Bolsa, mercados y cotizaciones

La OPEP publica unas previsiones desesperadas para 2024 que no encajan con sus recortes de producción

  • Según el cártel, el déficit de oferta en este trimestre estaría siendo histórico 
  • Si sus previsiones fuesen ciertas no tendría ninguna lógica su estrategia de recortar la producción
  • La estructura de los futuros, los precios, y los datos de oferta de EEUU chocan con la estimación de la OPEP
La OPEP publica un informe de petróleo difícil de creer. Foto: Dreamstime
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El cártel de productores ha publicado este miércoles su último informe sobre el mercado del petróleo del año 2023, un documento que defiende un escenario de escasez de oferta de crudo para abastecer una fuerte demanda. Las conclusiones a las que llegan los analistas de la Organización de Países Exportadores de Petróleo no encajan con la realidad que destacan los indicadores de los mercados, ni con la que perciben los analistas. Es más, el cártel mantiene unas perspectivas que irían en contra de su propia estrategia, con una expectativa de crecimiento de la demanda que duplica las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), un escenario que no haría necesario un recorte de oferta como el que ha pactado la alianza de productores.

Esta es la gran pregunta que pueden estar planteándose los analistas que hayan leído el último informe de la OPEP del año 2023. Si falta petróleo, ¿porqué están los miembros del cártel sacrificando cuota de producción para mantener los precios altos? Y, sobre todo, ¿por qué no sube el precio del petróleo? La realidad es que el mercado sigue dando señales de que sobra petróleo, y la tendencia de caídas de los precios del barril miran más hacia los 50 dólares que hacia los 100.

Los cálculos de la OPEP en este mes de diciembre son sorprendentes. Según sus previsiones, la demanda mundial de petróleo seguirá creciendo a un ritmo de 2,2 millones de barriles diarios, hasta alcanzar, de media, 104,4 millones de barriles diarios el año que viene. Esto, frente a una oferta mundial que será de 102,3 millones de barriles diarios según el cártel, supondría un déficit de producción de crudo de unos 2 millones de barriles diarios, un desajuste importante que apuntaría a subidas en el precio del crudo.

Es más, los cálculos de la Organización apuntan a que, en el último trimestre de este año la demanda habría superado a la oferta en 3,3 millones de barriles, una cifra que, según los datos que recoge Bloomberg, sería un nuevo récord histórico, y chocaría frontalmente con la tendencia de caídas que está viviendo el precio del barril en estos últimos tres meses de 2023.

Los argumentos en contra del escenario de la OPEP

En el último informe, la OPEP parece haber plasmado sus deseos, más que la realidad fundamental que presenta el mercado del petróleo. Hay varios argumentos que ponen en serias dudas las últimas estimaciones que ha publicado el cártel. El primero, las propias declaraciones que hizo Abdulaziz bin Salman, ministro de energía saudí, a finales de noviembre, cuando el cártel anunció la ampliación del recorte de producción que ha pactado con sus socios externos. Para Bin Salman, la decisión de aumentar el recorte de oferta en casi 1 millón de barriles adicionales respondía a "superar el habitual aumento de inventarios que suele ocurrir durante el primer trimestre del año". Con un déficit de producción de casi 2 millones de barriles previsto por la OPEP para el primer trimestre de 2024, un aumento de los inventarios mundiales de petróleo sería ciencia ficción.

La gran diferencia entre las previsiones de la OPEP y la de otros agentes de mercado reside en la estimación de demanda. De cara al año que viene, la estimación de 2,2 millones de barriles que mantiene el cártel es el doble que la que espera la Agencia Internacional de la Energía (IEA), uno de los organismos de los que más se fían los mercados. La IEA, de hecho, ya espera que el pico de demanda histórica de petróleo se toque antes de 2030, en contra de un optimismo de la OPEP que podría ser impostado.

Hay que recordar que, desde que el cártel anunció el 30 de noviembre que recortaría la oferta en 900.000 barriles diarios adicionales, el precio del crudo no ha dejado de caer, y las pérdidas en diciembre ya superan el 10%, una prueba más de que los inversores no están percibiendo, en absoluto, la realidad que está presentando la OPEP. El barril pierde un 13% en el año y en este momento se encuentra en una situación bajista, al caer más del 20% desde los máximos que tocó a finales del mes de septiembre.

La estructura que mantiene el mercado de futuros sobre el petróleo en este momento también niega estas estimaciones, ya que el barril ha entrado recientemente en situación de contango (cuando los futuros de corto plazo sobre un activo cotizan más baratos que los de más largo plazo), que indica una sobreoferta de petróleo en el corto plazo.

Además de todo lo anterior, el informe de la OPEP asume que se está produciendo durante este trimestre un recorte de oferta por parte de los productores ajenos a la Organización, algo que no encaja con el último dato de producción que ha publicado Estados Unidos, que apunta a que el país está inundando el mercado con su crudo, al haber superado los 13,2 millones de barriles diarios de producción propia, un nuevo récord histórico que los situaría en este momento como el mayor productor de petróleo del planeta.

Con todo, la lógica lleva a pensar que, si las expectativas de un déficit de oferta de petróleo tan agresivo para este trimestre y el año que viene fuesen ciertas, lo más probable es que Arabia Saudí estuviera abriendo los grifos para no perder cuota de producción, y con la tranquilidad que da la convicción de que los precios no se hundirán. No hay que olvidar que el país está llevando a cabo proyectos muy ambiciosos para poder cumplir con el plan Vision 2030 que ha ideado Mohamed Bin Salman, príncipe heredero de la corona saudí, y necesita toda la financiación posible para poder hacer frente a los gastos que esto supone.

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