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Un final olímpico para los cuellos de botella

  • China relajará la política Covid cero tras los JJOO de invierno
Madrid

Los indicadores que miden la tensión del comercio mundial, agregando diferentes datos de actividad y de fletes, atisban un techo, y la proximidad en el calendario de los JJOO de invierno de Pekín y de la celebración del año lunar en China favorecerían una relajación de las restricciones de la fábrica del mundo', en las últimas semanas regida por una estricta política de "Covid cero".

Este jueves, el fabricante de aerogeneradores Siemens Gamesa advirtió que tendrá difícil evitar las pérdidas en el presente ejercicio fiscal por factores internos y porque ya no puede suponer una mejora en la cadena de suministro global en los próximos meses, pese a haber lanzado unos objetivos mucho más optimistas hace apenas unas semanas. Este caso es solo un ejemplo reciente del especial impacto que está teniendo en las empresas industriales, que se extiende a otros sectores como el textil hasta abarcar a todos los que están involucrados en el comercio mundial.

Los márgenes y los planes de negocio de las compañías afectadas por los cuellos de botella están sufriendo, lo que es un desafío para la recuperación en general, aunque las conclusiones de Siemens Gamesa podrían haber sido demasiado extremas.

"Las interrupciones en la cadena de suministro se han convertido en un gran reto para la economía global desde el comienzo de la pandemia de Covid. Los cierres de fábricas (particularmente en Asia) y los bloqueos generalizados y las restricciones de movilidad han provocado interrupciones en las redes logísticas, aumentos en los costes de envío y tiempos de entrega más prolongados", admite un equipo de economistas de la Reserva Federal de Nueva York en un informe reciente, en el que proponen un indicador que agrega distintos datos de importaciones/exportaciones, fletes y actividad para medir la tensión que sufre el comercio mundial que demuestra que se encuentra en zona de máximos históricos, muy por encima de los picos de la guerra comercial China-EEUU en 2018, de los desastres naturales de 2011 o incluso de la Gran Crisis Financiera de 2008, pero que se podría atisbar ya un techo (ver gráfico).

En la misma línea, Afi usa un indicador sintético que refleja que el tensionamiento de los cuellos de botella se estaría frenando (también en el gráfico). "Primero, observamos que el Índice de presión de la cadena de suministro global salta al comienzo de la pandemia, cuando China impuso medidas de confinamiento. Luego, el índice cayó brevemente cuando la producción mundial comenzó a regresar alrededor del verano de 2020, antes de aumentar a un ritmo dramático durante el invierno de 2020 (con el resurgimiento del Covid) y el período de recuperación posterior. Más recientemente, el índice parece sugerir que las presiones de la cadena de suministro global, aunque siguen siendo históricamente altas, han alcanzado su punto máximo y podrían comenzar a moderarse un poco en el futuro", concluyen los economistas de la Fed.

Y, en añadidura, en el calendario surgen próximamente dos fechas que cuando se superen supondrán una relajación de la política "Covid cero" de China, la fábrica mundial: los Juegos Olímpicos de invierno de Pekín, que se celebran del 4 de febrero al 20 del mismo mes, y las celebraciones del año lunar, que arranca el 1 de febrero.

"Ahora que se ha demostrado que la vacuna Sinovac no funciona bien contra ómicron (ni siquiera después de una vacuna de refuerzo), China ha aumentado las restricciones con los JJOO en el horizonte", lamenta Peter van der Welle, estratega de Robeco.

"La verdad es que la combinación Covid, JJOO y año lunar está volviendo a complicar los temas logísticos. El equilibrio oferta y demanda sigue siendo muy frágil y pequeñas desestabilizaciones causan nuevas fricciones en la cadena de suministro. Tenemos claro que el gobierno chino va a continuar con su política de Covid cero, con fuertes restricciones cada vez que surja un nuevo caso, más con los JJOO a la vuelta de la esquina", considera Sara Herrando, subdirectora de análisis de Norbolsa.

"Pensamos que la solución completa va a tardar en llegar, la danesa Moller Maersk se mostró cauta la semana pasada y apuntaba al final de este año para llegar a una normalidad completa. Pero entendemos que, si no hay nuevas variantes a lo largo del año, tras esta ola del ómicron, podríamos continuar con la paulatina mejora de los suministros. De hecho, el sector de automóviles mantiene por el momento su perspectiva de normalidad en sus suministros para la segunda mitad del 2022", añade la economista.

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