Bolsa, mercados y cotizaciones

Crisis hipotecaria

Raimundo Díaz

Madrid, 17 mar (EFECOM).- La crisis en el negocio hipotecario estadounidense marcó la evolución de la bolsa esta semana, que perdió el 1,96 por ciento.

Los inversores devoraban las ganancias logradas la semana anterior por el apetito vendedor que nació con los problemas financieros de la entidad hipotecaria estadounidense New Century Financial, dedicada a conceder préstamos de alto riesgo.

La posibilidad de que la situación de este sector se extendiera al resto de la economía, en un momento en que crecen las expectativas de recesión, hizo estornudar a Wall Street y que el resto de los mercados se llevara el pañuelo a las narices.

Mientras se conocía que aumentaba la morosidad hipotecaria en Estados Unidos, la enfermedad de New Century se contagiaba a otras entidades, como Accredited Home Lenders.

Se sumaba a esta situación la revalorización del yen, la debilidad del consumo en EEUU y la subida del precio del petróleo "Brent", que se acercaba a 63 dólares por barril.

Pasaba apuros la bolsa y en la sesión central se registraba la segunda mayor caída del año, el 2,72 por ciento, con lo que la bolsa descendía hasta el precio mínimo del ejercicio, 13.602,40 puntos.

Menos mal que la bolsa despertaba el jueves, esquivaba el aumento de los precios de producción estadounidenses, y lograba la mayor subida del año, el 2,48 por ciento, y de los seis últimos meses.

Aunque el viernes la bolsa afrontaba el vencimiento de los contratos de futuros, la publicación del IPC, la producción industrial y la confianza de los consumidores estadounidenses, el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, alertó a los inversores y fortaleció al euro hasta 1,33 dólares al indicar que la crisis hipotecaria podría trasladarse a otros sectores.

Pese a todo, los futuros no dieron problemas, el IPC subió ligeramente, la producción industrial demostró que la actividad todavía mantiene cierto vigor y las expectativas de los consumidores defraudaron a los inversores.

Pero Telefónica y Repsol se encargaron de compensar la situación y la bolsa consiguió otra sesión de ganancias que le situaron a las puertas de 14.000 puntos.

En cuanto a la evolución de los 34 valores con que vivió la semana el Ibex-35, índice al que se incorporará el próximo miércoles Inmocaral, en sustitución de Fadesa, veinticuatro empresas bajaron y diez subieron.

Sacyr registró el mayor descenso, al bajar el 5,64 por ciento, en tanto que Banco Santander cayó el 5,62 por ciento, perjudicado por los problemas en el sector hipotecario estadounidense y por la posibilidad de que aumente su participación en el Sovereign.

La difícil situación que atraviesa el "ladrillo" situó a FCC en el tercer lugar de la clasificación por pérdidas, al bajar el 4,54 por ciento, mientras que Mapfre, que ha anunciado la compra de la aseguradora turca Genel Sigorta, cedió el 4,49 por ciento.

Altadis logró la mayor subida, el 15,47 por ciento, después de que la tabaquera británica Imperial Tobacco anunciase su intención de presentar una opa por todo el capital de la hispano-francesa a un precio de 45 euros por acción, lo que implica valorar la empresa en 11.525 millones.

Una oferta que era rechazada por Altadis al final del día de ayer, porque "no refleja el valor estratégico de la compañía".

A continuación se situaron Sogecable, que ganó el 3,04 por ciento, y Abertis, que subió el 2,03 por ciento, después de anunciar su interés por gestionar un aeropuerto británico.

Del resto de los grandes valores, BBVA cayó el 4,28 por ciento por el miedo a que se contagie la crisis hipotecaria al resto del sistema financiero, en tanto que Telefónica perdió el 2,54 por ciento y Endesa el 1,01 por ciento, tras aumentar Enel su participación hasta el 24,9 por ciento.

Con un inesperado repunte de última hora el viernes, cuando ganó algo más del 3 por ciento, Repsol subió el 0,58 por ciento en la semana, mientras que Iberdrola avanzó el 0,51 por ciento.

La próxima semana, en la que el Ibex partirá del nivel de 13.977,40 puntos, los inversores estarán pendientes de las estadísticas del mercado inmobiliario estadounidense y de otros datos económicos europeos, como la evolución del consumo en Francia. EFECOM

jg/rl

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin