Bolsa, mercados y cotizaciones

El 'bund' puede dejar pérdidas del 4% en la deuda pública si vuelve a máximos

  • Los expertos no creen que regrese a los altos del año
Madrid

Una alusión de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), a la inflación, y más en concreto al repunte "relativamente vigoroso" de la misma, llevó el lunes a los inversores a desprenderse de la deuda pública alemana con vencimiento a una década. Esas ventas provocaron que la rentabilidad del bund cruzase, otra vez, la frontera del 0,5%, hasta el 0,54% (el interés de la deuda sube cuando el precio del bono cae, al revés que en bolsa), lo que la deja a solo 22 puntos de su nivel más alto del año, el que alcanzó en febrero al tocar el 0,767%. Pocos creen que será capaz de regresar a esta zona a corto plazo, pero si lo hace, el golpe se extendería al resto de la deuda del Viejo Continente.

"La curva alemana es el punto de referencia de toda la deuda europea, explican desde Mutuactivos, y "un desplazamiento de la misma hacia arriba", continúan, "supone mayores tipos de interés para todos los activos de renta fija europea y, por tanto, riesgo de pérdidas en el corto plazo". Cuantificar ese riesgo de pérdidas, en el caso de que el rendimiento del bono alemán se disparase a máximos y el resto de bonos soberanos siguiera sus mismos pasos, implica hablar de minusvalías de hasta el 4%, de media, desde los niveles actuales, que se sumarían a las que ya acumulan los inversores que compraron esta deuda en enero y mantienen sus títulos en cartera.

A ese 4% se llega calculando cuánto caería de media el precio de los bonos europeos en el caso de que su rentabilidad se tensionarse hasta sus respectivos máximos del año (ver gráfico). De todos, el del italiano es el que más sufriría en el caso de que su rendimiento ascendiera del 2,87% actual, al 3,23% que tocó el pasado 31 de agosto, cuando se llegó a temer que Italia podría incumplir con el objetivo de déficit impuesto por Bruselas. Sin embargo, desde Trea Am, su equipo de gestores de renta fija en el que se encuentran Ascensión Gómez y Antonio Toribio, estiman que "Italia puede ser el país menos afectado", en caso de producirse un alza notable en la rentabilidad del bono alemán, "porque el diferencial con Alemania es tan grande que absorberá cualquier variación".

De materializarse este escenario, se complicarían las opciones que tiene el inversor para dar la vuelta al marcador de sus carteras en lo que va de año, las mismas que en verano contaron con la ayuda, contra todo pronóstico, de la renta fija gracias a su repunte del 1% durante esos meses, mientras la bolsa sufría el miedo a que la guerra comercial diera al traste con el crecimiento económico. Sin embargo, la deuda pública europea deja pérdidas ya del 1% desde enero, según Bloomberg. Con todas las carteras en negativo en lo que va de año con independencia del riesgo asumido, los expertos coinciden en remarcar que, a partir de ahora, los rendimientos de la deuda serán más altos que los actuales. Ayer, no obstante, Peter Praet, economista jefe del BCE, rebajó los ánimos que un día antes encendió Draghi al asegurar que el mercado había malinterpretado su mensaje sobre la inflación: "no hay nada nuevo", dijo.

Más altos sí, pero máximos no

"A medida que el BCE vaya reduciendo los estímulos y asumiendo que la situación en Italia se normaliza, la rentabilidad real del bund debería converger con el potencial de crecimiento a largo plazo de la economía europea, y esto implica rentabilidades nominales muy superiores a la actual", dicen en Mutuactivos. Su visión coincide con la de Francisco Sainz, CIO de Imantia: "Vemos la rentabilidad de la curva alemana en niveles superiores a los actuales", aunque parece difícil, añade, "que llegue a esos máximos dadas las incertidumbres que aún rodean a los activos italianos con la presentación de presupuestos". Será este jueves cuando el Gobierno deba remitir al Parlamento sus previsiones macroeconómicas, así como sus objetivos de financiación.

"Creemos que será difícil que el yield del bono alemán acabe en la zona de máximos, más bien lo vemos en los entornos de 0,60/0,65% al acabar el año", coincide en señalar Luis Lorenzo, analista de Dif Bróker. Su previsión se encuentra en línea con la del consenso de mercado recogido por Bloomberg, que contempla que el interés del bono alemán a diez años despida el ejercicio en el 0,62% y que no sea hasta el primer trimestre de 2019 cuando llegue al 0,82%. El experto se basa en que "en la última reunión del BCE se rebajaron las estimaciones de PIB y, a pesar de las palabras de Mario Draghi del pasado lunes que animaba la venta de bund y donde era optimista en cuanto a la subida de la inflación subyacente, creemos que la subida de esta será lenta, ya que no se ve un proceso inflacionario como para pensar en que se acelere la normalización de tipos", dice.

En Trea AM visualizan la rentabilidad del bund a 10 años más arriba, en concreto, en torno al 0,7%: "El bono alemán a 10 años ha estado en rentabilidades demasiado bajas en los últimos meses (ha llegado incluso a cotizar al 0,25%) debido a que ha actuado como efecto refugio ante la incertidumbre del mercado (volatilidad en Italia, guerra comercial, crisis de Turquía...). A medida que la situación se va normalizando y, por otro lado, nos acercamos al final del QE, la curva alemana debería alejarse del terreno negativo y la parte larga, el 10 años, debería llegar a niveles cercanos al 0,7%".

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