Bolsa, mercados y cotizaciones

Qué bolsas siguen dando más dividendo que los bonos y cuáles han perdido ya la carrera

  • El corporativo ya está dando un 5% de rentabilidad
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Es el perfil del inversor el que marca inicialmente el equilibrio de los pesos de la cartera entre la renta variable y la fija (además de la liquidez o algún otro tipo de activos). Sin embargo, este equilibrio siempre estará totalmente condicionado por las características del mercado y el entorno macroeconómico ya que es lo que te da mayores o menores rentabilidades y riesgo en los activos de renta fija y, en consecuencia también, la prima de riesgo a pagar por la rentabilidad que sí te puede dar la bolsa.

Precisamente es esto último lo que ha cambiado drásticamente en los últimos años. De un mercado de tipos 0 donde apenas había rentabilidad en la deuda sin riesgo y una bolsa estimulada por la fuente de liquidez que constituían los propios bancos centrales a otro con la subida de tipos acelerada, rentabilidades de los bonos mucho más altas y una bolsa presionada por la inflación y los mayores costes de financiación, pasando por una pandemia mundial y una guerra en el corazón de Europa.

Esta misma semana hemos visto cómo el Banco Central Europeo elevaba otros 50 puntos básicos los tipos de interés y advertía de que en la próxima reunión volvería a hacer lo mismo, con el mercado descontando en total 100 puntos básicos más. Al otro lado del Atlántico, la Fed elevó el precio de los dólares en 25 puntos y los expertos esperan que sea la última, o si acaso la penúltima subida antes de llegar a una meseta de tipos que precederá a las bajadas cuando la inflación esté totalmente controlada. Por tanto, si este guion se cumple, podemos concluir que en lo que se trata a expectativas, lo peor ya está descontado y a partir de ahora solo quedarán noticias positivas en este sentido, con lo que eso significa para el mercado de deuda, que esta misma semana ya ha reaccionado con fuertes compras, lo cual no quiere decir que se haya pasado la oportunidad de entrada.

Esta nueva situación está favoreciendo de nuevo que los inversores más conservadores, que habían tenido que mover sus posicionamientos hacia activos más arriesgados como deuda emergente o bonos corporativos, o incluso la propia renta variable, para obtener la rentabilidad que la deuda sin riesgo les estaba negando, puedan volver a su hábitat natural al volver a encontrar rendimientos que permiten conservar su patrimonio frente al empuje de la inflación. Pero es más, ya hay bonos que le están haciendo sombra a la bolsa. El propio T-Note, al cual ya se le exige un rendimiento del 3,4%, contrasta con el 1,7% de rentabilidad por dividendo del S&P 500 (aunque en este caso es una bolsa con un alto peso de recompras de acciones). Aunque para el inversor europeo es cierto que cuenta con un riesgo adicional como es el cambio de divisa, las caídas recientes del dólar aclaran parcialmente esta posibilidad.

En Reino Unido, Francia e Italia la diferencia ya es menos de un punto porcentual y, de hecho, en China también se obtiene una ganancia mayor con el bono que con la retribución de su bolsa. Hay que recordar además que ninguno de estos países tiene a corto plazo elecciones y, por lo tanto, se espera estabilidad toda vez que el BCE también ha prometido no dejar que los spreads periféricos se eleven demasiado y por eso en Italia y España el rendimiento exigido a su deuda no ha rebasado a los de por sí altos dividendos.

"No hay nada con riesgo 0 que tenga rentabilidad esperada por encima de 0; los riesgos siguen existiendo pero lo que ha cambiado y es una buena noticia para la renta fija es que por fin se trata de riesgos correctamente remunerados", explica Diego Fernández Elices, director general de inversiones de A&G. "El riesgo de un bono español, por ejemplo, es muy bajo a vencimiento pero el inversor no debe olvidarse de la variación que puede tener en precio si necesitara ir a venderlo a mercado antes de la fecha de vencimiento", añade.

