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Los bancos centrales emprenden una compra de oro histórica frente a Oriente Medio y el reinado del dólar

  • En lo que va de año ya han comprado 800 toneladas
  • El gran protagonista es China que trata de escapar de la exposición a la divisa
Moneda de oro china frente a un dólar (Dreamstime)

Los bancos centrales se han lanzado en bloque a llenar sus arcas de oro. Ante un tiempo de incertidumbre económica y geopolítica las instituciones monetarias están acudiendo en masa al mercado de la materia prima para 'guarecerse' en el 'valor refugio por excelencia'. Según los últimos datos del Consejo Mundial del Oro, solo en el tercer trimestre estos actores han comprado cerca de 337 toneladas, un trimestre histórico que ha consolidado una tendencia, pues en lo que va de año ya han adquirido cerca de 800 toneladas, un récord absoluto en los primeros nueve meses del año.

Este movimiento ha provocado una auténtica escalada en el precio del oro, que se encuentra al borde de máximos del año tras una escalada de 9,89% desde mínimos de octubre, en solo 17 sesiones. Con la onza superando claramente los 2.000 dólares. El metal precioso no se acercaba a este histo desde mediados de mayo.

Estas subidas se han acelerado especialmente tras el ataque de Hamás contra la frontera de Israel. Una nuevo conflicto en Oriente Medio ha hecho encenderse los temores e un choque geopolítico que vaya escalando, de la mano de una subida del precio del crudo. Esto es lo que ha sucedido normalmente en la historia reciente siempre que los tambores de guerra han empezado a sonar en la región. En ese sentido, la incertidumbre en la región amenaza la economía mundial y se deja sentir sobre el oro.

Sin embargo, Carsten Menke, Head Next Generation Research, Julius Baer, remarca que pensar en Israel como el principal catalizador es un error. "Oriente medio ha impulsado las compras de oro, pero no ha desatado una huida masiva". El experto comenta que "la operación en Gaza ya está descontada" y afirma que las "tenencias de oro con respaldo físico (para inversores) solo han aumentado marginalmente". Sin embargo, el experto cree que las subidas no están justificadas por el conflicto.

Ned Naylor-Leyland, Gestor de inversiones, Oro y plata de Jupiter Asset Management, explica que "Arabia Saudí, China y Japón han reducido sus posiciones en bonos del Tesoro estadounidense en fechas recientes, aunque China y Japón siguen siendo los mayores compradores extranjeros de estos valores". Los dos casos paradigmáticos son China y Japón, se están deshaciendo de los bonos, aunque sus motivos no coinciden totalmente. Sin embargo, Naylor-Leyland tiene claro que paso han seguido a continuación: "mirar al oro".

"Sin duda estos movimientos son significativamente más altos de lo que la demanda anual de los consumidores y las compras oficiales podrían sugerir"

El bono de Estados Unidos ha alcanzado una rentabilidad que no se veía desde 2007, superando por momentos el 5% (actualmente en el 4,828%). Una subida histórica de tipos de interés ha sido el principal causante detrás de este movimiento, sin embargo otro factor ha sido la retirada masiva del Banco de Japón. El país nipón, el mayor tenedor de bonos estadounidenses según datos de agosto, con 1,1 billones de dólares, está deshaciendo posiciones a marchas forzadas para estar menos expuestos al dólar, además de apoyar sus bonos y su moneda, que no ha caído un 15% frente al dólar desde sus máximos del año.

Sin embargo, el caso paradigmático es China, el país que más oro ha comprado en los últimos nueve meses. Solo desde Pekín se han comprado cerca de 181 toneladas, llevando sus tenencias al 4% de todas sus reservas. Los propios analistas del Consejo Mundial del año han expresado su sorpresa afirmando que "sin duda estos movimientos son significativamente más altos de lo que la demanda anual de los consumidores y las compras oficiales podrían sugerir".

