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La cruzada de Musk contra los 'proxy advisors': "Concentran demasiado poder en el mercado"

  • Los inversores pasivos permiten a los 'proxy advisors' influir en las decisiones
  • Aglutinar miles de decisiones en una recomendación da poder a estas firmas
Elon Musk, dueño de Tesla o Twitter. Foto: Europa Press.

Elon Musk es una de las personas más seguidas del mundo y, consciente de ello, ejerce parte de su influencia en Twitter. Por eso, sus opiniones y polémicas son habituales en la red social. Uno de los últimos debates en los que se ha involucrado el empresario versa sobre los proxy advisors, firmas que dan servicio de asesoramiento a inversores con derecho a voto en las juntas de accionistas.

"Hay demasiado poder concentrado en las manos de los "servicios para accionistas", en compañías como ISS y Glass Lewis, porque una gran parte del mercado invierte de forma pasiva, en fondos indexados, lo que externaliza la decisión de voto hacia esas firmas", dice Musk en su perfil. "ISS y Glass Lewis controlan de forma efectiva las acciones", añade.

El dueño de Twitter cuestiona la figura de los proxy advisors porque considera que tienen "demasiado" poder, al aglutinar los votos de numerosos accionistas. Las empresas que se dedican a hacer este tipo de asesoramiento estudian las decisiones que se votan en la junta de accionistas y recomiendan a sus clientes qué posición adoptar. El objetivo es contar con un análisis especializado a la hora de ejercer el derecho a voto y dejar esa tarea en manos de un tercero. Esto se debe a que algunos inversores quieren entrar en compañías, pero sin participar de forma activa o hacer seguimiento de las mismas. 

Precisamente, parte de la crítica de Elon Musk se centra en este último aspecto: la inversión pasiva. Este enfoque se basa únicamente en operar a largo plazo y esperar a que los precios suban, en lugar de buscar beneficiarse de las alzas y descensos del mercado. Dentro de esta estrategia, como destaca el magnate, están los fondos indexados. Estos replican rendimientos, como por ejemplo, el del S&P 500 (o el del EuroStoxx 50 o el Ibex 35, etc.). El objetivo es buscar acciones similares a la de dicho índice, con el mismo peso de los distintos componentes e intentar reflejar su cotización en nuevo indicador -y así obtener un retorno parejo-. 

Precisamente, la tendencia de optar por este tipo de posiciones pasivas abre el paso a los proxy advisors. Es habitual que a los inversores pasivos no les interese la junta de accionistas, por lo que delegan ese trámite a un tercero. Así, los asesores van reuniendo y unificando el voto de todos los accionistas indecisos. De hecho, una gran mayoría de quienes recurren a este servicio, acaba tomando la posición recomendada, lo que implica que su influencia es efectiva. Musk menciona dos empresas que, según él, son ejemplo de ese fenómeno: ISS y Glass Lewis.

El dueño de Tesla ha vivido en sus propias carnes la función que ejercen los proxy advisors, ya que también han influido en decisiones de los accionistas de su propia compañía. En 2020 se decidía en la junta la continuidad de Robyn Denholm al frente de la firma de coches e ISS recomendó votar en contra, alegando que su cargo le salía muy caro a la empresa, según Bloomberg. En 2018 ocurrió algo parecido con Glass Lewis, que asesoró a sus clientes que rechazaran una compensación a Musk de 2.600 millones de dólares en acciones.

Así, este tipo de firmas tienen la capacidad de imponer un criterio único a un gran número de inversores que no quiere participar en las decisiones de la compañía. En las juntas de accionistas se acuerdan cuestiones del funcionamiento de la empresa, las cuentas, nombramientos, etc., lo que permite a los proxy advisors tener a mano esas propuestas y medidas, como reflexiona Musk en Twitter.

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