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¿De paraíso fiscal a centro mundial de criptomonedas? La firma Valereum negocia la compra de la Bolsa de Gibraltar

  • Permitiría comprar bitcoins a la vez que acciones o bonos tradicionales
Gibraltar. Foto: Dreamstime

Uno de los principales obstáculos de las finanzas de criptomonedas es la separación de los mercados financieros tradicionales. Para operar con bitcoins o ether hay que ir a servicios muy especializados, sin la regulación ni las facilidades de inversión que ofrecen las bolsas corrientes. Pero la firma Valereum, una de las múltiples que permite operar e invertir con 'criptos', quiere solucionar ese problema a lo grande: comprando la Bolsa de Valores de Gibraltar para poder combinarla con su negocio del blockchain.

Según informa The Guardian, la operación está en manos de los reguladores financieros del Peñón, una oficina de 82 personas que tiene que estudiar si la oferta de la casa de cambios de criptomonedas, con tres empleados, ofrece las garantías suficientes para hacerse cargo del mercado bursátil del territorio. Valereum, también gibraltareña, es una casa de cambios que convierte dinero oficial en criptomonedas y viceversa, un servicio similar al de otras grandes firmas como Coinbase.

Una de las principales preocupaciones es el riesgo de que las operaciones en bitcoins sirvan para enmascarar blanqueo de capitales u otras operaciones ilícitas. Richard Poulden, presidente de Valereum, confía en que la tecnología sea suficiente para detectar y expulsar a los potenciales criminales, ya que no considera que los controles necesarios para este tipo de instrumento sean tan diferentes a los que usan los bancos normales desde hace décadas.

La principal promesa de esta operación sería ofrecer a los inversores la posibilidad de comprar criptomonedas como ether o litecoin, o invertir en finanzas descentralizadas (DeFi) con estas fichas, desde la misma plataforma con la que se pueden comprar bonos del Tesoro de distintos países o acciones de empresas normales. Una forma de normalizar las criptomonedas como una forma de inversión y facilitar las operaciones a los clientes, aumentando su liquidez y accesibilidad.

El riesgo para Gibraltar, por el contrario, es que esta compra acabe convirtiendo a la bolsa de la colonia en un nuevo refugio de piratas, arruinando el esfuerzo de sus reguladores para que la UE sacara al Peñón de la lista de paraísos fiscales. Precisamente, Gibraltar ha estado negociando este año un acuerdo con España para salir de la 'lista negra' de Hacienda.

La zanahoria al final del camino sería la posibilidad de que la fusión fuera un éxito y el paso diera más legitimidad al mercado de criptomonedas, desbloqueando una marea de dinero institucional dispuesto a invertir en ellas como si fueran productos financieros normales. El riesgo es que EEUU saque su 'palo' regulatorio para evitar que el sistema financiero mundial acabe infectado por el "salvaje oeste" de las 'cripto', en palabras del presidente de la SEC, Gary Gensler.

Por el momento, solo Singapur se ha atrevido a dar el paso de ofrecer un permiso oficial a la casa de cambio e inversiones con criptomonedas Bitget, que se vio obligado a retirar poco después por problemas con uno de los 'tokens' que operaban allí. Gibraltar puede ser la siguiente, antes de que Nueva York dé sus primeros pasos en este sector con el impulso de su nuevo alcalde, Eric Adams, que quiere convertir a la Gran Manzana en la "capital mundial de las criptomonedas". La pregunta es si el primero en lanzarse a la piscina encontrará un mar entero sin aprovechar, o se dará cuenta de que no hay agua en el fondo.

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Manuel
A Favor
En Contra

Con dos paraísos fiscales uno al norte (Andorra) y otro al sur (Gibraltar) no hay economía en el mundo que lo resista.

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#1