Bolsa, mercados y cotizaciones

Los inversores de planes de renta fija pierden el doble que los de fondos

  • Solo el 32% de los planes de deuda a corto plazo y el 15% a largo plazo ganan dinero a 12 meses
  • Las razones son el impacto de las comisiones y una cartera menos diversificada y flexible

La primera mitad del año no ha resultado nada fácil para los inversores y, de hecho, muchos de ellos se han enfrentado a las primeras pérdidas en sus carteras, tras años en los que la complacencia de todos los mercados, al calor de las muchas políticas de estímulo monetario, no había hecho otra cosa que dotar de rendimientos de dos dígitos a los inversores.

Hoy son pocos los que consiguen aguantar esas cifras positivas en un año en el que, tanto los efectos de la guerra comercial, como las consecuencias que en el mercado tiene una normalización de los tipos de interés, juegan en contra de los activos financieros en general.

Pero si hay un tipo de inversor que más disgustos se está llevando en un ejercicio como éste, ése es el que invierte en renta fija. Y no tanto porque pierda más que los que a principios de año apostaron por la renta variable, sino porque no está acostumbrado a ello. Además, esas pérdidas aumentan o disminuyen en función del producto contratado y ahí los inversores en planes de renta fija, cuyas edades suelen estar ya más cercanas a la jubilación, son los que están viéndose más perjudicados. Así, según Inverco, los planes de pensiones de renta fija a corto plazo acumulan pérdidas medias del 1 % en los últimos doce meses y los de deuda a largo plazo, del 0,92%, frente a las caídas del 0,69 y 0,44% que acumulan los fondos de ambas categorías en el mismo periodo de tiempo. Al fin y al cabo, dentro de los planes de renta fija a corto plazo, solo el 32% consigue aguantar en positivo a un año y la cifra cae hasta el 15% en el caso de los productos de deuda a más largo plazo.

La importancia de la comisión

Las causas que explican esta brecha en la rentabilidad media entre ambos productos son fundamentalmente dos: las comisiones y el tipo de activos donde invierten su cartera. Con respecto a lo primero, cabe recordar que el anterior Gobierno de Mariano Rajoy aprobó un Real Decreto para limitar las comisiones máximas que podrían cobrar los planes de pensiones en función de la categoría a la que pertenecían, dejando el máximo en el 0,85% en el caso de los de renta fija. Una cifra muy inferior al 1,5% de máximo que se permitía antes pero aún muy superior al 0,66% que cobran de media los fondos de renta fija, que en los últimos años no han hecho otra cosa que bajar las comisiones para adaptarse a un mercado cuyas rentabilidades esperadas cada vez son más bajas.

El porqué es importante la comisión en este tipo de productos lo explica Ignacio Perea, director de inversiones de Tressis: "El perfil más complicado de inversor ahora es el conservador porque los tipos ya no baten a la inflación y este tipo de inversores tiene que estar dispuesto a asumir pérdidas de entre el 1 y el 2%". Una idea que comparte Josep Soler,  delegado ejecutivo de EFPA España,  al afirmar que tiene "muchas dudas de que ser conservador hoy sea invertir en renta fija".

Y es que la rentabilidad esperada para los activos de renta fija es tan baja (desde BlackRock pronostican que en los próximos cinco años un inversor europeo perderá entre un 1,1 y un 0,1% anualizado con su inversión en renta fija europea o global y tanto gubernamental como corporativa) que una baja comisión es clave para minimizar esas pérdidas. Más teniendo en cuenta que, además, la inflación se prevé que vaya al alza, lo que limita todavía más la expectativa de rentabilidad real, aquella en la que se descuenta la inflación y, según Perea, "a la que deberían mirar todos los inversores, aunque ahora solo lo hagan dos de cada diez".

Menos flexibilidad

Igual de importante es la flexibilidad que tiene el gestor a la hora de invertir, para arañar rentabilidad a un activo con unas perspectivas tan sombrías. "En general lo que hacen los gestores de planes de pensiones es comprar bonos y mantenerlos a vencimiento, lo que los hace más dependientes de los tipos mientras que los fondos son más flexibles en su universo de inversión y suelen usar coberturas para reducir la sensibilidad a los tipos de interés", afirma Mar Barrero, analista financiera de Profim. Además, según recuerda Carlos Herrera, asociado de EFPA España, "las gestoras invierten en carteras más restrictivas porque su perfil es más rígido", concentrando mucho su universo de inversión en la zona euro y muy poco en mercados internacionales. De hecho, solo 9,9 puntos de los 47,3 que destinan a renta fija están en mercados diferentes al español.

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