Bolsa, mercados y cotizaciones

Europa y Wall Street ya caen más de un 15% y se acercan a un mercado bajista

  • En renta fija las pérdidas duplican las que se vivieron en el peor año de la historia para estos activos
Madrid

Las caídas que se están produciendo en los últimos días en renta variable ya amenazan con un nuevo mercado bajista –que se produce con correcciones superiores al 20%–, con retrocesos cercanos al 16% que acumula en 2022 el S&P 500, o el 17,95% que ya suma el EuroStoxx 50.

Al mismo tiempo, en renta fija las pérdidas están siendo históricas, con descensos en el precio de los bonos que ya alcanzan el 12,4% para el índice de bonos mundial de Bloomberg. Parece que se ha abierto una grieta en los mercados y que, se mire donde se mire, las pérdidas son abultadas e inevitables.

Las caídas en renta fija y la retirada de estímulos por parte de la Fed están contagiándose también a las bolsas mundiales, con las principales plazas, tanto de América como de Asia y Europa, en números rojos en el cómputo del año.

Las bolsas están sufriendo el camino emprendido por los bancos centrales para normalizar sus políticas monetarias, las tasas de inflación a niveles no vistos en cuatro décadas, el impacto de la guerra en Ucrania y la amenaza de que llegue una nueva recesión económica, un peligro que ha vuelto a aparecer este año, después del retroceso que se vivió en 2020 con la llegada de la pandemia. Después de un año 2021 muy positivo para los mercados gracias a los estímulos, ahora toca pagar la factura.

"La inflación se ha disparado en todo el mundo, y los bancos centrales han empezado a subir los tipos de interés, a pesar de que eso podría dañar el crecimiento económico", explica Francisco Quintana, director de estrategia de inversión de ING Spain. "Esto no ayuda a las bolsas ni a la renta fija, que son los dos grandes componentes de una cartera de inversión", recuerda el experto.

Entre los pronunciados descensos destaca el del Nasdaq, ya que es el único índice que ha entrado ya en el mercado bajista, con una caída anual del 25%. Aunque en Europa, el EuroStoxx ya corrige casi un 18%. Según Joan Cabrero, asesor de Ecotrader, ahora es el momento de estar vigilante, ya que, en los dos lados del Atlántico, los índices se acercan a las zonas de compra: "Desde este rango de soporte de los 3.600-3.630 puntos cabía esperar un intento de rebote por lo que su cesión es de todo menos un signo de fortaleza y lo que hace es que vaya cumpliéndose el guion bajista que hace meses vengo insistiendo, concretamente aquel que defendía que mientras un rebote no fuera capaz de llevar al EuroStoxx 50 sobre la resistencia de los 4.050 puntos (máximos en 4.025) el riesgo es que fuera vulnerable y previo a una nueva caída que podría llevar a las bolsas europeas a los mínimos de marzo y origen de ese rebote".

Así, el experto indica que, "en el caso del EuroStoxx 50 (que ayer perdió la zona de teórico soporte de los 3.600-3.630 puntos) esos mínimos se encuentran en la zona de los 3.400 puntos y su alcance parece probable y encajaría con el alcance por parte del S&P 500 del soporte de los 3.800 puntos, que es donde sugiero comprar renta variable norteamericana", especifíca el experto.

Y es que, los baches en el camino han sido, sin duda, la tónica de este año en los mercados. Así se observó desde los primeros compases del 2022, con una subida generalizada de los precios que azotó directamente a sectores tan determinantes como el retail y la tecnología, siendo estos los dos sectores más bajistas del Stoxx 600.

A la galopante inflación se sumó, el pasado 24 de febrero, el estallido de una guerra en Occidente sin precedentes que volvió a bañar con un jarro de agua fría a los parqués de ambos lados del Atlántico. El organismo presidido por Jerome Powell fue quien protagonizó la última gran noticia –y no por positiva– del año, cuando anunció la subida de 50 puntos básicos en los tipos de interés para intentar capear la inflación.

Pese a que la Fed se ciñó al guion marcado este movimiento terminó reflejándose en las bolsas. Esta no fue una reacción precisamente rápida, al menos, no al otro lado del charco, ya que el miércoles 4 de mayo, día de la reunión, Wall Street consiguió mantenerse en positivo, con el S&P 500 avanzando un 2,9% en esa jornada y el Nasdaq un 3,5%. Sin embargo, la euforia duró poco tiempo y, ya el jueves, tanto las principales bolsas del Viejo Continente como las americanas cerraron en negativo. Una cuesta abajo que todavía aún no han conseguido revertir.

El Ibex español –debido, entre otras variables, a su composición– vuelve a demostrar su mejor aguante entre los principales indicadores continentales y, aunque pierde un 6,59% en 2022, es el índice, junto al Ftse 100 británico, que menos desciende en el año. El EuroStoxx está justo al otro lado de la tabla, ya que es el que más se deja este ejercicio con un -17,95%, seguido del Ftse Mib italiano, con un -16,51% y el Dax alemán, con -15,76%.

Al otro lado del charco, además del ya mencionado Nasdaq, el S&P 500 ya pierde también más de un 15% en el año.

Respecto al selectivo español, y por valores, hay cuatro empresas que suben más de un 20% este año. La líder actual es Repsol, que sube un 30% en 2020; seguida de Meliá, que se anota otro 27,8%; CaixaBank, con un 21,6% y Telefónica, con un avance del 20,2%. PharmaMar cerraría este top 5 con una subida en bolsa del 18,45%. Siemens Gamesa es, sin embargo, la más bajista del ranking, y ya se deja un 37,90% en este ejercicio. Fluidra, Inditex y CIE Automotive serían las otras cuatro que más caen, con descensos del 37,22%, 29,65% y 27,45%, respectivamente.

Pérdidas históricas en bonos

Pero no solo las bolsas ceden. Para hacerse una idea de la magnitud de las caídas que se están produciendo en renta fija hay que entender que el peor año hasta ahora fue 1999, y las pérdidas no fueron ni la mitad de fuertes que las que se han producido en los primeros 5 meses de 2022: en aquel momento se cerró el ejercicio con caídas del 5,17%. La correlación entre el hundimiento de las bolsas, a la par que la renta fija deja pérdidas jamás vistas, especialmente duras para un perfil de inversor conservador, es una doble amenaza, a las puertas de entrar en un gran mercado bajista, en bolsa y en bonos.

Los mercados están dando una dura lección, enseñando que, quien algo quiere, algo le cuesta. Los bancos centrales han querido mantener a la economía mundial rodando a buen ritmo, y desde la crisis financiera han desarrollado una batería de estímulos para lograrlo.

Los tipos al 0%, mínimos históricos, y compras de bonos sin precedentes, son las responsables de que se haya conseguido evitar la deflación, en primer lugar, y la recuperación histórica de los mercados tras el hundimiento del Covid, en segundo. Lo que está ocurriendo ahora en los mercados puede ser el precio a pagar, con muchos analistas considerando que las bolsas, y sobre todo, la renta fija, están sufriendo ahora las consecuencias de los excesos del pasado.

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