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El BCE revisa hoy el formato de las compras de emergencia

  • Se espera que la institución dé un giro aún más acomodaticio a su política monetaria
Madrid

La reunión del Banco Central Europeo (BCE) que tiene lugar hoy parece que no será el evento anecdótico en el que suelen quedar los encuentros del mes de julio de la institución.

En esta ocasión existe un especial interés por escuchar qué es lo que tiene que decir Christine Lagarde, presidenta del organismo, ya que anticipó la semana pasada que habría algunos "cambios y variaciones interesantes" en su discurso, además de la posibilidad de que el Programa de Compras de Emergencia por Pandemia (PEPP) "cambie de formato" en marzo del año que viene, en lugar de terminar, como estaba planificado.

Estas novedades que prepara el BCE están en línea con el cambio de estrategia que ha anunciado a principios de mes, en el que se ha establecido un nuevo objetivo de inflación en el 2% (antes pretendía alcanzar "el entorno del 2%, o ligeramente por debajo"), y se han adoptado otros cambios adicionales, como su compromiso de pelear contra el cambio climático o una nueva forma de analizar la inflación, incluyendo los alquileres imputados en la cesta del IPC.

El resumen de los cambios del BCE es que la institución va a dar un giro aún más acomodaticio a sus políticas. El compromiso de la institución de seguir siendo el pilar central en los estímulos que recibe la economía de la zona euro se ha fortalecido, pero queda conocer los detalles concretos sobre las nuevas medidas que podría adoptar.

Para Generali Insurance AM, el cambio de formato del PEPP que presentará Lagarde va a desembocar en un traspaso de parte de las compras que se llevan a cabo con este programa hacia el APP, el QE que ya estaba en vigor antes de que empezase la pandemia de Covid-19.

"Es probable que el BCE intente evitar el tantrum del PEPP anunciando un aumento de las compras ordinarias de QE a través de su programa APP (actualmente de 20.000 millones de euros al mes) a partir de abril de 2022, y que las flexibilice (por ejemplo, entre las clases de activos), con el fin de lograr una retirada ordenada del apoyo monetario en lugar de un precipicio político cuando el PEPP expire en la primavera de 2022", destacan. Al final, todo se resume en mantener las compras de deuda más de lo previsto.

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