Opinión

Pensiones: Lo que mata de las balas es la velocidad

Las pensiones se financian a través de las cotizaciones sociales en España

España destina más del 11 por ciento de su PIB a pensiones para nuestros mayores. Esta cifra, así en frío, no dice nada. Para saber qué significa debemos compararla con la de los países de nuestro entorno.

La comparación no es fácil, pues cada país tiene un sistema de pensiones muy diferente. Así, en algunos países consideran las pensiones públicas como un suelo en la renta de las personas jubiladas y se espera que la complementen con ahorro privado. Mientras, en otros, la pensión pública es la principal fuente de renta de las personas que alcanzan la edad de jubilación. Entre los primeros, el caso extremo lo constituye Irlanda, país en el que la pensión pública supone solo un 35 por ciento del último salario cobrado por el pensionista. En el extremo opuesto, se encuentra Luxemburgo, donde la pensión publica supone el 87 por ciento del último salario cobrado. La media de la Unión Europea de este indicador es del 60 por ciento. España, se sitúa en un alto 70, diez puntos por encima de la media europea, pero en línea con otros países de cultura mediterránea, como Francia, Italia o Portugal

Las diferencias, como vemos, son significativas. A pesar de ello, es oportuno analizar cuánto pesa el gasto público en pensiones sobre el PIB en cada país y ver cómo este gasto ha evolucionado en el tiempo. Ello nos permitirá inferir, así, qué presión ejercerá el gasto en pensiones en el futuro y cómo éstas pueden condicionar las finanzas públicas.

Según los datos de Eurostat, en 2017, último año para el que tenemos datos disponibles, España destinó el 11,3 por ciento de su PIB a pensiones, una cifra muy parecida a la media de la Unión Europea, el 11,4 por ciento. Italia (16 por ciento), Grecia (15,9 por ciento), Francia (14,9 por ciento), Finlandia (14,5 por ciento) o Portugal (13,4 por ciento) se situaban ese año muy por encima del porcentaje español. En el entorno del 11 por ciento, es decir, cerca de la cifra de España, tendríamos a Bélgica, Alemania, Polonia, Suecia y Eslovenia. El resto de los países se encontraban por debajo. El extremo inferior es Irlanda, con un gasto en pensiones públicas de apenas el 4 por ciento del PIB.

Entonces, si nuestro gasto en pensiones no parece excesivo en relación al PIB, ya que está en la media europea y es semejante al de países como Alemania o Suecia, ¿hay algún problema? Para saberlo, debemos estudiar no tanto al peso actual de las pensiones, sino a la velocidad con que este peso se está incrementando.

En los diez últimos años, el gasto en pensiones en la UE ha pasado de representar el 10,2 por ciento del PIB en 2007 al mencionado 11,4 por ciento en 2017. Es decir, el envejecimiento de la población ha incrementado el peso del gasto público en pensiones en 1,2 puntos de PIB. En ese mismo período, en España el gasto en pensiones se ha incrementado tres veces más, 3,4 puntos de PIB, pasando de representar el 7,9 por ciento del PIB en 2007 al 11,3 por ciento en 2019.

Esta velocidad de incremento del gasto en pensiones en España se debe a tres causas. La primera es el rápido envejecimiento de la población, superior a la de muchos de los países de nuestro entorno. En segundo lugar, a que las pensiones - su poder adquisitivo - fueron preservadas durante la crisis económica: a pesar del necesario ajuste fiscal, las pensiones siempre se incrementaron durante la crisis, incluso en los años de inflación negativa. Y, en tercer lugar, a la mejora de la pensión media, que crece al aumentar el número de pensionistas nuevos que cobran pensiones más altas.

Las reformas de 2011 y 2013 fueron en la dirección correcta, pero no son suficientes

Es cierto que no somos el país europeo con una tasa de crecimiento del gasto en pensiones más alto. Pero sí estamos en el pelotón de cabeza. Finlandia ha experimentado un crecimiento aún mayor que el nuestro, de 5,6 puntos de PIB, y en Grecia, a pesar de las medidas impuestas por la troika, el incremento ha sido de 3,8 puntos. Pero, a continuación, ya viene España con los 3,4 puntos citados. Para hacernos una idea, en esos mismos diez años en Alemania el gasto en pensiones sobre el PIB no ha crecido y en Italia, a pesar de que ahora tiene el gasto más alto (16 por ciento del PIB), éste, entre 2007 y 2017, apenas ha crecido 1,7 puntos, la mitad que en España.

