Bolsa, mercados y cotizaciones

Las grandes gestoras empiezan a alargar la duración en renta fija

  • Confían en que se revertirán las pérdidas de la deuda pública a final de año
  • Dan más importancia a la política monetaria que a las elecciones de EEUU 
Imagen: Dreamstime.

A finales del año pasado, el mercado metió en precio hasta seis y siete bajadas en los tipos de interés frente a las dos o tres que descuenta ahora, cinco meses después. Este reajuste de las expectativas es lo que ha presionado al alza las rentabilidades de los bonos y lo que explica que la renta fija, que estaba pensada para sumar, no lo haya hecho. La deuda pública es la que se ha llevado el peor golpe, pero los responsables de asignación de activos de las principales gestoras en nuestro país están convencidos de que el inversor podrá borrar las pérdidas acumuladas desde enero a final de año. Y también han empezado a alargar duraciones, en la mayoría de los casos.

A principios de año, una de las gestoras que veía excesivo ese optimismo tan exagerado que caló en el mercado era Ibercaja Gestión: "Veíamos que la renta fija iba a ser un activo atractivo, pero que no había que correr detrás de ella", valora Beatriz Catalán, directora de inversiones. "Los repuntes nos han venido bien para ir aumentando la duración de nuevo en las carteras, sobre todo el mes pasado", añade. Esos alargamientos de duración los han hecho sobre todo a través de la deuda pública, aunque también son positivos con la renta fija privada de alta calidad. No así con el high yield porque estiman que "no paga lo suficiente para el riesgo asumido".

En la gestora del Banco Santander también han empezado a alargar la duración. "Ahora mismo, de querer coger riesgo, preferimos hacerlo en renta variable y dejar la parte de renta fija para coger únicamente duración, y en la parte gubernamental", sobre todo europea, señala Nerea Heras, responsable de Fondos Core en GMAS de Santander AM. "El bono alemán en el nivel actual se puede invertir ya, no pensamos que se vaya mucho más allá del 2,70%", valora, y reconoce que han comprado también algo de bono americano al 4,7%, aunque muy poco porque "no parece que el momentum vaya a ser bueno". Aun así, "el nivel nos parece atractivo para empezar a picar un poco. Miramos que la parte del sufrimiento vaya a ser mucho menor que la parte de lo que luego te puedas llevar en beneficio", detalla.

La tesis central de esta firma es que la inflación empezará a aflojar dentro de dos meses debido a que "la actividad económica, si bien es bastante resistente y la parte de consumo privado está apoyando muchísimo, por la parte de los indicadores de confianza empresarial está tendiendo a la baja. Y esto siempre es muy premonitorio de la inversión empresarial, así que pensamos que ésta será más floja de lo que estamos viendo hasta ahora y que repercutirá claramente en la creación de empleo", explica Heras, aunque en Santander AM también reconocen que han subido hasta el 35% la probabilidad de que finalmente no se produzcan bajadas de tipos este año, cuando en marzo este porcentaje era del 10% y en enero, del 0%.

En Ibercaja Gestión no ven "descabellado este escenario", aunque el central que manejan contempla dos bajadas de tipos en Estados Unidos y tres en Europa, igual que en Santander AM. En CaixaBank AM son cautos también: "El debate que va a tener la Fed ahora es por qué tiene que bajar los tipos de interés si la demanda en EEUU está acelerando su ritmo de crecimiento y en ese debate la conclusión quizá sea que no es necesario bajar los tipos. En Europa, el BCE se puede permitir el lujo de bajar los tipos una vez, pero quizá no dos, porque cuando los baje en junio, quizá se dé cuenta de que nuestro crecimiento no necesita que se bajen los tipos", expone Santiago Rubio, director de estrategia de inversión de la entidad.

En la gestora del BBVA, aunque no asignan probabilidades a ningún escenario, el porcentaje del 35% les suena muy alto. "Me parece más probable el hard landing, que haya una desaceleración, que no tiene que ser inmediata, puede ser en 2025. Pero apostamos por un crecimiento razonable, con la inflación moderándose, no a la velocidad con que pensábamos que se iba a moderar. Y si pecáramos de algún escenario lateral sería que la actividad económica va a sufrir más, un escenario más de recesión", explica Jaime Martínez, responsable global de asignación de activos.

En esta gestora cerraron la posición larga que tenían en renta fija en marzo, viendo que los datos iban en otra dirección, sobre todo de inflación. "Pero justo ahora la hemos vuelto a abrir, así que volvemos a estar largos de duración", señala. Respecto al tipo de activos, "empezamos el año largos, luego neutrales y volvemos a estar largos en bonos de gobiernos europeos. En bonos americanos estamos neutrales todavía. En crédito hemos estado largos todo el tiempo. La verdad que los spreads se han estrechado y eso ha sido bueno para las valoraciones de los bonos corporativos, por lo que ya no está tan atractivo", indica. En el caso del high yield, "hemos estado largos también prácticamente todo el año en bonos de peor calidad crediticia, pero vamos a bajar el peso porque también los spreads se han reducido tanto que están en un punto poco atractivo desde el punto de vista de valoración y susceptible a que el mercado empiece a cotizar escenarios peores y nos queremos quitar un poco de riesgo", explica.

Como en el caso de Ibercaja Gestión, en CaixaBank AM también empezaron el año "bastante cautelosos centrando mucho las posiciones y el mensaje de que este era un año para disfrutar del carry de los bonos a dos años, pero no para ganar dinero en los tipos largos", indica Rubio. "Y a medida que ha ido avanzando el cuatrimestre, o estos cinco meses, nos ha sorprendido que, incluso siendo optimistas con el crecimiento, ha ido incluso a más. En su caso, siguen muy cautos en duraciones, y concentrados en los tramos cortos de la curva de los tipos de interés. "Seguimos muy centrados en disfrutar del devengo de los bonos a dos años. Y como hay crecimiento estamos utilizando mucho el crédito privado", explica.

¿Política monetaria o elecciones?

Cuando se les pregunta a los responsables de asignación de activos cuál será el mayor factor de incertidumbre para el mercado en los próximos meses, todos lo tienen claro: dan más importancia a la política monetaria que a las elecciones norteamericanas que se celebrarán en noviembre.

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