
"En el contexto actual de bajos tipos de interés, incluso negativos en Europa, es complicado que se obtengan en los próximos cinco años rendimientos similares a los del último lustro en lo que a planes de pensiones se refiere".
Con estas declaraciones desde Inversis trataban de advertir de los riesgos a los que se enfrentan este tipo de productos en los que la renta fija es el activo que predomina con un peso en torno a 60%.
Durante los últimos años estos productos se han comportado muy bien por la bajada de los tipos y las compras del BCE, pero ¿qué ocurrirá de aquí en adelante?
Según apuntan desde Bloomberg , en un contexto de bajos tipos de interés y con el envejecimiento de la población siendo cada vez más evidente, la mayoría de los inversores de riesgo se están empezando a decantar por comprar activos que hace unos años hubieran parecido inconcebibles.
"Los fondos de pensiones de Europa están empezando a entrar en cualquier cosa, desde sex shops en Holanda y salas de bingo en Reino Unido hasta en la lotería de Gibraltar", señalan desde la agencia, desde donde apuntan a que, por ejemplo, los ahorros de jubilación de los empleados de la BBC están ayudando a pagar por un nuevo túnel de aguas residuales en Londres.
"Los días de comprar acciones y bonos y nada más se han acabado", señala John Walbaum, jefe de consultoría de inversiones en Edimburgo en Hymans Robertson, que asesora a los fondos de pensiones. De hecho, según datos de Willis Towers Watson para Bloomberg las asignaciones a activos alternativos en el mercados de planes de pensión crecieron hasta el 24% en 2015 desde 5% en 1995.
El mejor ejemplo para ilustrar este cambio es la empresa Lottoland, con sede en Gibraltar que permite a los inversores 'apostar' por la empresa de lotería más grande del mundo. Los inversores han aumentado incluso su asignación hasta después de ser llamados dos veces para ayudar a pagar algunos de los pagos del jackpot, uno de los juegos más populares.