Motor

Francia presiona a Stellantis para repatriar la producción de eléctricos pequeños desde España

  • El Estado francés, propietario del 6%, pide a Tavares que atraiga la fabricación del eléctrico Peugeot 208
Carlos Tavares, consejero delegado de Stellantis. Foto: Stephane Sby Balmy

El Gobierno francés quiere que Stellantis no se limite a fabricar en el país coches eléctricos de gama alta, sino que se esfuerce por hacerlo también con modelos pequeños destinados a las clases medias, aun sabiendo que su consejero delegado, Carlos Tavares, afirma que es insostenible en términos de competitividad.

El ministro francés de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, señaló este miércoles que quiere que "Tavares afronte este desafío", que a su parecer es asumible.

En una entrevista en el canal de televisión BFMTV, Le Maire recordó que Stellantis, como otros fabricantes, han recibido ayudas públicas francesas para desarrollar los vehículos eléctricos, e hizo hincapié en que "hay que acelerar el paso" con esa tecnología. El ministro recordó que Europa ha perdido cinco o diez años con China en la carrera por la tecnología de los vehículos eléctricos, en la que el gigante asiático es el líder mundial, pero se mostró convencido de que esa situación se puede remontar. Para ilustrarlo se refirió a los proyectos de cuatro grandes fábricas de baterías que hay en Francia, con ayuda pública.

Tavares, en una entrevista publicada este miércoles por Le Figaro, replica a las demandas del Gobierno francés insistiendo en que la realidad es que "la estructura de costos del mundo occidental está perfectamente inadaptada para medirse con la de los fabricantes chinos".

Pese a la presión del Gobierno francés para atraer una mayor producción de vehículos, Stellantis no tiene planes de trasladar la producción del Peugeot e-208 eléctrico a Francia desde España -se fabrica en la planta aragonesa de Figueruelas-. "La vinculación de la ecuación económica a la reubicación impuesta de este proyecto no sería de interés de la empresa ni del país", dijo Tavares. Y como relocalizar la producción en Europa supone aumento de costes -subraya- "eso nos aleja del objetivo".

Es decir, que "la relocalización forzada" no beneficiaría ni a la empresa ni a Francia, señaló Tavares, que recordó que entre sus planes está proponer el Citroën C3 eléctrico, fabricado en Eslovaquia, un coche de menos de 25.000 euros o incluso de 20.000, y también con ese y tal vez con otros modelos fórmulas de "leasing social".

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