Bolsa, mercados y cotizaciones

EEUU se lanza a desclasificar la marihuana como 'peligrosa' y el sector vive subidas de hasta el 100% en 2024

  • Truelieve se dispara un 112% y Canopy Group un 103%
  • Las firmas se encuentra en un territorio gris en EEUU, sin acceso a seguros, financiación... 
  • Alemania la ha legalizado este mismo mes de abril

La euforia bursátil y posterior crisis en la industria del cannabis es una historia que parece no terminar. A medida que han ido sonando los diferentes cantos de legalización en EEUU y en Europa durante la última década, las empresas de la industria se han disparado para, al no concretarse, caer con fuerza. Sin embargo, ahora el sector está pisando el acelerador y, con Alemania habiendo aterrizado ya su ley del cannabis, creen más que nunca en que Biden salvará al sector, retirando este producto como una de las drogas más peligrosas para el Departamento de Salud y la DEA. Gracias a esta posibilidad ya se ven valores disparados más de un 100% en el parqué este año.

La empresa más grande de EEUU, Curaleaf, se dispara un 38% en lo que va de año. Sin embargo, otras empresas nacionales como Truelieve avanzan un 112%, seguidas de otras como Cresco (+60%) o Green Thumb (+15%). Sin embargo, destacan los titanes canadienses de la marihuana, con alzas del 103% para Canopy Group, del 40% para Aurora y del 25% para Cronos, que tienen en su vecino del sur su gran esperanza de expansión. El sector nacional en su conjunto, representado en el ETF Pure US Cannabis, el más grande del sector, vive subidas superiores al 30% en este 2024 y ya se dispara un 75% frente a sus mínimos de noviembre de 2023, cuando el sector se encontraba en uno de sus peores momentos.

La situación legal en EEUU es algo extraña. Por un lado, cada estado ha podido regular por su cuenta su uso, lo que ha provocado una luz verde muy extendida. Estados como California, Nueva York son solo dos de los 24 estados donde se permite su uso para fines recreativos. Sumando aquellos que lo aceptan para uso terapéutico, la cifra sube hasta los 38 estados. El problema, más allá de los mercados locales, es que, sin una ley federal, tiene grandes restricciones al crecimiento y, especialmente, numerosos problemas para funcionar como un negocio operativo.

Un ejemplo de esto es que el sistema bancario estadounidense está cerrado a cal y canto para este tipo de compañías y es extremadamente difícil encontrar inversores institucionales. La incertidumbre política es veneno para el negocio y algo tan sencillo como alquilar un campo para cultivar necesita intermediarios que elevan de forma crítica el precio. "Los bancos y otras instituciones financieras se niegan muchas veces a hacer negocios con las empresas de Cannabis y lograr un simple seguro es realmente complicado y costoso", explican los expertos de RCCB.

"Las restricciones federales actuales son totalmente absurdas, totalmente injustas"

En los últimos años este gran problema de regulación se ha sumado a unos mayores costes que han elevado los márgenes (por la crisis de suministros, la guerra de Ucrania y la inflación) al tiempo que un entorno de altos tipos de interés ha dañado. Esto provocó que la rentabilidad se haya hundido sin visos de mejora y, de hecho, el último informe de Whitney Economics muestra que solo un 25% de las firmas son rentables frente al 40% de 2022 y años anteriores. "Sus costes han subido, hay una fuerte competencia y problemas de crecimiento mientras corren un enorme riesgo porque no tienen acceso a protecciones comerciales comunes (como seguros) y hay cientos de factores legales que están fuera de su control".

Es por ello que es tan importante un cambio de regulación y cada vez toma más fuerza la posibilidad de una regulación total, una opción que parecía coger mucho impulso con la llegada de Biden a la Casa Blanca, pero que pronto fue frustrada por la falta de voluntad política. Recientemente han sido ya varias las autoridades que han confirmado que pronto podría verse una ley completa al calor de una recalificación de esta droga. La primera en hacer sonar las alarmas fue la vicepresidenta del Gobierno, Kamala Harris, que defendía en marzo en una mesa redonda que "las restricciones federales actuales son totalmente absurdas, donde se considera a esta droga tan peligrosa como la heroína y el fentanilo, algo totalmente injusto".

Los comentarios de la demócrata parecían quedarse en una simple anécdota pero a los pocos días el departamento de Salud recomendó clasificar al cannabis como parte de la 'lista 3' de drogas, es decir, que forme parte de las sustancias de uso médico actuales. Actualmente está en la 'lista 1', es decir, la de mayor acto de peligrosidad. Sin embargo ha sido en abril y mayo cuando las acciones de marihuana se han acelerado de forma crítica con Biden entrando en escena.

El presidente de EEUU ha insistido durante este año en varios discursos (en especial en el debate de la Unión), en la necesidad de "despenalizar esta sustancia" afirmando que "ordenaré a mi gabinete que revise la clasificación Federal de la marihuana". Estas palabras, a las que el mercado ya se había acostumbrado, parecen estar convirtiéndose en hechos este mes de mayo, después de que la agencia antinarcóticos, la DEA, esté preparando una reclasificación oficial del cannabis para situarla entre las drogas menos peligrosas, según Associated Press.

Esta medida supone quedarse a camino con las esperanzas que las empresas tenían en un principio con Biden, pues pensaban que podría llegar una ley que la despenalizarse por completo. Sin embargo, este cambio regulatorio supondría un antes y después para el sector, pues la Administración nacional dejaría de penar por ley el comercio, una situación que ha generado enorme incertidumbre entre inversores, empresarios y consumidores y abriría de par en par la industria a un entorno seguro para crecer.

De la mano de esta 'revolución' en el mercado más importante del mundo, también se ha producido otro importante catalizador. Desde abril el consumo de cannabis en Alemania se ha legalizado, permitiendo consumir lla sustancia con usos recreativos a cualquier adulto, además los 'clubes sociales' podrán tanto distribuir como cultivar la droga siempre que sea sin ánimo de lucro. A pesar de que la nueva norma no deja espacio a una comercialización total, supone un nuevo motivo de esperanza para el sector que también puede mirar a Europa como una posible, tierra de oportunidades.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud