Bolsa, mercados y cotizaciones

El inversor encara el final del año con el menor efecto divisa de la historia

  • El euro repunta menos de un 2%
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A falta de menos de 25 sesiones para concluir el año, gran parte de los inversores ya pueden ir pensando en cómo quedará su balance anual. Si atendemos a lo que ha sucedido en las bolsas a nivel general, muchos inversores habrán obtenido ganancias importantes (en renta fija es otra cuestión diferente). Sin embargo, todos los años hay que incluir en esta ecuación final lo que ha dado o quitado el efecto divisa si es que se tienen inversiones en monedas diferentes a la propia.

En el caso de un inversor europeo, el efecto divisa este año le ha recortado el beneficio en inversiones en Japón, los países nórdicos o Australia. Pero también en Estados Unidos, ya que el euro se aprecia algo más de un 1,7% desde el comienzo de año, con lo que al repatriar los dólares de la inversión, se devuelven menos euros.

No obstante, aunque no ha sido un año caracterizado por la baja volatilidad en el mercado de divisas (este año el euro ha estado entre los 1,05 dólares y los 1,12 dólares), el principio y el final de año está dejando el par prácticamente en el mismo lugar, algo que no es tan habitual en este conjunto de intercambios. De hecho, el movimiento antes referido del 1,7% dejaría el año, de acabar así, con el menor efecto divisa anual desde que comenzó el uso del euro en enero de 1999. Tanto 2022 como 2021 dejaron depreciaciones de la divisa comunitaria por encima del 5%. Hay que remontarse hasta 2012 para ver un ejercicio parecido al actual -ver gráfico-.

Detrás de todos estos movimientos hay muchos factores que intervienen en las operaciones de divisas. Quizá el principal es el tono de los grandes bancos centrales. En este momento, ambos parece que han llegado a sus respectivos techos en los tipos de interés (aunque en Estados Unidos 100 puntos básicos más alto) y ahora lo que está cotizando de alguna manera es el ritmo con el que Lagarde y Powell harán descender, de nuevo, el precio del dinero, una vez la inflación ya parece controlada y el deterioro económico provocado por tapering ya se está produciendo, especialmente en el Viejo Continente, donde se podría ya entrar en recesión técnica este cuarto trimestre si queda en negativo.

Los expertos hablan de que es una tendencia (la del dólar a la baja) que podría instalarse de cara a los próximos meses. Joaquín Robles, analista de XTB, defiende que "es probable que el dólar continúe debilitándose a medida que los inversores continúan descontando el final de las subidas en los tipos de interés y el inicio de los recortes". En ese sentido, apunta a que seguirá su camino a la baja hasta que el euro cotice en el entorno de entre los 1,12 y los 1,15 dólares.

Por su parte, Chris Turners y Francesco Pesole, analistas de ING, remarcan que "vemos una flexibilización de la Fed que (a lo largo de 2024) lleve a una tendencia bajista del dólar". Según los mismos, esta bajada "normalmente favorece a las monedas vinculadas a las materias primas" que son las que hasta ahora eran "las más infravaloradas". En ese sentido, destacan que "su extrema infravaloración proporciona una protección muy necesaria contra cualquier fortaleza continua del dólar". "El dólar y los rendimientos estadounidenses han tenido una fuerte tendencia alcista durante los (últimos) dos o tres meses... pero parece que hemos llegado a un punto en el que los rendimientos y el dólar han alcanzado su punto máximo", dijo Lee Hardman, director de divisas de MUFG en declaraciones a Reuters.

María Marcos, analista de mercado FX en Monex Europe, explica que "los mercados han centrado su atención en la valoración de un inicio más temprano del ciclo de relajación de la Fed en 2024". Lo que, para la experta, justifica las recientes caídas, aunque remarca que los recientes datos económicos también han sido clave para que se dé esta nueva tendencia. "A pesar de que la Fed quiere mantener una retórica dura, la inflación fue en octubre más débil de lo esperado (3,2%) y los datos posteriores como el IPP, las ventas minoristas y las peticiones de desempleo confirmaron la depreciación del dólar".

Ganancias de doble dígito

El momento en bolsa supera casi cualquier estimación que se hubiese hecho a comienzos de año. Ni una inflación todavía descontrolada, el deterioro del crecimiento económico, un nuevo frente bélico en Oriente Próximo y acelerón en los tipos de los bancos centrales han sido suficientes para apartar a los inversores de la bolsa, que si se han mantenido durante todo el curso invertidos pueden lograr ganancias de doble dígito en todas las principales bolsas de Occidente salvo la británica, que sigue en su particular crisis. Estas rentabilidades, en el caso de las bolsas extraeuropeas, también se mantienen en por encima del 10% pese a la subida del euro, tanto en Wall Street, como en México, Brasil o Japón.

De cara a esta semana, el mercado de divisas reaccionará ante las publicaciones de nuevos datos macro importantes, especialmente el de la inflación del mes de noviembre en la zona euro, estimado en el 2,7%, dos décimas por debajo del de octubre.

"Tras las últimos datos publicados de las encuestas PMI en Europa, la pregunta ya no es tanto si va a haber una recesión técnica en la eurozona sino que el debate se ha trasladado a intentar anticipar cómo de grave será", explican en Monex. El análisis de estos datos adelantados se traslada, lógicamente, al ritmo que al que el BCE tendrá que recoger cable en los próximos meses y años ya que podría ser más rápido de lo que los mercados están descontando.

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