Bolsa, mercados y cotizaciones

Siete de las últimas ocho sesiones postelectorales han sido bajistas

Las bolsas amanecen tras el Brexit y sin el sorpasso adelantado por las encuestas una jornada post electoral que, históricamente, ha sido de números rojos para el mercado español: el Ibex 35 cerró en rojo siete de los ocho últimos lunes postelectorales.

Los expertos de Unicredit ya advertían el viernes de que el Brexit podría haber inclinado a los indecisos a "decantarse por votar a Partido Popular, PSOE y Ciudadanos" (en este último caso, no ha sido así) y mantener al "PSOE como segunda fuerza". Los mercados no han visto con buenos ojos en el pasado mayorías débiles que exijan el apoyo de fuerzas minoritarias para auparse al Palacio de la Moncloa.

Los inversores han penalizado al selectivo español en aquellas situaciones en las que la composición del arco parlamentario difería notablemente de lo proyectado por las encuestas. El ejemplo más reciente de cómo un resultado inesperado en las urnas puede generar un terremoto en los mercados lo tenemos en el Brexit (con la salvedad de que su resultado tiene un impacto mayor y no solo local como el de unas elecciones nacionales).

El Ibex 35 había subido un 7,69% en las sesiones previas al referéndum del Reino Unido, impulsado por la publicación de encuestas que estimaban un avance de los partidarios de permanecer en la Unión Europea hasta situarse con una ligera ventaja. El resultado del inesperado Brexit ha sido demoledor en los mercados: el Ibex 35 se desplomó un 12,35% en la peor sesión de su historia y la libra se dejó un 8% en su cruce frente al dólar.

Mientras el Brexit seguirá coleando en los mercados en los próximos días, el resultado electoral se antoja clave para una bolsa, la española, que el viernes fue penalizada en casi 4 puntos porcentuales más que la bolsa europea, rozando una zona histórica de compra.

De vuelta a las encuestas, en las últimas elecciones, las del 20-D, los mercados parecían confiar en una coalición de gobierno entre PP y Ciudadanos lo suficientemente sólida como para resistir los cuatro próximos años, apoyados en unas proyecciones del CIS que estimaban que el PP lograría entre 120 y 128 diputados que, sumados a los 63-66 escaños de Ciudadanos, permitirían formar Gobierno y esfumar toda posibilidad de que Podemos entrase en el Ejecutivo.

Sin embargo, el resultado electoral logrado por el partido presidido por Albert Rivera fue peor al proyectado por el CIS, ya que, en lugar de alcanzar los 63 o 66 escaños estimados por el instituto demoscópico, la formación naranja alcanzó un total de 40, insuficientes para obtener la mayoría absoluta junto a los 123 diputados del PP.

El escenario de ingobernabilidad que dejó tras de sí el 20-D no fue bien acogido en un primer momento por los inversores, que deshicieron posiciones en la renta variable española hasta lastrar a un Ibex 35 que se dejó un 3,62% en la sesión postelectoral, aunque, finalmente, el selectivo español cerró la semana con un alza del 3,39%, superior al avance del 2,22% registrado por el Euro Stoxx 50.

El panorama proyectado por el último sondeo preelectoral del CIS, que, en buena parte habrá sido tomado como referencia por los inversores, no difería demasiado del resultado del pasado 20-D. El instituto demoscópico estimaba que el Partido Popular sería la fuerza mayoritaria en el Parlamento, logrando entre 118 y 121 escaños, insuficientes para superar una sesión de investidura con el apoyo de los 38-39 escaños previstos para Ciudadanos.

En el lado opuesto, la suma de Unidos Podemos, para el que se estimaba un total de entre 88 y 92 escaños, y PSOE, al que el CIS concedía entre 78 y 80 escaños, tampoco era suficiente para formar gobierno, a no ser que al acuerdo de gobierno se sumasen fuerzas regionales, por lo que el escenario de ingobernabilidad como el vivido tras el 20-D, podría estar descontado en la cotización del Ibex 35.

Las fuertes caídas sufridas tras el los comicios de diciembre como consecuencia de un resultado diferente al proyectado por las encuestas no son una situación nueva en el parqué español. El triunfo de Felipe González en las elecciones de junio de 1993, en las que el por entonces presidente del Gobierno logró dar la vuelta a las encuestas e imponerse en número de escaños al Partido Popular -159 diputados logró el PSOE frente a los 141 del PP- tuvo su reflejo en una fuerte desconfianza de los mercados sobre si finalmente se alcanzarían acuerdos con fuerzas nacionalistas, una situación inédita hasta entonces.

