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¿Sirven las estrellas de Morningstar para identificar a los mejores fondos de invesión?

Foto: Dreamstime
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Las estrellas de Morningstar se han convertido en una de las formas más rápidas de echar un vistazo a aquellos fondos con un mejor comportamiento frente a los de su competencia por el riesgo asumido. Las gestoras también las destacan en sus comunicaciones comerciales, al ser este proveedor de datos y análisis uno de los referentes dentro de la industria de inversión internacional. De los casi 3.100 fondos españoles, más de la mitad cuentan con alguna estrella, de los que 340 tienen cuatro y 142 la máxima calificación, las cinco estrellas, entre los que se encuentra Tressis Cartera Eco30, el fondo asesorado por elEconomista.es.

Pero ¿hasta qué punto tiene sentido fijarse en esta calificación para seleccionar los fondos de una determinada categoría o sirven de alguna manera a las gestoras para atraer más inversores? Fernando Luque, editor senior de Morningstar España, explica que la calificación de estrellas es puramente cuantitativa. "Se calcula cada mes en función de la rentabilidad y el riesgo del fondo comparado con los demás fondos de su categoría vendidos en toda Europa, no sólo en España. Calculamos un rating a tres años, uno a cinco años y uno a 10 años. Y se publica una media ponderada de los tres. Para obtener cinco estrellas el fondo debe estar en el 10% de los mejores productos y para conseguir un rating, debe tener al menos tres años de antigüedad dentro de su categoría", señala.

Las gestoras, sobre todo las de tamaño medio, reconocen que ayudan en la comercialización de su fondos, pero no de una manera determinante. Antonio Aspas, socio de Buy & Hold, asegura que, aunque a menudo ayudan en una primera toma de contacto con un selector o banquero privado, "lo verdaderamente determinante es la rentabilidad del fondo, pese a que no se cuente con esta distinción a causa de otros factores que también se consideran para su entrega".

En Horos AM, una de las 'boutiques' más relevantes de los últimos años, señalan que la afinidad de sus inversores con su estrategia a largo plazo implica que no atiendan demasiado a las variaciones en la calificación por estrellas de sus fondos, aunque la rentabilidad sí que es fundamental. "Al no tener nuestros fondos retrocesiones en su comercialización, no estamos en el radar de la mayor parte de selectores y banqueros privados, ya que se prioriza el producto que más retrocesión deja por encima del producto de más calidad. ¿Será este el motivo por el que España es uno de los países de la UE con un mayor número de inversores en fondos con menos estrellas Morningstar?", se preguntan en la firma.

Juan Ignacio Gonzalez, director de desarrollo de negocio de Cartesio, destaca que las buenas calificaciones de Morningstar ayudan en la comercialización de los fondos porque suponen el reconocimiento por parte de un tercero independiente al resultado y a la consistencia en la gestión. "Sí notamos que los selectores se fijan más, pero imagino que no solo se debe a las estrellas de Morningstar sino también al resultado de su propio análisis. Pero sí notamos que ayuda entre el segmento de inversores 'retail', que tiene un buen nivel de conocimientos pero que carece del tiempo y de los recursos de un selector profesional", subraya.

En Altair Finance AM señalan que los inversores particulares se fijan más en este tipo de calificaciones porque les sirven de primer filtro, aunque solo tendría sentido si se trata de productos que han demostrado una consistencia a lo largo del tiempo. "Si es un fondo que tiene mucha variación con años muy malos y años muy buenos, el hecho de comprarlos justo cuando tiene las cinco estrellas puede significar que el inversor que entre en el fondo ya llegue tarde", advierten, razón por la cual prefieren fijarse más en la consistencia del equipo gestor cuando realizan selección para las carteras de sus clientes.

La opinión de los selectores

De la misma opinión es Ion Zulueta, director de análisis de iCapital, quien se muestra más contundente respecto a este rating. "Ningún inversor en fondos, sea profesional o minorista, debería fijarse en las estrellas de Morningstar. Se otorgan en base a la rentabilidad cosechada y a lo que se denomina comúnmente riesgo. Sobre el primer criterio, destacaría algo obvio y es que la rentabilidad pasada no garantiza la rentabilidad futura, y esta afirmación gana mayor relevancia cuanto menor sea el periodo de tiempo considerado. Respecto al riesgo, este tiene diferentes acepciones y centrarse en analizar únicamente la volatilidad es una simplificación que puede llevar a valorar de forma errónea el riesgo del fondo", afirma.

Para Zulueta no solo es importante identificar al buen gestor, sino también permanecer invertido en su fondo, "evitando entrar y salir, ya que cualquier tipo de 'timing', en este caso del alfa del gestor, es un ejercicio que en la gran mayoría de ocasiones destruye valor", concluye.

Para Francisco Julve, responsable de selección de fondos de A&G, las estrellas de Morningstar no dejan de ser una especie de ratio de Sharpe optimizado que trata de eficientar algunas de las posibles debilidades que pueda tener éste, como utilizar la desviación estándar como única medida de riesgo, y subsanar períodos de rentabilidad negativa donde "Sharpe deja de tener sentido", pero como selector de fondos, asegura,  "analizamos más factores a la hora de escoger un fondo, como son los periodos de máximas caídas sufridas, el tracking error… aparte de aspectos no medibles con números, como la estabilidad y permanencia del equipo gestor, la consistencia en el estilo de gestión, transparencia e inteligibilidad del proceso de inversión... de nada serviría un fondo con cinco estrellas si el gestor actual lleva solo seis meses gestionando la estrategia, por ejemplo. Personalmente, preferiría un fondo que consistentemente tiene cuatro estrellas  a uno que oscila en cuanto a número de estrellas y que alguna vez ha tenido cinco", subraya. 

Y recuerda que las estrellas se asignan a las diferentes clases de un fondo, no al fondo en sí, por lo que las comisiones pueden llegar a ser un elemento diferencial para determinar las estrellas. "En categorías con rentabilidades más ajustadas, como pueden ser los monetarios, ha habido casos en que la clase institucional, que es más barata que la 'retail', tiene cinco estrellas y la clase minorista del mismo fondo tenga incluso dos estrellas", apunta.

Beatriz Hernández, analista de Soluciones de Inversión de atl Capital, advierte de que a corto plazo que un fondo tenga cinco estrellas Morningstar no es indicativo de que esté haciendo las cosas bien de cara al futuro. "Mornginstar prepara para algunos fondos un análisis cualitativo donde estudia la calidad y experiencia del equipo gestor y su proceso de inversión, y esto es sin duda mucho mejor que mirar rentabilidades pasadas o estrellas. Saber que el equipo lleva muchos años trabajando juntos y que los gestores principales hayan pasado por momentos como el 2000 o 2008 son datos que pueden aportar más, pero a efectos de predecir la rentabilidad futura, el rating de cualitativo tampoco es garantía de rentabilidad de cara al futuro", explica. 

Para la experta, hay que tener en cuenta que la media de la categoría se calcula solo con los fondos  supervivientes y no tiene en cuenta el mal resultado de todos los fondos que van desapareciendo (la causa principal de desaparición de un fondo es porque han tenido un mal comportamiento en el pasado)."La tasa de supervivencia decae exponencialmente con el tiempo por ello es injusto mirar los rankings solo con los fondos vivos, ya que mezclan fondos que acaban de lanzarse con fondos con mucho histórico", concluye

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