Mercantil

El Colegio de Registradores ultima una herramienta de alerta temprana para prevenir la insolvencia de las empresas

  • Detectará las dificultades financieras del deudor
María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores. N. Martín

El Colegio de Registradores de la Propiedad y Mercantiles de España ha concluido la elaboración de una Herramienta para alerta temprana de insolvencia que promueve la detección de las dificultades financieras por el deudor, para la toma de medidas oportunas, tratando así de evitar una insolvencia irreversible o el estado de insolvencia inminente.

El modelo final de esta primera fase de implantación es capaz de clasificar correctamente alrededor del 90% de las observaciones, tanto de sociedades sanas como insolventes, a través de un algoritmo.

Con la información disponible en los Registros Mercantiles, se ha propuesto la definición de un modelo de categorización, que consiga clasificar cualquier empresa de acuerdo a su similitud con una sociedad insolvente.

Para ello, el sistema se basa en que el Colegio, como encargado de la gestión del Registro Público Concursal tiene acceso a todas las situaciones concursales y preconcursales a las que normativamente se les debe dar publicidad.

Además, en su Centro de Procesos Estadísticos, se procesa y almacena anualmente la información contable procedente de alrededor de un millón de cuentas anuales. Y, a través de sus servicios centrales se pueden realizar consultas de inscripciones concretas realizadas en todos los Registros Mercantiles del territorio nacional.

Además, el servicio del Registro Electrónico permite la consulta online de toda la información inscrita (incluidas cuentas depositadas) de una sociedad mercantil cualquiera. La salida de la herramienta será transparente para el solicitante de la información, complementándose con su situación respecto a su sector.

Variables introducidas

Así, el Colegio ha procedido a definir lo que es una sociedad insolvente, definición que incluye a las que están inmersas en un procedimiento concursal, a las que han iniciado un procedimiento preconcursal y a las inscritas en el Registro Mercantil como deudor fallido (según el Reglamento General de Recaudación); y las que cuentan con un patrimonio neto negativo.

Todas estas condiciones suponen que o bien se han declarado como insolventes o presentan una ausencia suficiente de activos para garantizar los compromisos de deuda. Se tienen en cuenta las variables cualitativas, como la falta de depósito de cuentas una vez transcurrido desde el final del ejercicio cuyas cuentas deberían haberse presentado; la revocación del NIF o la baja provisional de la Agencia Tributaria.

En cuanto a las variables cualitativas, se han incluido: el tamaño de la sociedad, actividad y localización; la estructura de activo; el endeudamiento; los gastos operativos; la liquidez y la solvencia; los resultados de explotación del ejercicio y anteriores; los gastos financieros o los impuestos sobre beneficios.

Según fuentes del Colegio consultadas por elEconomista, se han analizado más de dos millones de inscripciones los Registros Mercantiles para la selección de las variables cualitativas.

Para la evaluación del modelo, de las más de 900.000 observaciones disponibles, se han seleccionado, por calidad de la información, más de 650.000 depósitos de cuentas. Y de las más de 650.000 sociedades consideradas, alrededor de 85.000 han sido clasificadas como insolventes según los distintos criterios adoptados.

Finalmente, De las más de 73 variables de la estimación del modelo, 20 de ellas se han revelado como de mayor capacidad clasificatoria.

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