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El comprador que gastó 69 millones en un NFT dice ahora que hay una burbuja en el sector

Foto: Dreamstime

El empresario Vignesh Sundaresan, que hace unas semanas pagó la cifra récord de 69 millones de dólares por el NFT (tokens no fungibles) de una obra de arte, ha sorprendido a propios y extraños al advertir de que hay una burbuja en el sector y que invertir en NFT "es una locura aún mayor que invertir en criptomonedas".

Sundaresan ha señalado que intentar ganar dinero mediante la especulación con este tipo de activos digitales conlleva "un riesgo enorme", y justifica su multimillonaria operación en que simplemente quería apoyar al artista (Beeple).

En una entrevista a Bloomberg, el inversor, que hizo su fortuna creando una compañía de cajeros que intercambian bitcoins por moneda física, considera que la burbuja entorno a los NFT acabará explotando, con "unos pocos artículos de un gran valor y un número infinito de artículos de muy bajo valor". Por ello, considera que quien compre este tipo de activos debe hacerlo en apoyo del artista y no simplemente en busca de un rédito económico al revenderlo.

Los datos de las últimas semanas apuntan precisamente en la dirección que señala Sundaresan. Según la web especializada Nonfungible.com, el precio medio en la venta de NFT marcó su máximo en la segunda semana de febrero al borde de los 4.000 dólares, mientras que concluyó marzo por debajo de los 1.500 dólares. De hecho, antes de que arrancase el año, el precio medio nunca había superado los 500 dólares.

Sin embargo, el volumen de ventas de NFT se llegó a cuadruplicar en el mes posterior al récord de valor medio. Si la semana del 8 de febrero se cerraron unas 19.000 operaciones, a mediados de marzo superaron las 75.000.

Los tokens no fungibles funcionan como una suerte de certificado de autenticidad digital que se registra en toda la cadena de bloques (blockchain), permitiendo que aunque un archivo (imagen, vídeo, música, artículo de periódico) pueda ser copiado y reproducido en todo el mundo, solo una persona tenga la propiedad del original.

Aunque esto puede constituirse como una nueva forma de mecenazgo, de coleccionismo o de especulación, algunas voces advierten de que estos tokens pueden ser borrados de la cadena de bloques (lo que acabaría con el propósito mismo del NFT) y que ven que puede ser una nueva moda especulativa como las criptomonedas. Sin embargo, cabe recordar que a día de hoy, y tras varias fuertes correcciones en los últimos años, el bitcoin cotiza en los 56.000 dólares (100 veces más que hace un lustro) y ethereum lo hace cerca de los 2.000 dólares (200 veces más que a estas alturas de 2016).

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