Bolsa, mercados y cotizaciones

La 'OPEP+' desafía a Biden y no cambia un ápice su estrategia

  • Mantiene el ritmo de aumento de la oferta en 400.000 barriles diarios cada mes
Madrid

"Que Rusia y Arabia Saudí, y otros grandes productores, no incrementen la producción de petróleo para que, por ejemplo, la gente tenga gasolina para poder ir y volver del trabajo, es algo que no está nada bien", dijo Joe Biden, presidente de Estados Unidos, en la conferencia del G-20 en Roma el pasado fin de semana.

Y no sólo eso, ya que además, lanzó una amenaza velada si la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) no actuaba pronto: "Lo que estamos valorando hacer, soy reacio a contarlo antes de que lo tenga que hacer", señaló.

La respuesta de la Organización ha sido contundente: ayer, en su reunión mensual para decidir su estrategia, ignoró por completo las palabras del presidente estadounidense, ya que el cártel ha decidido seguir adelante con su plan sin cambiar un ápice la estrategia.

De este modo, la OPEP continuará incrementando la producción a un ritmo de 400.000 barriles diarios cada mes, un ritmo que está siendo insuficiente para equilibrar la oferta con la demanda del recurso energético, que sigue acelerando a un ritmo más fuerte de lo que se podía esperar hace pocos meses.

Según fuentes de Bloomberg conocedoras de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Riad (Arabia Saudí es el principal productor del mundo de petróleo, y el líder indiscutible de la OPEP+) el gigante norteamericano estaría solicitando a la OPEP un acelerón en el incremento de producción de entre 600.000 y 800.000 barriles diarios, o, en su defecto, aceptarán que mantengan el ritmo actual de 400.000 barriles diarios, siempre y cuando acompañen esta estrategia con un compromiso de que algunos miembros del cártel compensen con aumentos de oferta aquellos otros países que no están siendo capaces de alcanzar los niveles a los que se habían comprometido.

A todas estas peticiones el cártel ha hecho oídos sordos, ya que el comunicado oficial tras la reunión no incluía ningún párrafo en el que anticipasen su intención de compensar la producción de los países que no están cumpliendo con el aumento de oferta.

Sin sustos

El precio del petróleo no recogió ayer las conclusiones del encuentro de la OPEP con grandes sustos. Si bien el Brent llegó a subir más de un 3% durante la sesión, tras conocerse el resultado de la reunión, finalmente las subidas se suavizaron, y a media sesión de bolsa estadounidense se mantenía prácticamente plano, en el entorno de los 81,5 dólares por barril.

Las próximas semanas pueden ser claves para el mercado del crudo, si se produce algún tipo de represalia por parte de Estados Unidos. Si no, parece que habrá que esperar al próximo encuentro de la OPEP, programado para principios del mes de diciembre, para que el cártel vuelva a revisar su estrategia y, quizá, acceder a las peticiones de Washington.

comentarios2WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

Woniu
A Favor
En Contra

Muy bien, hay que reducir la extraccion y consumo de petroleo, por el cuento ese del cambio climatico.

Puntuación 0
#1
Fernando
A Favor
En Contra

jejejej, muertos de miedo están en Rusia y en Arabia por el tirón de orejas de Biden.

Con Trump quizás fuese otra cosa, pero Trump era malo malísimo y había que echarle.

Pues ahora a pagar todo Dios, y a ver si aprendemos.

Puntuación 1
#2