De este modo, la pérdida de la mayoría absoluta tras lograrlos en las tres elecciones anteriores no contó con buena acogida en el Ibex 35, que cerró la sesión postelectoral con una caída del 1,75%, frente al alza del 0,49% registrado por el EuroStoxx 50. En el cómputo semanal, el Ibex 35 cerró con una caída del 1,13%, al tiempo que el índice europeo se aupaba un 2,44%.

Tan solo tres años después, en marzo de 1996, se registró la mayor caída jamás registrada en una sesión postelectoral en el Ibex 35. El Partido Popular, liderado por José María Aznar lograba, esa vez sí, corroborar las estimaciones del CIS al conseguir un total de 156 escaños, lo que otorgaba una mayoría simple en la Cámara Baja, aunque insuficiente para sacar adelante las iniciativas legislativas.

Sin embargo, la incertidumbre en los mercados sobre la posibilidad de que finalmente se materializase el acuerdo de gobierno con Convergencia i Unió, no fue bien recibido por los inversores, que deshicieron posiciones en el selectivo español, que se dejó un 5,22% en la sesión postelectoral, cerrando la semana con un desplome del 3,98%. La caída es todavía mayor si se compara con el comportamiento del EuroStoxx 50, que cerró aquella jornada con una caída del 0,3%.

Escenario similar se vivió tras las elecciones de marzo del 2004, en las que, a pesar de que las encuestas pronosticaban una mayoría absoluta para el PP, la victoria del PSOE en unas elecciones marcadas por los recientes atentados del 11-M en Madrid, fue penalizada en los mercados. El Ibex respondió la jornada posterior con una caída del 4,15% debido, en parte, al vuelco a las encuestas, a la amenaza de nuevos atentados yihadistas y a la necesidad del PSOE de recabar el apoyo de otras fuerzas para superar la sesión de investidura.

El selectivo español respondió con fuertes caídas, elevando el diferencial respecto al Eurostoxx hasta los 140 puntos básicos, ya que el indicador europeo de referencia cerró con una caída del 2,75%. Finalmente y a pesar de la incertidumbre que rodeaba al proceso. el PSOE logró el apoyo en la sesión de investidura de otras fuerzas como ERC, Izquierda Unida, Coalición Canaria, BNG y Chunta Aragonesista, lo que sirvió para llevar al candidato José Luis Rodríguez Zapatero al Palacio de la Moncloa.

La continuidad se premia

Por el contrario, los mercados han valorado positivamente las sucesivas reelecciones de presidentes. Ese fue el caso de la sesión posterior a las elecciones del año 1989, en las que el selectivo español respondió positivamente a la continuidad del Felipe González como presidente del Gobierno, ya que los 175 diputados socialistas salidos de las urnas otorgaban la mayoría absoluta sobre la cámara. El Ibex 35 cerró la jornada con un alza del 0,15% -la única sesión postelectoral al alza de las ocho últimas-, ligeramente inferior, eso sí, a la subida del 0,71% del EuroStoxx 50. Al término de la semana el selectivo español se dejaba un 0,21%, mientras que el EuroStoxx acumulaba una tímida subida del 0,28%.

También tuvo una buena acogida la reelección de José María Aznar en las elecciones generales del año 2000, esta vez con mayoría absoluta de 183 diputados en la Cámara con los que se esquivaba el proceso de negociación con fuerzas nacionalistas que había tenido lugar tras los anteriores comicios. El Ibex 35, pese a dejarse un 1,23% en la sesión de aquel lunes, sufrió menos que el EuroStoxx 50, que cerró con pérdidas del 3%. Las caídas del lunes marcaron el balance de la semana, con el Ibex 35 y el indicador europeo de referencia dejándose un 1,15 y un 3,42%, respectivamente.

Algo similar ocurrió en el año 2008, cuando el por aquel entonces presidente Rodríguez Zapatero prorrogó su estancia en el Palacio de la Moncloa otros cuatro años tras alcanzar el PSOE 169 escaños. A pesar de tener que necesitar, en este caso, la abstención de fuerzas minoritarias para lograr la investidura, la bolsa española amaneció al día siguiente en plano, cerrando sesión con una tímida caída del 0,29%.

Sin embargo, al término de la semana, el Ibex 35 ya acumulaba una revalorización del 2,6%, algo que contrasta con el comportamiento del EuroStoxx 50, que, por su parte, se dejaba un 0,92% en la sesión posterior a los comicios, pérdidas que finalmente se redujeron hasta el 0,28% al cierre de la semana.

En las siguientes elecciones, del 20 de noviembre de 2011, el Partido Popular, liderado por Mariano Rajoy, logró una mayoría absoluta en buena parte ya descontada por la práctica totalidad de las encuestas. Sus 186 escaños no supusieron una sorpresa para los mercados, ya que, a pesar de que el Ibex se dejó un 3,48 en la sesión postelectoral, la cifra resulta casi idéntica a la registrada por el EuroStoxx 50, que se dejó un 3,42%.

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