Bolsa, mercados y cotizaciones

Los tres escenarios que se abren en Francia explican la sorprendente subida del euro tras la victoria de Le Pen

  • Todo apunta a un escenario de estancamiento y escasa gobernabilidad
  • Cabe la posibilidad de que el partido de Le Pen se modere y mucho como Meloni
  • Se diluye la opción de que el frente de izquierdas pueda aplicar sus políticas más radicales

Las previsiones y las encuestas han acertado, pero el resultado ha sido menos 'catastrófico' de lo esperado. El partido de extrema derechaAgrupación Nacional ha sido el más votado en la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas celebrada este domingo con un 33% de votos, por delante de la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular (NFP, 28,5%) y la centrista Juntos por la República (22%). Sin embargo, pese este sísmico resultado, el euro ha llegado a subir con gran intensidad en los mercados (cayó con el rumor y sube con la noticia) y todo apunta a que Europa va a vivir una jornada de subidas en sus bolsas e, incluso, en sus bonos soberanos (el bono francés a 10 años sube de precio en los primeros compases). ¿Qué está pasando para que este resultado electoral no suponga un serio traspiés para los activos europeos?

Desde la casa de análisis Berenberg lo explican sin rodeos y de forma directa en un análisis publicado esta mañana: "No es peor de lo esperado: aunque la ultraderechista Agrupación Nacional (RN) ganó la primera vuelta de las elecciones parlamentarias francesas, el resultado de la segunda vuelta del 7 de julio y el estilo de Agrupación Nacional para dar forma a las políticas internas francesas siguen estando muy abiertos". Un posible estancamiento parlamentario, 'parlamento colgado' o sin mayoría clara da alas a los activos de riesgo europeos. Con todo, el euro ha llegado a subir con fuerza más de un 0,5% frente al dólar, hasta los 1,0768 dólares por unidad (durante la tarde se ha moderado la subida de la moneda única), máximos de las últimas semanas, mientras que las bolsas del Viejo Continente rebotan con intensidad.

El partido de Le Pen ha dado un giro importante en los últimos años, pasando de ser una formación que pedía abiertamente la salida de Francia del euro a ser una formación que quiere cambiar el euro desde dentro y que aboga por algunas medidas económicas liberales como las bajadas de impuestos.

El estancamiento político como mal menor

Por otro lado, "al igual que en las elecciones europeas de hace tres semanas, el recuento del victorioso RN quedó aproximadamente 2 puntos por debajo de lo que habían proyectado las recientes encuestas de opinión. Un parlamento sin mayoría sigue siendo el resultado más probable. Aunque es posible que RN todavía obtenga la mayoría absoluta de escaños en la segunda vuelta, esto ahora parece incluso un poco menos probable que antes. El escenario de riesgo extremo de que el Nuevo Frente Popular pueda tomar el poder e implementar su costosa agenda parece haber retrocedido aún más", aseguran los expertos de Berenberg.

Aunque se ha hablado poco de esta cuestión, los mercados incluso podrían tener más miedo al programa del Nuevo Frente Popular que al del partido de Agrupación Nacional, puesto que las proyecciones de gasto público y deuda se disparan en mayor medida con las propuestas del partido de izquierdas, que habla de elevar ciertas partidas de gasto y rebajar, por ejemplo, la edad mínima de jubilación hasta los 60 años. Por este lado, todo hace indicar que los mercados podrían respirar con cierta tranquilidad por ahora.

Según la proyección TF1 de anoche, RN podría ganar entre 240 y 270 escaños, frente a 180-200 escaños para la izquierda unida, sólo 60-90 escaños para el partido de Macron y 30-50 para los republicanos de centroderecha. FR2 dio una proyección ligeramente diferente con un rango más amplio de 230-280 escaños para RN, un rango más bajo de 125-165 escaños para la izquierda, 70-100 para Macron y 41-61 para los republicanos. Según ambas proyecciones, RN se quedaría ligeramente por debajo de la mayoría absoluta de 289 de los 577 escaños del parlamento.

