Bolsa, mercados y cotizaciones

El precio de la deuda global recupera un 1,8% desde mínimos anuales

Lo que está sucediendo este año con los bonos ilustra a la perfección la idea de que la renta fija no es fija. Su precio, que se ha desplomado este año hasta el punto de firmar su peor semestre de la historia, rebota con fuerza en los últimos días.

En el caso del índice mundial de renta fija de referencia, el Bloomberg Global Agg Index, que recoge bonos de todo tipo y de todas las regiones, con la única condición de que tengan una calificación de grado de inversión, repunta un 1,8% desde que marcase mínimos anuales, el pasado 14 de junio.

Pero, ¿por qué se ha producido esa recuperación? "Las últimas semanas han estado marcadas por el constante aumento de la probabilidad de entrar en recesión técnica, lo que produce un recorte de las rentabilidades de los bonos [y subida de sus precios] y una inversión de la curva de tipos", explica Bankinter en su informe diario. Sin embargo, "la tendencia de fondo es una progresiva subida de tipos, ya que el principal objetivo de los bancos centrales es contener la inflación, acompañada de una reducción de balance/liquidez. En este contexto, la prioridad es minimizar daños y, en consecuencia, seguimos optando por mantener un riesgo de duración bajo", añaden.

Lo que ocurre es que, con esa recesión técnica como telón de fondo, el mercado empieza a descontar que las subidas de tipos serán menos duras porque la debilidad de la economía impedirá a los bancos centrales, sobre todo a la Fed, subir los tipos tanto como en un primer momento se esperaba.

Solo en julio, por ejemplo, los inversores se han lanzado a comprar algunas referencias en el mercado secundario, como es la de deuda high yield, que así es como se conoce a la deuda con alta probabilidad de impago, a pesar de que el crecimiento de la economía flojea, sobre todo en el caso del high yield americano; y también bonos de Asia.

Sin embargo, el saldo que dejan los bonos en el año sigue siendo dramático a pesar del rebote de los últimos días. Por ejemplo, con la renta fija emergente se pierde un 17,3%, con el high yield global un 16,7%, con la deuda pública americana un 15,8%, con la renta fija global, un 14,5%, con la corporativa un 14,3% y con la deuda pública europea un 12,4% (ver gráfico).

Más rentabilidad esperada

La otra cara de la moneda que ha traído consigo el cambio de escenario de los bancos centrales en su afán de controlar a una inflación disparada es que, después de años en los que era casi imposible arañar algo de rentabilidad con la renta fija, las expectativas de rendimiento esperadas para este activo son cada vez más elevadas.

De lo que más se espera es del high yield, un 9% al vencimiento, seguida de la renta fija emergente, de la que se prevé retornos del 7,4%. En el caso de la deuda corporativa, la expectativa de rentabilidad también roza ya el 5%.

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