En Panza Capital piensan que "en este entorno de inflación elevada, invertir en renta fija es dar por hecho que vamos a perder poder adquisitivo y pensamos que es mejor invertir en bolsa o inmuebles". Sin embargo, los flujos de capital están yendo indiscutiblemente hacia este tipo de activos. "Es la primera vez en una década que la gente quiere un bono en su cartera", apunta Ignacio Fuertes, director de Inversiones de Miraltabank. "Estamos viendo que vuelve el interés de los inversores especialistas como fondos de pensiones, mutuas, aseguradoras... que durante la última década se habían tenido que ir a activos de más riesgo para obtener rentabilidad y ahora vuelven a la renta fija, pero también los inversores oportunistas que han estado fuera y tenían esa parte de sus carteras muy infraponderadas", agrega Fuertes, que añade que "ahora este mercado tiene poca liquidez ya que las empresas ya aprovecharon el buen momento para emitir y financiarse y ahora no lo están haciendo tanto y están más por la labor de reducir deuda".

"El mundo ha cambiado por los tipos de interés; yo he visto bonos al 0% de una aerolínea que ahora se pueden comprar al 6%, o un bróker de materias primas que te da ahora un 8%; esto antes era impensable", explica Rafael Valera, CEO de Buy & Hold. "Ahora es el activo de moda y por eso está entrando mucho dinero; es que el activo libre de riesgo te está dando un 3%", explica. No obstante, Valera recuerda que incluso en periodos de tipos 0 se pueden encontrar oportunidades en renta fija. "Antes había que acertar con el tiro y ahora disparas al aire y seguro que aciertas", bromea. Sobre si ahora otro tipo de inversores, menos conservadores, pueden ver atractiva la renta fija, Valera cree que "por naturaleza, el inversor español es conservador y prueba de ello son las colas que hemos visto esta semana en la puerta del Banco de España para comprar letras". "Cuando los tipos estaban al cero, a este inversor conservador los bancos le metían el dinero en sitios donde probablemente no se encontraban cómodos, con productos de mucha más volatilidad de la que deben tener los de renta fija", agrega Valera. "Nosotros le ponemos algo más de picante a estas carteras y, de hecho, solo tenemos un bono soberano que es el de Rumanía, que tiene grado de inversión, es en euros y te está dando un 6%; ¿para qué voy a comprar uno que también sea grado de inversión, en euros, pero que te dé la mitad de rentabilidad?", se pregunta.

Corporativo

No solo se han ensanchado en los últimos meses las yields los bonos gubernamentales sino que también el crédito corporativo está sufriendo esta tensión de mercado. Este activo, que plantea un riesgo mayor que el soberano pero menor que el que se entiende que tiene la bolsa, ha elevado su rentabilidad desde el 2% en el que se encontraba durante 2021 hasta el casi 5% actual (aunque en octubre llegó a superar el 6%, según los datos que recogen Barclays y Bloomberg).

"Las TIREs hoy son mucho más atractivas que hace un año, pero mucho menos de lo que eran hace tres meses; en los bonos de peor calidad crediticia el riesgo sí está creciendo en un entorno macro incierto y unos márgenes presionados a la baja", apunta Fernández Elices. "Hay grandes oportunidades para inversores activos, pero el dinero fácil ya está hecho y ahora habrá que diferenciar mucho unos emisores de otros", añade. Por contra, desde Panza Capital advierten de que "un escenario de menor crecimiento, mayor inflación y subidas de tipos significa menos ingresos, mayores costes y encarecimiento de la deuda, lo que no parece la mejor receta para invertir en crédito; querer ver la subida de las TIRes como algo positivo es ingenuo".

"A nosotros, dentro de este conjunto de activos, lo que más nos gusta es el crédito europeo, porque ha sido el activo más estresado en los últimos tiempos y, aunque ha recuperado mucho, todavía vemos recorrido ahí", señalan desde Miraltabank. "También nos parece atractivo el bono emergente; creo que han sido mucho más ortodoxos en la aproximación para combatir la inflación, no son países excesivamente endeudados y se han visto penalizados por las subidas de tipos de EEUU y la caída de sus divisas, pero ahora tienen la inflación controlada y son los grandes exportadores de materias primas, que en este momento es algo muy importante", agrega Fuertes. Rafael Valera destaca algunas de sus posiciones en deuda corporativa como en Pemex, al 7,7%, Wizzair, que tiene grado de inversión y está al 6% y algunos bonos high yield como los subordinados de Cajamar al 10% o el de Ibercaja al 9%.

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