Bolsa, mercados y cotizaciones

Más de la mitad del mercado espera el primer alza de tipos a finales de 2022

  • Las expectativas para reducir el programa de compras de deuda se fijan para noviembre
  • La Fed enfrenta una recuperación desigual bajo las dudas del empleo e inflación
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos.
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El S&P 500 inicia la semana en máximos históricos después de que el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, adelantase el pasado viernes que la retirada de los estímulos comenzará este año. Eso sí, dejó un amplio margen de maniobra y trazó una clara diferencia entre la reducción de las compras de deuda y la próxima subida de tipos de interés.

Dicho esto, pese a que el guardián que vela por el pleno empleo y la estabilidad de los precios reiterase que el repunte de la inflación en curso será transitorio, el mercado comienza a alinearse con los halcones monetarios dentro del Comité Federal de Mercados Abiertos (FOMC, por su siglas en inglés).

Camino por recorrer

Aunque Powell asegurara que el primer alza de las tasas contará con una prueba más estricta y que todavía "queda mucho camino por recorrer", los futuros sobre potenciales cambios en la política monetaria estadounidense dan por sentado que la primera vuelta de tuerca al encarecimiento del dinero se producirá a finales del próximo año. Es decir, se posicionan a favor de los siete de once miembros del FOMC que en las proyecciones más recientes favorecían al menos un alza.

Según los datos que recopila el indicador FedWatch de CME Group, para la reunión del 13 y 14 de diciembre de 2022, el 39,9% del mercado descuenta ya una subida de 25 puntos básicos en las tasas. Hasta un 17% considera que para entonces los tipos se moverán entre el 0,50-0,75% (lo que implicaría 2 subidas de tipos) y otro 3,4% los observa entre el 0,75% y el 1% (es decir, atisban hasta tres subidas de tipos a lo largo del próximo año).

Tan solo un 39,4% cree que la Fed no moverá ficha a lo largo de 2022, algo que implicaría que bien al mercado laboral le cuesta regresar a los niveles prepandémicos, cuando la tasa de paro rondaba el 3,5%, o que la desbocada inflación sobre los gastos de consumo personal (PCE, por sus siglas en inglés) que en julio repuntó un 4,2% (interanual), su mayor nivel en 30 años, realmente acabará por relajarse.

Una opinión que no parece compartir ex secretario del Tesoro de Estados Unidos, Lawrence Summers, quién consideró que la descripción "serena" de la inflación ofrecida por Powell está malinterpretando los riesgos. "No hay certezas, pero creo que los riesgos de inflación son más graves que los que reconoció el presidente (en referencia a Powell)", señaló en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Algunos críticos de la Fed temen que la combinación de tipos de interés muy bajos y el elevado gasto público mantengan la inflación muy por encima del objetivo medio del 2% del banco central estadounidense hasta bien entrado el próximo año e intensifiquen la presión a los consumidores. Con los cuellos de botella de la cadena de suministro global y la logística que parecen persistir en 2022 y los costes laborales que siguen creciendo, la inflación podría resultar más obstinada de lo que muchos han estado anticipando", advierte Richard F. Moody, economista jefe de Regions Financial. Pese a que la economía estadounidense ha dejado atrás rápidamente la recesión de la primavera pasada todavía existe una considerable dispersión en el grado de recuperación entre las industrias y los grupos demográficos. Precisamente, el tema de la conferencia virtual de Jackson Hole de este año se centró en la "Política macroeconómica en una economía desigual".

La Fed debe redefinir el pleno empleo y su nuevo objetivo de mayor inclusividad

Algunos sectores se han recuperado más que completamente hasta los ritmos anteriores a la pandemia, incluyendo la inversión residencial (+12% por encima de la tendencia), el consumo de bienes duraderos (+13%) y no duraderos (+9%), y la inversión en software (+3,5%), que se ha beneficiado de los cambios en las preferencias por la pandemia, el trabajo a distancia y el apoyo de la política monetaria y fiscal. Aún así, la inversión en servicios de consumo de alto contacto y en estructuras sigue deprimida, especialmente los espectáculos (84% por debajo de la tendencia), el transporte público (-41%), la inversión en oficinas (-34%) y los alojamientos (-26%).

Desde el punto de vista del mercado laboral, los trabajadores negros, hispanos y sin estudios universitarios han experimentado un mayor aumento del desempleo que otros grupos demográficos, aunque los incrementos han sido menos desproporcionados que en ciclos anteriores. En el marco de la nueva interpretación amplia e inclusiva del objetivo de máximo empleode la Reserva Federal, esta recuperación desigual del mercado laboral podría tener consecuencias negativas para la política monetaria en el futuro. Los funcionarios de la Reserva Federal están hablando más sobre cómo definir un concepto difuso que influirá en gran medida en su pensamiento sobre cuánto tiempo más para mantener las tasas de interés cerca de cero.

El dato de empleo de agosto pondrá rumbo al "tapering"

De momento, según señala, Paul Ashworth, economista jefe de Capital Economics, "varios halcones de la Fed han presionado para que el taper se anuncie en la próxima reunión de septiembre. Pero incluso si vemos otra buen dato de empleo en agosto, sospechamos que la amenaza de la variante del Delta significa que la mayoría de los funcionarios querrán esperar hasta la reunión de noviembre para dar luz verde", asegura.

Los economistas de Goldman Sachs han aumentado las probabilidades de que la Fed anuncie el inicio de la reducción de sus compras de bonos en noviembre, prediciendo que probablemente optará por reducir las compras en 15.000 millones de dólares (10.000 millones en bonos del Tesoro y otros 5.000 millones en MBS) y mantener el ritmo en las reuniones posteriores. "Si próximos hitos, como el informe de empleo de agosto, se producen sin grandes sorpresas a la baja, las probabilidades de un anuncio en noviembre aumentarán", aclara Jan Hatzius, economista jefe de Goldman.

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