Sin embargo, el sistema de mayoría electoral basado en circunscripciones para la segunda vuelta del 7 de julio puede arrojar resultados que difieran de los que la primera vuelta pueda sugerir, explican los analistas de Berenberg. Hasta cierto punto, los partidos de centro y de izquierda parecen dispuestos a retirar a los candidatos en tercer lugar, apoyándose mutuamente para evitar la victoria de RN en sus respectivos distritos electorales.

Los centristas de Macron quieren hacerlo en distritos electorales donde el candidato de izquierda mejor ubicado no proviene de la ultraizquierda. Incluso el líder de extrema izquierda, Jean-Luc Mélenchon, está dando prioridad a mantener a RN fuera del poder, por encima de su oposición a los centristas de Macron. "Es casi seguro que la votación táctica será menos pronunciada que en elecciones anteriores. Sin embargo, todavía reduce las perspectivas de los candidatos de RN –y hasta cierto punto de los candidatos de la izquierda dura– en relación con los de los segmentos de centro y centroizquierda de la izquierda unida el 7 de julio", aseguran estos expertos.

Los tres escenarios para Francia

Ahora, según los economistas de Berenberg, se abren tres posibles escenarios para Francia y su economía. Ninguno de ellos es óptimo, pero lo cierto es que buena parte de ellos son presumiblemente mejores de lo que se había esperado antes de la celebración de estas elecciones. Dos de estos escenarios apenas cambiarían la situación actual para la economía y la política de Francia.

-Estancamiento: El resultado más probable sigue siendo un parlamento sin mayoría en el que ni la extrema derecha ni la izquierda unida ni los centristas de Macron puedan reunir una mayoría. En este caso, cualquier (nuevo) gobierno no lograría mucho. Francia se quedaría como está, lo que seguiría siendo un problema por el elevado déficit público y los problemas de una economía que pierde competitividad, pero no se agravarían las dificultades.

Desde el banco Unicredit ven este escenario como el más probable en un análisis publicado esta misma mañana: "Un parlamento sin mayoría sigue siendo el escenario más probable... Así, nuestro escenario base es un parlamento sin mayoría absoluta, en el que ningún partido obtiene una mayoría clara de escaños y la fragmentación política aumenta. Esto empeoraría el estancamiento actual, ya que el presidente no puede, según la Constitución, disolver el Parlamento antes de que transcurra un año. Dado que ningún líder de partido estará dispuesto a aceptar una oferta para formar un gobierno bajo la amenaza de quedar rápidamente expuesto a una moción de censura, Macron podría proponer formar un gobierno de tecnócratas hasta que se pueda convocar una nueva disolución", señalan desde el banco italiano.

Desde Natixis, un banco de inversión francés, coinciden y explican que "a pesar del enorme número de posibilidades en la segunda vuelta, nuestro escenario central de un Parlamento sin mayoría absoluta para la extrema derecha Rassemblement National sigue siendo el escenario más probable y se fortalece un poco después de que la coalición de izquierda pidió a sus candidatos que retirarse en caso de llegar a la tercera posición, como ocurre en unos 100 distritos electorales", sentencian estos expertos que conocen bien de cerca la política francesa.

-Peor que un estancamiento: aunque el Nuevo Frente Popular y RN son polos opuestos en cuestiones de migración, cultura e identidad, todos se han opuesto a las reformas de Macron. Como resultado, "vemos el riesgo de que el partido de Le Pen y sectores de la izquierda aún puedan unir fuerzas en un parlamento sin mayoría absoluta en unas pocas cuestiones seleccionadas para suavizar la reforma de las pensiones de Macron y mejorar el "poder adquisitivo" de los ciudadanos, por ejemplo mediante un IVA más bajo sobre productos energéticos o mediante subvenciones adicionales", explican desde Berenberg.

