyos retornos se vinculan a servicios que generan derechos futuros. Los segundos, los security Tokens, son valores financieros con un nuevo formato, registrados solamente en un blockchain público y, por tanto, nacidos y desarrollados como puramente digitales o también, en una zona más intermedia, si están basados en un activo subyacente del que se constituyen en certificado de propiedad.

Miremos al futuro de estos activos. Amanece la posibilidad de una moneda universal privada, Libra o la que sea, con todo lo que supone de desafío a las fronteras establecidas de poder público y soberanía estatal: reto al uso de la moneda oficial como instrumento de política clientelar, de guerra comercial y de divisas, en suma … de poder, pero, fundamentalmente, reto porque brinda una oportunidad de ejercicio de libertad individual frente a un sistema potencialmente omnipresente que todo lo vigila y que avanza muy rápido hacia un control nunca experimentado. Como ha advertido Sundar Pichai, CEO de Alphabet, recomendando prudencia y reflexión regulatoria ante el avance fulminante en la constitución de gigantescas bases de datos corporativas que todo lo contienen y en las que el último paso es el del reconocimiento facial que estremece. Por supuesto en el otro lado del fiel de la balanza están los problemas que una moneda así plantea a un sistema establecido de sujeción a leyes y supervisión administrativa, por cuanto su desarrollo y cumplimiento y conducta derivada podría fácilmente escapar a las reglas del juego democrático y el imperio final de la justicia. También, y en la misma dirección, las criptomonedas son un vector de fuerza que plantea un desafío parecido aunque, en mi opinión, de menor envergadura que el de una auténtica moneda universal privada. Pero mientras la gran batalla se prepara, algunas grandes cifras nos darán una mejor perspectiva de los conceptos aquí manejados y su trascendencia.

Veamos algunas con cifras redondeadas en dólares USA. El dinero de caja en el mundo son 80 billones, mercado de capitales (acciones, bonos y derivados) 200 billones, activos reales, 1 trillón y los activos digitales 0,3 billones. En 10 años se calcula que el 10% pueden ser activos digitales, Tokens… tendremos el libro mayor más gigantesco que pueda imaginarse gracias a la nueva tecnología…al nuevo invento. 50 billones de valor en Tokens, ¿50 veces el PIB español?, apuntados en el nuevo invento. Sí, será trascendente.

Establecida la importancia del cambio que blockchain comporta, añadamos algunas consideraciones finales. La primera: si la deuda soberana, con su denominación actual en moneda estatal, no mejora su perfil de riesgo, el trasvase que podría producirse, mediante arbitraje de riesgo público a privado es muy claro: el movimiento a las nuevas monedas que podrán percibirse como más fiables que las públicas podría ser muy importante y, como consecuencia de ello, la financiación de la fenomenal montaña de deuda soberana en la que nos hemos instalado y que financia un sector público sobredimensionado y en parte mal gestionado gracias a este apalancamiento excesivo, sería puesto en jaque. Nos jugamos la estabilidad del Estado del Bienestar. Podría ser un jaque mate. La segunda es que si los Bancos Centrales, como se ha apuntado, emitieran criptomonedas, CDBC's (Central Bank Digital Currency), el reto a la banca privada puede ser fenomenal y, en un sentido inverso al apuntado, producirse un trasvase masivo de ahorro desde el sector privado a los bancos centrales, entidades que hoy ya son muy poderosas y que, en el supuesto apuntado, serían incluso más determinantes en la vida económica y social de lo que han sido hasta ahora. Recordemos que estas entidades son, por definición, independientes del poder político. Finalmente… ¿y por qué no? los nuevos centros de poder, las grandes metrópolis podrían emitir su propia moneda. No sería la primera vez que un municipio emite moneda. Terceros en discordia en un mundo de alta competición y que ya plantea un reto creciente importante al estado-nación actual.

Será muy interesante ver cómo estos temas evolucionan y el nivel de diligencia de nuestros gobiernos para gestionarlos adecuadamente. Los europeos nos jugamos mucho en esta próxima lucha de poder. Empieza a verse una diferencia importante entre países miembros con ventaja clara por parte de algunos de nuestros socios en la UE. Entretanto bases de datos corporativas chinas y rusas se construyen a gran velocidad, con enorme eficacia y, como decíamos, con el reconocimiento facial como último producto de control. También los bancos centrales avanzan rápidamente hacia la emisión de sus nuevas monedas digitales y los gobiernos y organismos internacionales preparan el freno a las iniciativas privadas más potentes de moneda universal en favor de regulación y sus propias monedas.

En el anuncio de Apple 1984 presentando el nuevo invento Mckintosh, una mujer lanzadora de martillo rompe el pensamiento único y el mal sueño orwelliano del control total gracias a la comunicación universal. Hoy el mismo martillo amenaza la libertad y universalidad de los ciudadanos mediante eficaces bases de datos corporativas y blockchain nos apunta implacable en un libro mayor por el momento impenetrable. La batalla está servida.

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