Motor

Renault, Volkswagen y BMW levantan la voz ante una nueva reducción de emisiones

  • En 2025, los fabricantes deberán recortar un 15% los gases de CO2 en sus ventas
Luca de Meo, consejero delegado del Grupo Renault; Oliver Blume, presidente del Grupo VW; y Oliver Blume, presidente del Grupo BMW. Foto: EE

La automoción europea ya no aguanta más. Tras un ejercicio 2023 marcado por la recuperación del sector, beneficios históricos y cambios normativos más laxos, el sector se ha cansado de esperar políticas que no llegan por parte de las instituciones europeas.

La situación es compleja y algunos mandamases ya han dado señales de alerta ante el complejo panorama que se presenta: el desembarco de las marcas chinas, así como un proteccionismo feroz por parte de China y Estados Unidos. Así las cosas, el presidente de la patronal europea de fabricantes de vehículos (Acea) y también consejero delegado del Grupo Renault, Luca de Meo, lanzó un mensaje contundente: "competimos en desventaja: EEUU incentiva, China planifica estratégicamente y, mientras tanto, Europa regula". Prueba de ello es que el directivo italiano mandó una carta a todos los Gobiernos comunitarios en la que pedía "implementar un instrumento europeo para supervisar la evolución del parque automovilístico y sus emisiones".

La industria automovilística acumula desde que empezó la pandemia diversas crisis: cierre de las fábricas, la consecuente escasez de semiconductores, la guerra de Ucrania, la inflación, el alza de los tipos de interés y el conflicto en Oriente Medio y las consecuencias derivadas del mismo. Situaciones que, por otra parte, no han impedido al sector registrar beneficios históricos.

Lo cierto es que el próximo 1 de enero de 2025 y hasta el 31 de diciembre de 2029 entran en juego nuevas normas de reducción de emisiones. Una medida que presiona aún más a una industria centrada en el desarrollo de vehículos eléctricos, en un momento en el que la demanda de estos modelos se ha visto mermada frente a las expectativas que se tenían a comienzos de año. Así las cosas, el Grupo Renault, el Grupo Volkswagen y el Grupo BMW, tres de los consorcios más importantes del Viejo Continente, han alzado la voz contra estos nuevos estándares de emisiones.

Oliver Zipse, presidente del Grupo BMW, calificó en la conferencia anual de resultados de "esencial una revisión exhaustiva sobre flotas de CO2 en la Unión Europea". Lo cierto es el grupo bávaro redujo el año pasado las emisiones medias de su flota en un 20%.

En la misma línea se expresó el presidente del Grupo Volkswagen, Oliver Blume. "No tiene sentido que la industria tenga que pagar sanciones cuando no se dan las condiciones marco para el aumento de los vehículos eléctricos", explicó el directivo alemán. Blume apostilló, además, que "dependiendo del marco que tengamos en los diferentes mercados, es importante ajustar los objetivos de CO2 y pensar qué es realista".

Reducción de las emisiones en un 15%

Estos objetivos exigen una reducción del 15% de las emisiones de la flota de turismos nuevos vendidos en Europa en comparación con las cifras de 2021. Para facilitar su cumplimiento, la Comisión Europea estableció determinados umbrales para las ventas de vehículos de cero y bajas emisiones que permiten recompensar a los fabricantes con unos objetivos de emisiones de CO2 menos estrictos. Dicho umbral, que estará vigente hasta el año 2030, se sitúa en el 25% en el caso de los turismos y en el 17% para las furgonetas. Unos objetivos que se incrementarán de cara al periodo comprendido entre 2030 y 2034, cuando las emisiones de los turismos tendrán que recortarse un 55% en comparación con 2021, hasta un máximo de 49,5 g/CO2 por kilómetro. Todo ello con el fin de que en 2035 todos los vehículos matriculados en Europa sean de cero emisiones.

Así las cosas, entre 2020 y 2024, los objetivos de emisiones para los turismos se sitúan en los 95 g/CO2 por kilómetro, mientras que en el caso de las furgonetas se establece en los 147 g/CO2 por kilómetro. Ambos objetivos se refieren al procedimiento de prueba NEDC.

Para el periodo comprendido entre 2025 y 2029, que se basan en el WLTP (más exhaustivo que el NEDC), el objetivo de emisiones de los turismos es de 93,6 g/CO2 por kilómetro y de 153,9 g/CO2 por kilómetro para las furgonetas.

Si las emisiones medias de CO2 de la flota de un fabricante superan su objetivo de emisiones específicas en un año determinado, el fabricante deberá pagar, por cada uno de sus vehículos nuevos matriculados en ese año, una prima por exceso de emisiones de 95 euros por g/km que haya superado el objetivo.

Todos los 'pools' reducen sus emisiones en 2022

Al cierre de 2022 —últimos datos disponibles—, todas las agrupaciones, también denominadas pools, cumplieron con sus objetivos de emisiones. El que mejores cifras registró fue el formado por Tesla-Honda-JLR, gracias a las 0 emisiones del fabricante norteamericano. Los pools que cerraron con niveles más ajustados fueron los formados por Mazda-Subaru-Suzuki-Toyota y el de Volkswagen, con 4,3 y 3 g/CO2 por kilómetro por debajo del objetivo, respectivamente.

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