Al igual que Japón, sus vecinos también han deshecho posiciones en en los bonos de EEUU, aunque es un movimiento que ya venía de lejos y que se ha acelerado en los últimos meses. El Banco Popular de China ha anunciado que las últimas ventas alcanzaron el nivel más alto en cuatro años con una retirada de 15.000 millones de dólares. A pesar de que el país asiático llegó a poseer cerca de 1,54 billones de dólares en sus títulos en 2013, ahora empezó el año con 860.000 millones de dólares, su nivel más bajo en 14 años.

China ha necesitado apoyar a su moneda, que se ha desplomado un 8,4%

Al margen de las desavenencias geopolíticas, hay otro factor que ha desatado la demanda en territorio asiático. En China, los usuarios se han lanzado en masa por el oro en un momento de incertidumbre, donde una crisis en el mercado inmobiliario ha incrementado el atractivo de esta materia prima. Por su parte, desde FX Street atribuyen el reciente repunte del oro (diez meses consecutivos incrementando sus reservas) en que, al igual que Japón, China ha necesitado apoyar a su moneda, que se ha desplomado un 8,4% frente al dólar desde máximos anuales.

Sin embargo, expertos como los de Jupiter explican que este fenómeno viene impulsado por el temor a las sanciones de Estados Unidos. "La decisión de la administración Biden de congelar los activos mantenidos por el banco central ruso en EEUU en respuesta a la invasión de Ucrania provocó que algunos países acreedores recelaran de una dependencia excesiva del dólar y volvieran la vista hacia la verdadera moneda sin riesgo: el oro".

Tras la anexión de Crimea y ante la llegada de sanciones, desde Moscú optaron por incrementar de forma exponencial sus tenencias de oro para tener un material fácilmente intercambiable con el que comerciar y no tener una gran cartera de dólares que quedaría congelada. En virtud de esta estrategia Putin pasó de menos 1.000 toneladas en 2013 a cerca de 2.329 en la actualidad.

"Un porcentaje cada vez mayor del comercio internacional se liquida en monedas distintas del dólar"

En la propia China habla abiertamente de la intención de Xi Jinping de estar menos expuesto a Occidente y, en última instancia, debilitar el reinado mundial del dólar como moneda líder en operaciones internacionales y en demanda. "En el contexto de la intensificación de la competencia estratégica y el conflicto del Estrecho de Taiwán, deberíamos ser cautelosos de que Estados Unidos emprenda este modelo de sanción financiera contra China", escribió Chen Hongxiang, investigador de una sucursal del Banco Popular de China (PBOC) en la provincia oriental de Jiangsu.

En ese sentido, otros países que han hablado abiertamente de la necesidad de huir del dominio mundial del dólar, como la India, son otros de los grandes compradores. Sin embargo Rusia y Brasil también han incrementado sensiblemente sus reservas, pero las compras se ven aliviadas por el hecho de que son grandes productores y no necesitan acudir al mercado para llenar sus alforjas.

"Un porcentaje cada vez mayor del comercio internacional se liquida en monedas distintas del dólar" explican desde Jupiter Asset Management. "Se ha producido un cambio real en el lenguaje en relación con las alternativas al dólar, en especial en los países agrupados bajo las siglas BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica)" que podría estar impulsando el oro.

"Esta nueva normalidad puede seguir apuntalando la demanda de oro como refugio seguro y respalda un modesto cambio de paradigma"

Otros países como Polonia, Túnez o Turquía han sido los otros grandes compradores de oro para sus reservas. Sin embargo, Ben Laidler, analista de eToro, explica que en el caso de estos inversores esta apuesta se debe más a una búsqueda de beneficios ante una bajada del dólar. Un escenario que parece plausible debido a los altos tipos de interés del país norteamericano que, según el consenso de analistas de Bloomberg, comenzarán a bajar tras el primer semestre de 2024.

Una tendencia que desde eToro creen que puede mantenerse. "La incertidumbre de la política económica mundial es elevada y el riesgo geopolítico va en aumento". Esta nueva normalidad "puede seguir apuntalando la demanda de oro como refugio seguro y respalda un modesto cambio de paradigma en la correlación tradicional entre el rendimiento de los bonos". Además, la velocidad del movimiento de la rentabilidad de los bonos puede haber avivado "el temor a que algo se rompa en la economía mundial, impulsando la demanda de oro".

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