Bolsa, mercados y cotizaciones

"Crisis" hipotecaria en EEUU hace saltar alarmas sobre prácticas bancarias

Paco González Paz

Nueva York, 14 mar (EFECOM).- La grave crisis que sufre el mercado hipotecario ha puesto en alerta a EEUU por la posible repercusión en la economía del país y porque ha revelado el deficiente sistema de control de las entidades financieras en los últimos años.

Las alarmas saltaron ayer, cuando la propia Asociación de Bancos Hipotecarios alertó del incremento en la morosidad y el impago de los créditos para viviendas, en un momento, además, en que varias financieras atraviesan graves crisis de liquidez.

La morosidad de los créditos hipotecarios creció en el último trimestre del 2006 hasta el 4,95 por ciento, lo que hizo que la ejecución de las hipotecas -que supone la pérdida de la vivienda por parte del propietario- subiese al 0,54 por ciento, un récord histórico.

Esta situación no ha pasado inadvertida en los mercados, especialmente Wall Street, que ayer sufrió un duro varapalo, la segunda mayor caída en cuatro años, asustada por las posibles repercusiones que esta situación puede tener para la economía más importante del mundo.

Ayer, el Dow Jones de Industriales, el indicador más importante de Wall Street, se dejó más de 240 puntos, en un retroceso que después se extendió a los mercados de renta variable europeos y asiáticos.

Hoy, en una jornada volátil, este indicador perdió el soporte psicológico de 12.000 puntos, algo que no ocurría desde el pasado 6 de noviembre.

Esta situación ha hecho recordar a los inversores más veteranos la grave crisis crediticia que se produjo en Estados Unidos a finales de los años 90, y que curiosamente también tuvo como uno de sus protagonistas a la entidad New Century, hoy de nuevo en el ojo del huracán.

Hoy suspendida su cotización, New Century es la segunda mayor entidad especializada en las hipotecas de "alto riesgo", es decir, las concedidas a personas sin solvencia financiera y con ingresos dudosos, segmento que ha crecido de manera imparable en los últimos años.

La propia Asociación Hipotecaria reconoció ayer que en la actualidad hay seis millones de hipotecas de este tipo, con un ratio de morosidad del ocho por ciento, casi el doble que el resto.

Para muchos analistas, precisamente el auge de este tipo de créditos ha alimentado la espectacular burbuja inmobiliaria que ha registrado Estados Unidos en los últimos años y que, de alguna manera, ha comenzado ya a desinflarse en muchos puntos del país.

Para la firma de análisis Standard & Poor's, la actual crisis del mercado inmobiliario ha destapado las prácticas deficientes que han desarrollado algunas entidades financieras, especialmente las especializadas en el "alto riesgo".

La analista Victoria Wagner, de S&P, considera que se ha producido una "tormenta perfecta" motivada por la confluencia de varios factores de riesgo, pues existe constancia de que estas entidades no solicitaban a sus clientes documentación sobre sus ingresos o activos.

Además, no les exigían una entrada para el crédito o que aportaran garantías adicionales, amén de evaluar de manera muy deficiente el historial crediticio de los clientes.

Hace solo unas semanas, el propio presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, quiso quitar hierro al tema de las hipotecas de riesgo.

Bernanke reconoció que le preocupan esos préstamos, así como el incremento de las declaraciones de quiebra, pero añadió que no cree que el problema tendrá un impacto en el sistema financiero y la economía en general.

Pero la reacción del mercado financiero no acompaña las afirmaciones de la máxima autoridad monetaria, pues se ha extendido el temor de que el sistema hipotecario esté entrando en una crisis de liquidez, como ayer mismo dijo a la cadena de televisión CNBC el presidente ejecutivo de Countrywide Financial Corp., Angelo Mozilo.

Además, los inversores temen que, debido a la alta morosidad, las entidades financieras endurezcan las condiciones para otorgar créditos, lo que causaría uno de los efectos más temidos en la economía estadounidense: una reducción del gasto de los consumidores. EFECOM

pgp/cpy/jj

WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin