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La compañía de túneles de Musk ya vale 5.700 millones y empieza a soñar con el Hyperloop

Elon Musk en la presentación de un evento de The Boring Company. Foto: Reuters

Los genios creativos rara vez tienen una sola apuesta en la cabeza. Edison registró más de 1.000 patentes en vida de muy diversos campos, Henry Ford sobrepasó las 160 y revolucionó el sistema productivo, Jeff Bezos se ha lanzado al espacio tras crear el comercio online tal y como lo conocemos... y Elon Musk fundó y dirige varias empresas que valen miles de millones de dólares. Aunque su preocupación principal sea la automovilística - y energética - Tesla, el estadounidense de adopción y sudafricano de nacimiento tiene otras vías para revolucionar la sociedad, entre las que está el transporte subterráneo.

Musk fundó The Boring Company en 2016, gracias a la idea surgida en un descomunal atasco de tráfico: decenas de túneles bajo tierra a distintas alturas que permitan cubrir distancias medias o largas de forma mucho más rápida y eficiente. Lo que nació como una broma - el propio nombre juega con la dualidad del significado de boring: excavar y aburrimiento - se ha convertido en poco más de cinco años en una empresa de 5.700 millones de dólares.

La compañía ha cerrado una ronda de financiación en la que ha recaudado 675 millones de dólares, lo que situaría la valoración global de la firma en 5.675 millones de dólares. Aunque aún muy lejos de las cifras de las grandes compañías internacionales, esto la situaría a la altura de conocidos nombres como el gigante del delivery Just Eat, la energética española Enagás, la aseguradora Mapfre o la automovilística Harley Davidson.

Aunque por el momento los proyectos terminados por The Boring Company son escasos, este mismo año concluyó uno de los trayectos subterráneos en Las Vegas y planea extenderse a Miami. Analistas como Adam Jonas, de Morgan Stanley, creen que esta forma de movilidad podría ser disruptiva y generar un negocio de 20.000 millones de dólares anuales para el año 2050.

El siguiente paso de Musk es empezar a probar el transporte de largas distancias en sus túneles con el Hyperloop. Hace ya 9 años que el empresario ideó un sistema de transporte de alta velocidad por el que los vagones se desplazasen a 1.200 kilómetros por hora. "Desde un punto de vista de la física conocida, esta es la forma más rápida de ir del centro de una ciudad a otra para distancias inferiores a unas 2.000 millas (3.200 kilómetros)", ha señalado Musk recientemente.

El proyecto del nuevo dueño de Twitter parece retrasado con respecto a sus homólogos. Así, la compañía valenciana Zeleros considera viable lanzar un servicio para el transporte de contenedores a toda velocidad tan pronto como en 2025, mientras que Virgin Hyperloop ya más de año y medio haciendo pruebas de transporte con humanos, si bien en distancias aún muy modestas y con velocidades bajas (172 km/h) si se compara con el objetivo final.

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