Bolsa, mercados y cotizaciones

El punto muerto de la banca central propicia la rotación de carteras hacia las grandes olvidadas del mercado

  • Las firmas de menor capitalización empiezan a entrar en las carteras
  • Se opta por acciones baratas o más sensibles a los tipos de interés
Foto: iStock.

El mercado ha sentado la bases para una rotación de carteras, que ya ha comenzado, según los analistas. Los recortes de tipos de la banca central se dan por hecho para el curso que viene y el optimismo se extiende en lo que a la flexibilización monetaria se refiere. Estas perspectivas ya se están traduciendo en un mayor apetito por las empresas que han sido las grandes ignoradas del ciclo, más baratas, más sensibles a los tipos y con visos de recuperación.

En lo que va de curso, las grandes tecnológicas han sido, en gran medida, las responsables del rebote del 19% del S&P 500. Las diez compañías de más peso del índice han aportado el 80% de las ganancias, pero su contribución está yendo a menos, ya que hasta octubre, supusieron el 130% de los rendimientos, por lo que su influencia en noviembre ha bajado, como explica Todd Sohn, analista de ETFs de Strategas.

"Si se analiza en periodos separados el rendimiento del S&P 500, se observa el reciente mejor rendimiento de las ignoradas de la bolsa", señala en referencia a las compañías de menor capitalización. Eran las que hasta ahora habían quedado en un segundo plano, pasando desapercibidas por el protagonismo de las tecnológicas. Además de que el resto del mercado está luciendo más en las últimas semanas, esta tendencia también se debe a una mayor inversión activa (en vez de entrar en fondos cotizados), que está benficiando a las de menor valor en bolsa. Se consideran como tal las firmas de Wall Street que se sitúan entre los 300 millones y los 2.000 millones, las pequeñas capitalizadas. Uno de los sectores que ya está luciendo es la banca.

"Creemos que se han sentado las bases para una bajada de tipos a mediados de 2024 y una gran rotación desde los valores defensivos growth de EEUU y los grandes valores tecnológicos hacia activos más sensibles a los tipos, desde el sector inmobiliario hasta Europa", apunta Ben Laidler, estratega de mercados globales de eToro, que también ve a la renta variable continental como beneficiaria de esta rotación.

Aunque queden meses para que se inicie la flexibilización monetaria y hay riesgos de que las expectativas no se terminen trasladando a la realidad, la caída de la inflación encaja con recortes de tipos para mediados de año en Europa y Estados Unidos, explica Laidler. "Esto desencadenará una rotación generalizada por países, sectores y estilos, desde los 'ganadores' del growth defensivo de 2023 en EEUU y las magníficas siete grandes tecnológicas hacia los 'perdedores' de 2023", resume. En ese sentido, es el turno de brillar de las acciones más baratas, las que están menos de moda o las más sensibles a los tipos de interés, como las inmobiliarias. Considera que, al ser activos mucho más pequeños, una pequeña rotación tendría impacto.

Uno de los indicadores que, al menos en Estados Unidos, ya refleja ese cambio de tornas es el Russell 2000, en el que cotizan las firmas de menor capitalización. En el último mes ha batido al S&P 500, con un rebote del 9% respecto al del 4,6% del 'blue chip'.

Otro de los argumentos a favor de esta rotación es el potencial del S&P 500 tras haberse revalorizado un 19% en lo que va de 2023. Desde Federated Hermes le dan un recorrido del 9% al índice, aunque consideran que las grandes oportunidades se van a gestar en otras plazas. "La verdadera acción en el mercado probablemente se produzca bajo la superficie, impulsada por valores más pequeños y medianos que realmente no han participado hasta hace poco en el gran repunte de este año", dice Geir Lode, responsable global de renta variable de la firma.

El analista cree que las de pequeña capitalización podrían ver un máximo histórico en 2024. Desde su punto álgido en 2001, el Russell 2000 ha borrado casi un tercio de su valor. Aunque, normalmente, una caída así se asocia a una recesión, esta vez considera que las perspectivas son positivas y que ese punto de partida abre la puerta a un gran ascenso de ese tipo de compañías.

"Está habiendo una rotación bastante contundente desde las grandes capitalizadas de crecimiento y las tecnológicas hacia las pequeñas capitalizadas, las empresas de valor y las cíclicas", señala Michael A. Gayed, de la firma de análisis The Lead-Lag Report. Estos títulos son los que mejor rinden en un escenario de recuperación económica, que es lo que parece que se abre paso con la desinflación y con la 'neutralidad' de los bancos centrales, que ni suben ni bajan los tipos de interés. Además, las de menor capitalización se están viendo como un refugio ante la posible caída de las grandes tecnológicas, que ya han subido mucho y pueden corregir, apunta Gayed.

El mercado cree que la banca central está en un 'punto muerto', a la espera de realizar nuevos movimientos, tras el último dato de inflación de Estados Unidos. Tras los datos de empleo de este viernes, mejor de lo esperado, las posiciones de los inversores apuntan, en su mayoría (49,3%), a un primer descenso, en mayo, según la herramienta CME Fed-Watch Tool. Para el BCE, el mercado de swaps de tipos de interés (OIS) recoge el primer recorte para julio.

Aunque estos pronósticos varían a medida que se conocen los últimos datos macroeconómicos del ejercicio, los inversores sí dan por hecho que las alzas han acabado, por lo que las rotaciones de carteras ya están reflejando que el próximo movimiento de Christine Lagarde y de Jerome Powell será un recorte.

En todo caso, muchos analistas también plantean que, si se confirma el escenario de recesión, las pequeñas capitalizadas serán las primeras en caer. Un entorno más difícil del esperado actualmente pondría en apuros a ese tipo de compañías, a uno y otro lado del Atlántico.

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