Opinión

Paganos y 'aprovechateguis'

El Gobierno vasco pretende que los déficits de pensiones en el País Vasco los cubran el resto de españoles.

"No hay nada más humillante que pedir dinero. Suerte que hay sabiduría o cinismo para permitirnos triunfar sobre escrúpulos tan irrisorios". Emil Cioran, (Cuadernos 1957-1982).

Los analistas José Félix Sanz y Desiderio Romero, en un trabajo para Funcas concluyen que "el incremento del IRPF a las rentas más altas que planea el Gobierno apenas aportará fondos al conjunto del Estado. Y de la cifra final, al menos la mitad, la soportarán los contribuyentes de la Comunidad de Madrid". Y eso que, según los nacionalistas, "Madrid nos roba".

En tales condiciones, los citados redactores le piden al Gobierno que implante reformas tributarias «bien diseñadas, lejos de la improvisación y del marketing político».

Es hora de gritar ¡basta ya! a las concesiones que se hacen al PNV para ganarse su voto

Es sabido desde hace muchos años que el IRPF se ha convertido en un impuesto sobre los salarios. En efecto, cerca del 90% de la recaudación a través de este impuesto proviene de los bolsillos de los asalariados, mientras el conjunto de los salarios no llega a representar el 45% del PIB. Estos escandalosos datos se vienen ocultando desde que entró Montoro por primera vez en el Ministerio de Hacienda. Mas, sea cual sea el procedimiento de ocultación, la verdad es que el IRPF tiene de impuesto distributivo menos que la Lotería Nacional. Un hecho vergonzoso que los actuales gobernantes son incapaces de abordar. "¡Que paguen los ricos"!, he oído decir varias veces a Pablo Iglesias. Pero ¿quiénes son esos ricos?

De las cosas más chungas que han ocurrido en la política española en los últimos años ha sido protagonista el PNV. Recordemos las dos últimas: los Presupuestos Generales hoy en vigor fueron aprobados en tiempos de Rajoy con el voto a favor del PNV. ¿A cambio de qué? De un cupo absolutamente depredador. El cupo es aquella cantidad de dinero que tiene que pagar el País Vasco al Estado por los servicios que éste presta en aquel territorio, cuyos impuestos no los cobra el Estado sino las tres Diputaciones Generales (Álava, Guipúzcoa y Vizcaya) y lo lógico en cualquier sistema democrático es que el cupo se calcule por técnicos especializados. Pues aquí no. Aquí se negocia, y cuanto más se necesiten los votos del PNV más barato le sale el cupo al Gobierno vasco.

Pocos días después de que Rajoy se tragara el cuponazo, Pedro Sánchez presentó una moción de censura contra Rajoy y ¿a quién votaron los del PNV? Pues a Sánchez. ¿Por qué tamaña traición, tan enorme desfachatez política? Pues para seguir sacando dinero y prebendas al nuevo Ejecutivo. ¿Cuáles?

Lo que ahora piden estos aprovechateguis es que se les traspase la gestión (que no la financiación) de la Seguridad Social, pero se da la rara coincidencia de que para cubrir los déficits vía pensiones en el País Vasco (uno de los más altos de España: unos 6.000 euros anuales por cada pensión que se paga allí) el Gobierno vasco no pone un solo euro. Lo cubrimos el resto de los españoles.

Quieren el dinero de la Seguridad Social para manejarlo financieramente a su antojo y, además, enviarán una cartita a cada jubilado mostrándole quién le paga, es decir el Gobierno vasco.

Tamaña vergüenza no tenemos por qué soportarla el resto de los españoles. Ha llegado la hora de gritarles ¡Basta ya!

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Ningún gobierno ha parado los pies a los nacionalistas, ni de derechas ni de izquierdas, y ninguno lo hará en un futuro si necesitan de sus votos para alcanzar el poder.

El interés personal prima sobre el interés de España, ese país que quieren gobernar para "mejorar el bienestar de todos" (Ironic-on).

Y los aprovechateguis, o aprovechers, depende del partido nacionalista que sea, realizan perfectamente su función. Vender caro para maximizar beneficios.

Pero no está en nuestra mano rechazar su carísimo precio. Está en manos de unos políticos que en campaña dicen una cosa y después hacen otra distinta. Y con los votos ya sabemos lo que hacen . . . . . "Santa Rita, Rita; lo que se da no se quita".

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