-Marine Meloni: Con una probabilidad significativamente menor que los dos primeros escenarios, el partido de Le Pen todavía puede ganar una mayoría de escaños e instalar a su candidato, Jordan Bardella, como primer ministro. De ser así, probablemente se concentraría en ganar las elecciones presidenciales de 2027, manteniéndose en el camino más moderado que ha señalado durante la campaña.

"Quizás se concentre en algunas políticas emblemáticas (por ejemplo, ser dura con la inmigración) en lugar de promesas fiscales costosas o disruptivas. Dicho de otra manera, Le Pen podría intentar seguir en gran medida el ejemplo de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Para hacerlo, posiblemente podría explicar a los votantes RN, después de una larga revisión fiscal, que la mayoría de sus ideas fiscales originales sólo podrían implementarse lentamente con el tiempo, o solo si llegara a ser presidenta en 2027", sostienen los analistas de Berenberg.

Las políticas radicales

Pese a todo, desde esta casa explican que cualquier escenario será peor para la economía francesa: "Después de años en los que Macron había impulsado reformas económicas pro-crecimiento, los tres escenarios serían un cambio para peor: En el corto plazo, probablemente implicarían un agujero fiscal interno mayor y una relación más tensa con la UE. Si la izquierda y la derecha cooperaran parcialmente en un parlamento sin mayoría o si RN ganara la mayoría el 7 de julio, podrían dar un ligero impulso al consumo privado. En el caso de un gobierno de Bardella, las relaciones con la UE podrían ser bastante ruidosas", aseguran los expertos de Berenberg.

Reversiones parciales de reformas a largo plazo, algunas medidas proteccionistas denominadas como "Francia primero" en caso de un gobierno de Bardella y una reputación menos favorable entre los inversores globales reducirían la tendencia de crecimiento y aumentarían la inflación. Lo que incrementaría la presión sobre la perspectiva de rebajas de calificaciones, esto aumentaría el coste de financiación y exacerbaría los problemas fiscales de Francia con el tiempo.

La deuda francesa y española

"Los fundamentos sugieren que el diferencial de rendimiento francés sobre Alemania no debería ser significativamente menor que el de España en el escenario uno y superior al de España en los escenarios dos y tres", sentencian estos expertos.

Los tres escenarios principales mencionados implican un empeoramiento gradual de las perspectivas para Francia y pocos avances adicionales en cuestiones europeas clave. Pero no apuntan a una crisis inmediata del estilo Liz-Truss.

El miedo al programa del Frente Popular

Por otro lado, existe la posibilidad de que se implementen algunas de las políticas más radicales propuestas por ambos partidos, lo que generaría un 'terremoto' en la deuda soberana francesa.

"El riesgo de una crisis financiera, ya sea durante el verano o cuando el presupuesto para 2025 deba prepararse en casa y presentarse a la UE este otoño, aumentaría significativamente si un gobierno de RN abandona la moderación que está señalando actualmente, o si el Nuevo Frente Popular toma el poder e implementa sus muy ambiciosas y costosas promesas fiscales", aseguran los expertos de Berenberg.

Especialmente el programa de Izquierda Unida, que promete una "clara ruptura" con las políticas de Macron y una serie de medidas que se implementarán dentro de 15 días, sería muy costoso con un gasto anual adicional de 25.000 de euros en 2024, 100.000 millones de euros en 2025 y 150.000 millones de euros para 2027. "El resultado sería una explosión fiscal, o un golpe al crecimiento si la izquierda intenta financiarlo mediante mayores impuestos sobre la riqueza, la renta y las empresas, que esto a su vez causaría serias preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal. Sin embargo, este riesgo ha disminuido con el resultado de la primera vuelta. Parece muy poco probable que la izquierda fraccionada obtenga una mayoría y se mantenga unida después de las elecciones para implementar realmente una propuesta tan radical", sentencian estos expertos.

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