Bolsa, mercados y cotizaciones

Turquía, ¿trampa de valor hasta confirmar el fin de Erdogan?

  • Estambul, el parqué ganador de 2022, es el más barato de los emergentes con un potencial de más del 80%
  • Los expertos creen que es preferible mantenerse a la espera del resultado electoral del 14 de mayo que puede desbancar al actual presidente del poder

Un Erdogan "más débil que nunca" es la imagen con la que la oposición turca aglutinada en la coalición que lidera Kemal Kiliçdaroglu, del Partido Republicano del Pueblo (CHP), trata de convencer a sus votantes de que el cambio político en Turquía es posible por primera vez desde 2003.

De acuerdo a las encuestas precampaña que recoge Politpro, la victoria de Kiliçdaroglu el 14 de mayo estaría asegurada con el apoyo de la Mesa de los Seis (el CHP más otros cinco partidos). Pese a ello, los analistas políticos creen que el partido progresista prokurdo HDP, que no forma parte de la coalición, será fundamental para desbancar a Recep Tayyip Erdogan. Las elecciones serán las más importantes de todas las que se celebran este año para los intereses geopolíticos y económicos de Washington, Moscú y la UE, pero también para los inversores. No en vano la injerencia de Erdogan sobre la política monetaria del banco central turco ha sido una constante desde su llegada al poder. Así lo ha reflejado la lira turca, que cotiza en mínimos históricos frente al euro y el dólar.

A cinco semanas de los comicios y con la crisis económica y las secuelas de los terremotos aún presentes (la Bolsa de Estambul suspendió la negociación una semana tras esta catástrofe) el Bist 100 cae un 12% desde los máximos nunca vistos que logró en enero tras un 2022 en el que se convirtió con una revalorización del 200% en refugio contra la inflación. Por fundamentales, la bolsa turca cotiza, al igual que China y Brasil a múltiplos atractivos con un PER (número de veces que recoge el precio por acción) por debajo de 3 veces y un 65% por debajo de la media de los últimos diez años. Sin embargo, y pese a que el principal indicador del país cuenta con un potencial del 82%, la recomendación de los analistas es aguardar hasta que termine la incertidumbre electoral.

"La coalición de la oposición ha prometido volver a la política ortodoxa, lo que a corto plazo añadiría volatilidad, pero contaría con el apoyo de los mercados de capitales. Mientras que una continuación con el gobierno actual sería mal recibida. Creemos que lo mejor sería mantenerse al margen y esperar a que se calmen los ánimos", argumenta Warren Hyland, gestor de carteras de mercados emergentes de Muzinich & Co.

"Ahora mismo existe un entorno de inestabilidad política, a la espera de las elecciones. Hasta entonces, no creo que veamos ninguna medida económica de calado que permita revitalizar la economía, controlar la inflación, bajar los tipos de interés y que todo ello impacte en el PIB. Si Erdogan gana las elecciones y lo hace con mayoría, puede haber cierta estabilidad y una vuelta a buscar medidas económicas de impacto. Si no lo hace, veremos un incremento de la volatilidad", explica Javier Molina, portavoz de eToro en España.

La inflación y los tipos, las claves

Mantener la inflación con un objetivo del 22% es el objetivo clave para las autoridades de Ankara. El IPC cayó en marzo por quinto mes consecutivo hasta el 50,5%, desde el 72% en el que cerró 2022. El banco central mantuvo el año pasado una política de bajada de los tipos por instrucciones de Erdogan, defensor de que esa estrategia fomenta el gasto, la producción y el empleo, en lo que los analistas ven una estrategia electoral.

"Turquía aún muestra características de un mercado emergente de los años 90 donde el Gobierno está aplicando políticas económicas que son equivocadas conceptualmente. Y mientras más luchen contra la idea de normalizar esas políticas económicas más grande será el desequilibrio. Para mí es una geografía donde no estar en los próximos meses", afirmaba Jorge Amato, miembro del Comité Global de Inversiones de Citi Private Bank en una entrevista a elEconomista.es.

BBVA, pendiente de las elecciones por Garanti

Si hay una firma que estará muy pendiente del destino político de Turquía será BBVA. Garanti, del que el banco español posee el 86%, apenas aportó el 6,9% del resultado del grupo en 2022 y sus títulos retroceden en lo que llevamos de año un 8% tras haber duplicado su valor bursátil el año anterior. "Con las elecciones turcas de mayo, la atención del mercado se ha desplazado hacia el enfoque de la política monetaria posterior a las elecciones y el ajuste de los desequilibrios tanto en el sector macroeconómico como en el bancario", señala JP Morgan. En su opinión, "con las sólidas reservas de capital y las valoraciones baratas, creemos que el mercado puede pasar por alto una reducción de beneficios a corto plazo que podría resultar de un reajuste macroeconómico decisivo. Dadas las incertidumbres reinantes, es demasiado pronto apostar por este tema y otorgamos a Garanti una recomendación de mantener", señalan.

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