Debemos recordar que en España las pensiones se financian fundamentalmente a través de las cotizaciones sociales. Las cotizaciones suponen la mayor parte de la brecha fiscal del salario, esto es, de la diferencia entre el salario bruto y el salario neto, o, dicho en otras palabras, la diferencia entre lo que paga el empresario y lo que recibe el trabajador. Las cotizaciones, son en última instancia, un impuesto sobre el trabajo y, en especial, sobre el trabajo menos cualificado.

En el país con la tasa de desempleo estructural más alta de Europa y con un mercado de trabajo con serias dificultades de empleabilidad de jóvenes y parados de larga duración, es preciso moderar el ritmo de crecimiento del gasto en pensiones o, al menos, evitar que el peso del incremento recaiga en exclusiva sobre las cotizaciones.

El envejecimiento de la población dispara el gasto dedicado a pagar las prestaciones

Las reformas de 2011 y 2013 fueron en la dirección correcta, pero es necesario un nuevo consenso para crear un marco que estabilice el gasto en pensiones y su financiación presente y futura, sin consecuencias no deseadas para nuestros jóvenes. De lo contrario se hará verdad que, como dice el aforismo, lo que mata de las balas no es el plomo, es la velocidad Y la velocidad de crecimiento del gasto en pensiones de España no es buena.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum4

VIO
A Favor
En Contra

A los tres puntos que se citan en el artículo hay que añadir un cuarto: cómo influye cada vez más el aumento del número relativo de pensionistas respecto al resto de la población en el resultado de las elecciones políticas. El número cada vez mayor de jubilados va a ser una fuerza decisiva en la elección de candidatos y, por tanto, todos los líderes políticos van a intentar contentarlos para obtener sus votos. Y la pregunta siguiente es esta: ¿cómo lo van a conseguir? Muy fácil, subiendo el gasto en pensiones por encima de la inflación anual. De modo que el artículo desde el punto de vista económico es muy claro, pero nadie, ni los sindicatos, ni los gobiernos y menos aún en periodo electoral lo van a seguir a pesar de que todos saben a que nos puede llevar. Al final, entre funcionarios, parados, jubilados, migrantes y sindicalistas eligen el gobierno. Por desgracia, los empresarios y los economistas no cuentan para nada y de estos grupos sociales no hay que esperar ningún tipo de patriotismo en su elección política, simplemente van a votar en función de sus intereses económicos que básicamente son dos: ganar más y trabajar menos.

Puntuación 6
#1
yomismo
A Favor
En Contra

Dos puntalizaciones, las balas matan no solo por su velocidad, matan por su forma, por su material, y por su peso. Si lanzas una bolita de papel redonda a la velocidad de una bala, no mata.

En cuanto al comentario número uno, parte de un error fundamental, presupone que los pensionistas, funcionarios, sindicalistas, e inmigrantes solo miran por sus intereses, y que los empresarios y los economistas por el bien del país. No entiendo en base a que criterios se decide que unos colectivos miran solo para su ombligo y otros solo por el bien común.

Puntuación 0
#2
nicaso
A Favor
En Contra

Hacerle a usted alguna aclaración. Las pensiones durante la crisis no siempre subieron un año se congelaron. Medir la reposición respecto al último salario ganado es un error se mide sobre la última cotización hecha. En mi caso el último salario real más que duplicaba la pensión recibida. Finalmente, cuando hablamos de pensiones no las edentifiquemos con la jubilación ya que hay bastantes que nada tienen que ver con este hecho. Lo malo de este sistema es que es un saco roto donde los gobiernos meten mano para conceder canonjías en función de sus intereses políticos. Cada día que pasa se parece más a un sistema de reparto social en forma de subsidio más que a un sistema contributivo.

Puntuación 6
#3
Miguel Sanz Elosegi
A Favor
En Contra

Buenas tardes

El artículo aporta datos ,lo cuál está bien.

Usa cómo medida el PIB , pero en España la pensión por jubilación si se cobra es por los años pagados a la S.S. Ud. utilizando cómo patrón de medida el PIB ,debería buscar la magnitud de los pagos a la S.S y calcular el porcentaje. La S.S. es cómo un gobierno dentro de un gobierno y el Gobierno de España mete la mano en el la caja de la S.S.

Y buscando soluciones , según sus datos si lo que corresponde a los jubilados es el 11% del PIB , unos 110.000 millones de Euros, hay o tenemos una solución para en un principio y subrayo el término principio, ahorrar unos 30.000 millones de Euros a la economía de España.

Ahora , si tienen valor pregunten cuál

Puntuación 2
#4