Bolsa, mercados y cotizaciones

El rumor de Wall Street ya no es que la Fed deje sin recortar los tipos, sino que los tenga que subir de nuevo

  • El fuerte dato de IPC de marzo ha empeorado las previsiones de los analistas
  • Los mercados ya dan un 15% de posibilidades a que haya una subida de tipos
  • Gestores de Pimco y voces autorizadas como Larry Summers valoran este escenario
Foto: iStock

El péndulo de las expectativas de los tipos de interés ha oscilado con violencia en los poco más de cuatro meses de año transcurridos. Si nada más empezar 2024 el mercado descontaba hasta seis recortes de tipos de la Reserva Federal de EEUU en 2024, ahora apena descuenta dos y empieza a imperar el miedo a que no haya ninguno ante lo enquistada que se está mostrando la inflación en los últimos meses. Las cifras de índice de precios al consumo (IPC) de marzo publicadas la semana pasada han empeorado el cuadro. El repunte del IPC hasta el 3,5% y las lecturas intermensuales del 0,4% (una tasa que anualizada se acerca al 5%) han hecho que la comidilla ya no sea una Fed inmóvil este año, sino una Fed que tenga que volver a subir los tipos.

La reciente secuencia de datos no solo ha reducido a unos 40 puntos básicos el recorte de tipos previsto para este año. Menos de dos bajadas en contraste con las tres que todavía telegrafió la Fed en sus proyecciones de marzo. También se ha desplazado la fecha del primer recorte, previsto inicialmente para junio. Ahora, los operadores apuntan a septiembre y solo se descuenta la bajada completa (25 puntos básicos) para noviembre. Incluso los swaps contemplan ya el escenario más temido: una nueva subida, posibilidad a la que otorgan aproximadamente un 15%.

"La inflación ha superado las expectativas en todos los meses del primer trimestre de este año, lo que ha provocado un cambio en el sentimiento del mercado. Las previsiones de recortes de tipos en 2024 se han reducido de seis a dos. Con los datos más recientes, una bajada de tipos en junio por parte de la Reserva Federal queda descartada. (...) Si persisten los datos de inflación más elevados, estimamos que la probabilidad de una subida de tipos este año aumentará hasta el 10-15%.", apuntaba Geir Lode, director de Renta Variable Global de Federated Hermes Limited la semana pasada tras el IPC.

La posibilidad de nuevas subidas cobraba tracción cuando la verbalizaba una de las 'voces grandes' del mercado, la del gigante de los bonos Pimco. Con el dato de IPC aún caliente, desde Pacific Investment Management Co. advirtieron de que la Reserva Federal podría volver a pivotar hacia las subidas de tipos si la inflación estadounidense aumenta.

"Si la inflación empieza a resurgir, existe la posibilidad de que la Fed suba los tipos en lugar de recortarlos", dijo Mohit Mittal, director de inversiones de estrategias básicas de Pimco, en una entrevista en Bloomberg Television. La firma californiana, una de las mayores inversoras en renta fija del mundo, prefiere los bonos del Reino Unido, Europa, Australia y Canadá a los bonos del Tesoro de EEUU, por considerar que es más probable que los bancos centrales de estos países apliquen políticas de relajación este año. Mittal pronostica que la inflación estadounidense terminará el año en torno al 3,5% -con pocos cambios respecto a los niveles actuales-, pero reconoce la posibilidad de que aumenten las presiones sobre los precios.

Otra voz autorizada que se ha pronunciado en el mismo sentido pero con mayor contundencia ha sido la del ex secretario del Tesoro Larry Summers, quien tras el dato de IPC de marzo ha pedido contemplar la posibilidad de que el próximo movimiento de la Reserva Federal sea al alza: "Hay que tomarse en serio la posibilidad de que el próximo movimiento de tipos sea al alza y no a la baja", dijo Summers la semana pasada en un programa de Bloomberg Television. El que fuera secretario del Tesoro con Bill Clinton dio una probabilidad de entre el 15% y el 25% a que esto suceda.

En su intervención, Summers destacó que el llamado indicador de servicios core, en el que se han centrado los responsables de la política monetaria de la Reserva Federal -que excluye los alimentos y la energía junto con los costes de la vivienda- se aceleró. "A la vista de los datos actuales, un recorte de tipos en junio me parece que sería un error peligroso y atroz comparable a los errores que la Reserva Federal estaba cometiendo en el verano de 2021", agregó Summers, también profesor de la Universidad de Harvard. "No necesitamos recortes de tipos ahora mismo", sentenció.

Esta semana, los analistas de UBS han ido más lejos. Ya no solo es que los fuertes datos macro y la persistente inflación hagan a la Fed volver a subir los tipos, sino que valoran que el banco central los lleve hasta el 6,5% el próximo año. Cabe recordar que ahora mismo los tipos se encuentran en el rango 5,25%-5,5%, el máximo del actual ciclo. En UBS ven ahora una creciente posibilidad de que la inflación no descienda hasta el objetivo de la Reserva Federal, lo que provocaría un giro hacia las subidas y desencadenaría una fuerte venta de bonos y acciones.

"Si la expansión sigue resistiendo y la inflación se estanca en el 2,5% o más, habría un riesgo real de que el FOMC volviera a subir los tipos a principios del año que viene, hasta alcanzar el 6,5% de los fondos federales a mediados del próximo año", escriben en una nota los estrategas de UBS Jonathan Pingle y Bhanu Baweja.

Este último fin de semana, el estratega de mercados Andres Steno Larsen, ex de Nordea, avisaba de lo mismo en un análisis titulado precisamente '¿Es el próximo movimiento una subida?'. A tenor de los últimos y graves acontecimientos geopolíticos -Israel e Irán en enfrentamiento directo-, el analista alertaba de los efectos en los mercados de materias primas, tanto en el sector metalúrgico como en el energético, y sus ramificaciones en la presión inflacionista mundial: "Cada vez nos preocupan más".

"Nuestro índice patentado de impulso inflacionista mundial ha vuelto a repuntar, registrando una puntuación Z agregada de casi 5. Esto indica un impulso inflacionista positivo sustancial de cada uno de nuestros cinco subcomponentes clave, lo que a menudo se traduce en unos niveles de inflación en EEUU de entre el 4% y el 4,5% de media al cabo de un tiempo", escribía el experto. Los analistas de Bank of America (BofA) publicaban en uno de sus últimos boletines semanales un gráfico que mostraba que el IPC de EEUU podría acercarse al 5% para las elecciones presidenciales de noviembre si las lecturas intermensuales se enquistaban en el rango del 0,4%.

Este eventual regreso a las subidas de tipos no saldrá gratis, advierte Mohamed El-Erian. El jefe asesor económico en la compañía multinacional de servicios financieros Allianz reconoce que la posibilidad de nuevas subidas es baja, pero no nula, y alerta de lo que puede acarrear: "Si la inflación empeora mucho, podrían subir los tipos. Pero si suben, tendremos una crisis bancaria regional. Vamos a tener todo tipo de daños en el mercado".

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